"Hoy en día, el rock and roll es más moderno que el bipartidismo"
el concierto de rebeldes, que contará con luis malonso y los navarros gene cats como artistas invitados, comenzará a partir de las 20.30 horas (20.00 horas, apertura de puertas). el precio de las entradas es de 12 euros anticipada y 15 euros en taquilla
El grupo Rebeldes llega el próximo martes a la sala Tótem con un concierto muy especial, ya que el repertorio estará centrado en el disco Rebeldes con causa, el más exitoso de los editados por el grupo y que este año ha sido reeditado. La actuación, enmarcada dentro del Día Internacional de la Música, comenzará a partir de las 20.30 horas y contará con los navarros Gene Cats y con Luis Malonso como artistas invitados. El precio de las entradas es de 12 euros anticipada y 15 euros en taquilla.
Carlos Segarra atendió a EL CAMALEÓN con un arratsalde on por delante. El carismático y genuino cantante ofrece, sin lugar a dudas, uno de los discursos más coherentes de la escena musical estatal. Su paso por diferentes mundos, etapas, subidas y bajadas en el siempre proceloso universo musical hace de sus palabras guías a seguir en momentos convulsos como el actual.
-¿Por qué volver a publicar, en vinilo, este trabajo discográfico?
-Nuestra idea es, al margen de los discos nuevos que editemos, volver a sacar, cada año o año y medio, todos los discos de Rebeldes y girar con ellos. Es una fórmula que nos está funcionando muy bien ya que estamos reventando las salas donde tocamos. Además, en estos conciertos, la filosofía que se marca la banda es la de tocar cerca del público, ya que luego llega el verano, actúas para miles de personas y es imposible hacerlo de esta forma.
-¿El repertorio del concierto, son íntegramente las canciones del disco o también se escucharan otros clásicos de la banda?
-Nos centramos en las canciones de este disco pero, lógicamente, también tocamos otros éxitos de Rebeldes como Mediterráneo o Bajo la luz de la luna. El problema es que si tocáramos todo lo que nos pide nuestro público, tendríamos que actuar durante cuatro horas (risas). Y no hacemos conciertos tan largos porque yo no toco lo que no aguanto como público. En este sentido, soy fan de B.B. King, que si toca más de hora y media se me amontona. Hay dos canciones del disco que no tocamos: Maldita garita y No me gusta trabajar. La primera porque, aunque yo voy a cumplir 50 años en agosto, la media de edad de la gente que viene a ver a Rebeldes es de 25, por lo que no tienen ni idea, por suerte, ni les importa lo que era una garita. Y la segunda, porque me parece una falta de respeto cantar No me gusta trabajar cuando hay tanta gente en el paro.
-Hablando de éxitos, 'Mescalina' quizá sea el tema por excelencia de Rebeldes, pero, curiosamente, fue una canción que no salió como single, de hecho apareció escondida en una cara B.
-Mescalina no salió como single hasta que no editamos el disco siguiente a Rebeldes con causa, que fue el directo Preferentemente vivos. Ésta fue una canción que ni yo, como compositor, ni mis músicos ni mis managers pensamos que podía ser un éxito... Pero gracias a la prensa y los dj que la pinchaban en los bares y, sobre todo, al público, se convirtió en la composición que hizo que se vendiera el disco. Y eso es lo bonito de la música, que nadie puede saber por qué una canción le gusta al público; es parte de la magia.
-Con más de 30 años en la carretera, y al margen de que ahora Rebeldes vuelvan a vivir un momento dulce, la realidad es que, a pesar de su influencia en el rock estatal, es una banda a la que no se le ha hecho justicia.
-No solo es que no se haya hecho justicia... Hoy en día las emisoras quieren crear sus propios artistas, y eso provoca que la gente tenga que conocer lo que hacen bandas de rock and roll, como nosotros, o La Frontera o Loquillo, a través de las redes sociales, ya que las emisoras y las televisiones nos niegan el pan y la sal.
-En este sentido, ¿nos falta cultura de respeto hacia los músicos veteranos y su música?
-Cuando Loquillo y yo empezamos, que somos quintos, reivindicábamos a los Beatles, a los Sirex, a los Mustang y a Lone Star. Y entonces ya decíamos que si estos grupos fueran ingleses estarían reivindicados como los Kinks o los Rolling Stones... Pero este país es muy olvidadizo con sus músicos.
-Volviendo al disco que centra la presente gira del grupo, 'Rebeldes con causa', hablamos de un título que viene al pelo de la situación social actual.
-Al final, parece que somos los mismos (músicos) los que estamos sacando las castañas del fuego. Ya lo dije cuando sacamos el disco (en 1986), un rebelde sin causa no es un rebelde, es un gilipollas. A mí me ha faltado, quizá, hacer lo que ésta gente está haciendo ahora mismo. Por otra parte, y por poner un ejemplo, el bipartidismo es algo del siglo pasado... Hoy en día el rock and roll es más moderno que el bipartidismo.
-En este álbum se incluía también el tema 'Quiero ser una estrella', visto desde ahora, ¿ha cambiado la visión de lo que significaba ser una estrella?
-Esta canción la compuse haciendo el Servicio Militar en Ceuta. Era una broma sobre mí mismo; y ahora sigue siendo una broma sobre mí mismo. Yo tengo la suerte de ganarme la vida haciendo algo que mataría por hacer; y eso es un privilegio en unos tiempos en los que hay muchas personas que han perdido su casa y su trabajo. Al hilo de esto, la gente debe saber que un artista y un político somos lo mismo, gestores. Un músico gestiona las ilusiones de la gente; y un político, las necesidades. Somos gestores de la vida de la gente, y tenemos unas obligaciones, solo que unos las cumplen y otros no. Esa es la diferencia. n
Más en Cultura
-
“Hay silencios que te protegen en momentos de tu vida, y hay que decidir cuándo romperlos”
-
Alberto Martínez, Elena García y Patricia Fernández, ganadores del 24º Concurso de Microrrelatos de Tudela
-
ETS anuncia “ETXEAN”, su vuelta a casa con un espectáculo 360º en el Buesa Arena
-
El periodista Fermín Pérez-Nievas presentó su nuevo libro 'El mañana que nunca llegó. Corella 1931-1936'