Oslo. La cantante Lena Meyer-Landrut dio ayer a Alemania la victoria en el Festival de Eurovisión con la canción Satellite, ceremonia en la que el español Daniel Diges quedó en un decimoquinto puesto. Algo pequeñito, la canción interpretada por Daniel Diges, recibió 68 puntos tras ser la segunda de las 25 interpretaciones que desde las 21.00 horas (hora española) llenaron de música y color el estadio Televor Arena de Oslo (Noruega).

Diges, además, se convirtió en protagonista de la noche muy a su pesar, y es que tuvo que repetir su actuación al final de la gala después de que el intruso profesional catalán Jaume Marquet Cuna, conocido como Jimmy Jump, irrumpiera en el escenario. Mientras el cantante de Alcalá de Henares interpretaba Algo pequeñito, Jump apareció unos segundos sobre el escenario, vestido con una camiseta con su nombre y una barretina de color rojo, un gorro típico en Cataluña.

Debido a esta segunda oportunidad que la organización otorgó a Diges para interpretar su canción sin imprevistos, Eva Cebrián, directora de programas de Radio Televisión Española, se mostró "agradecida" con la UER (Unión Europea de Radiodifusión). "La organización se ha dado cuenta de que no estábamos en las mismas condiciones, porque no se ha podido ver la puesta en escena", reconoció. Asimismo, elogió a Diges por haber sido capaz de, pese a todo, seguir con su actuación. "Estamos encantados y orgullosos de la profesionalidad de Daniel", añadió.

"Le miraba con el rabillo del ojo por si sacaba algo"

"Algo pequeñito" se convirtió en "algo interrumpido", primero, y "algo repetido" después por culpa de Jaume Marquet Cuna, conocido como Jimmy Jump y célebre por burlar las medidas de seguridad de acontecimientos deportivos como la Champions League, Roland Garros o el Gran Premio de Fórmula 1 de Montmeló.

"He sentido un poco de miedo", reconoció Diges a un grupo de periodistas españoles. "He seguido actuando pero miraba con el rabillo del ojo por si (Jump) sacaba algo", añadió quien, por otro lado, se sentía "feliz" por su interpretación, que consiguió un decimoquinto puesto para España.

Jump se mezcló en Oslo con el cuerpo de baile de la canción de Diges ataviado con una camiseta con su nombre y la barretina, el gorro típico catalán, para permanecer el escenario hasta veinte segundos antes de ser retenido por el equipo de seguridad del Telenor Arena y pasar a disposción policial.

"La seguridad ha sido regular, porque no entiendo que a mí no me dejaran cantar si no llevaba acreditación y él haya pasado sin ella", afirmó Diges.

Por este percance, el cantante, aunque siguió con profesionalidad su actuación, recibió una segunda oportunidad por parte de la Unión Europea de Radiodifusión (UER), organizadora del certamen, para cantar su canción sin interrupciones al final de la gala.

"Luego me he crecido y me he sentido muy querido. He cantado dos veces, como la ganadora", decía entre risas. Y sobre el resultado: "Ni arriba ni abajo, me parece muy bien y estoy contento. Me han votado quince países y yo lo he hecho lo mejor que he podido, así que ahora me voy a por una botella de champán y a celebrar con mi chica", reconoció.

"Algo pequeñito" supone la mejor clasificación para España desde 2004, aunque acabó con las previsiones de éxito que se habían inflado horas antes de la final con reconocimientos como el otorgado por la delegación griega, que la eligió la mejor canción de esta edición.

Y la gala, pese a todo, siguió su curso para llegar al puerto que deseaba: encontrar el relevo de Alexander Rybak como ganador del festival. Entre los 25 candidatos, fue la alemana de 19 años Lena Meyer-Landrut la que se llevó el gato al agua con "Satellite".

Su victoria apuntaba el éxito de una canción bailable, pegadiza y en inglés apoyada por una voz más resultona que potente frente a las baladas más intensas y previamente consideradas favoritas como "Drip Drop", de la azerbaiyaní Safura, o "Milim", del israelí Harel Skaat.

Además, el primer puesto de Alemania, que llega 28 años después de la hasta ahora única victoria para el país, la de Nicole con "Ein bisschen Frieden" en 1982, supone la vuelta al triunfo de los países del "big four" después de trece años.

España, Reino Unido, Francia y Alemania, que asumen gran parte de la financiación del festival, cargaban desde entonces con una maldición que les alejaba de los primeros puestos, acrecentada por el voto político que desvío el epicentro eurovisivo a las repúblicas surgidas tras las desintegraciones de la URSS y Yugoslavia.

Así, "Satellite" con sus 246 puntos, barrió ampliamente a sus adversarios, ocupando el segundo puesto "We Could Be The Same" del grupo turco maNga con 170 puntos, y el tercero "Playing With Fire", de los rumanos Paula Seling y Ovi, que recibieron 162 puntos.

Los últimos puestos de la clasificación fueron ocupados por Bielorrusia y sus "Butterflies", con 18 puntos y, como farolillo rojo, Reino Unido con "That Sounds Good To Me", de Josh, que arrancó sólo diez puntos en las votaciones que se reparten al cincuenta por ciento el jurado profesional y los televotantes.

"Algo pequeñito" consiguió en total 68 puntos. Sólo Portugal concedió a Diges 12 puntos, la máxima puntuación. Los otros países que votaron a España fueron Lituania (8 puntos), Armenia (7), Albania (7), Letonia (5), Eslovenia (5), Ucrania (4), Rusia (4), Finlandia (4), Moldavia (4), Rumanía (2), Bulgaria (2), Georgia (2), Bélgica (1) e Israel (1).