un logopeda metido a cantante, un músico que busca el silencio para poder crear, un letrista que apenas escucha música pero lee ensayos para perfeccionar su mensaje. Éste es Jorge Ruiz (Murcia, 1975), cabeza visible de Maldita Nerea, el grupo que arrasa en las redes sociales y en las listas de la radio, y que nos recuerda con su último disco Fácil, que, en realidad, todo es tan sencillo como saber lo que se quiere y luchar por ello.
- El primer lema era 'No temas ir despacio, teme no avanzar' y ahora entráis en la 'era Fácil, alejada de complicaciones y siempre cerca de nosotros'. ¿Cómo se traduce eso en el nuevo disco?
- Estéticamente el disco suena mejor, es más luminoso que el anterior, y las letras son más elaboradas pero tendiendo a esa facilidad relativa que me gusta transmitir. Por eso elegimos como single Fácil, para recordar a la gente que la vida es mucho más sencilla de lo que nosotros la hacemos. El propósito era grande, que cuando una persona oyera la palabra fácil pensara en nosotros.
- La trayectoria del grupo ha mostrado cómo Internet puede servir de catapulta pero, ¿qué hubiera sido de Maldita Nerea antes de la era 2.0?
- Hubiera sido muy distinto porque las puertas se fueron abriendo y cuando íbamos a pedir una cita con alguien (productor, discográfica...) ya teníamos el bagaje de la red. Pero, independientemente de Internet, yo soy muy perseverante y hasta que no encontré el hueco por el que pasar no paré.
- Has comentado que el silencio es necesario para crear, ¿cómo ayuda a alguien que se dedica a crear sonido?
- Estamos rodeados de ruido y el músico todavía más. Uno de sus principales inconvenientes es la dificultad para tener perspectiva, porque vive demasiado inmerso en su mundo musical. Por eso para mí el silencio es la base de mis canciones. De hecho, casi no oigo música y cuando voy con mis cascos escucho conferencias, entrevistas, la radio... Así, cuando vuelvo a la música lo hago siendo todo lo objetivo que puedo ser.
- Destacas la importancia de transmitir un mensaje por encima de todo, ¿qué lees para mejorar las letras?
- Me gusta principalmente el ensayo y los autores que lo escriben sencillo. Leo a José Antonio Marina, es increíble las cosas que dice y la forma en que lo hace; ahora me he comprado tres libros de Mario Alonso Puig, que es un médico investigador sobre la inteligencia humana y la educación... Yo creo que en la música es casi una obligación, sobre todo si lleva letra, dar un mensaje, porque hay mucha gente lista oyéndote y no puedes darles cualquier cosa.
- En tus letras están presentes las emociones de manera muy explícita, algo a lo que no estamos muy acostumbrados en el pop...
- En la movida de los 80, que es un poco la herencia de nuestro pop, lo que importaba era divertirse, y las letras eran mucho más espontáneas. El papel de hablar de sentimientos lo ejercían los cantautores y algunas excepciones de grandes como Calamaro, Sabina o Fito. En este momento, el dance es lo que más vende en todo el mundo, pero si tú coges las canciones, ves que son cinco o seis palabras que se repiten. Eso está bien, pero yo creo que la vida tiene más matices, y por eso ahora hay una oportunidad grande para autores que tengan cierto ingenio y a quienes no les importe hablar abiertamente de lo que sienten. Las emociones son un hueco muy importante que más grupos deberían explotar.
- ¿Es esa la clave para que los seguidores de Maldita Nerea sean tan fieles como son?
- Cuando veo que la gente canta todo en los conciertos refuerzo ese planteamiento. Yo creo que la fidelidad viene por el tipo de letras, porque son muy sugerentes y dan lugar a muchas lecturas y para cualquier edad, porque los sentimientos son intergeneracionales. Y eso es lo mejor que te puede pasar, que enganches a una persona de trece o catorce años y a otra de treintaytantos que tiene ya hijos. Uno está en primera fila y el otro en la grada, pero están los dos.
- De Universal a Sony pasando por un disco autoeditado, ¿se puede mantener la independencia con una multinacional?
- En ese sentido somos también un grupo muy atípico porque llevamos todo el control. Hay que hilar así de fino para asegurarse de que el mensaje llega, y entonces conocemos todos los detalles del proceso. Otros artistas me dicen "es que yo prefiero hacer música", pero esto también es hacer música, a través de todo el recorrido que puede tener. Lo fundamental es la comunicación y tener buen equipo, y yo tengo el Barça de la música. n