ubicado la calle Nueva 37

‘Madonna 1986’: ‘Art building’ en Pamplona

La capital navarra tiene su primer edificio artístico en el BSC Boutique de la calle Nueva 37, que alberga la instalación del artista Mikel Belascoain en torno a la autora de ‘Live to tell’.

09.02.2020 | 18:54
Quien lo desee puede acercarse al edificio a disfrutar de las pinturas de Belascoain.

El centro de Pamplona, concretamente la calle Nueva 37, tiene su primer art building creado por la Fundación Jon de la Puente en colaboración con tuapartamento.com, y que cuenta con la instalación Madonna 1986 del artista navarro Mikel Belascoain, que contiene piezas inspiradas en el icono de la música pop. La instalación ocupa los espacios comunes del interior del inmueble y se puede visitar durante todo el año, previa cita. La propuesta de se completa con las exposiciones de Montse Borda, Vittoria Drago, Fermín Urdánoz y Mireya Martín Larumbe. Las obras de estos artistas ocupa uno de los apartamentos, lo que lo convierte en un edificio artístico único y singular en la ciudad y seguramente en el Estado.

La Fundación Jon de la Puente tiene el objetivo de promover la cultura, mostrando el arte a través de localizaciones especiales que acerquen las obras a las personas. En el BSC Boutique se puede ver Madonna 1986. En este proyecto expositivo, Mikel Belascoain una reflexión acerca de los límites entre la superficialidad y la apariencia de las cosas y lo que entendemos por intelectualidad. ¿Es la intelectualidad contemporánea otra construcción jerárquica? La forma de materializar dicha reflexión se concreta en una serie de obras influidas por artistas como Warhol, Leni Riefenstahl y Madonna, recuperando a través de ellos la esencia del pop. "Como artista, me interesa mucho más Madonna que Duchamp", afirma.

'live to tell' Mikel Belascoain se centra en el videoclip de 1986 de Live to Tell, primer single del disco True Blue de Madonna, para concentrarse en la idea de la belleza y lo sublime, con la obsesión y la repetición como elementos de trabajo. La idea central es cómo una imagen puntual puede responder a una cantidad inabarcable de cuestiones tanto artísticas como sociológicas, de género o comerciales, más aún si esta imagen es protagonizada por un icono del vitalismo y lo popular como es Madonna. Un icono, además, que sigue más vivo que nunca, planteando año tras año, nuevos caminos a la reflexión.

El artista entiende el arte como una concatenación de influencias, siendo una cadena no lineal que avanza y retrocede en el tiempo y tiene una infinidad de ramificaciones. La creación se va conformando a lo largo de la historia en una serie de trabajos en los que unos nos vamos influyendo unos en otros. La influencia puede ser muy elaborada o completamente fortuita. La idea de basarse en un videoclip es también importante, ya que Belascoain entiende que durante más de una década y todavía hoy, en menor grado, este ha sido un formato artístico de una influencia enorme. Un formato creado en base a la hibridación entre el disciplinas como el marketing, el cine y la música y que ahora, con perspectiva, podría considerarse uno de los formatos más influyente del arte de los 80 y 90.

Cinco son las Madonnas que se presentan en esta instalación, Myth (Mito), 1986, Madonna, POP y True Blue, y se presentan conjuntamente con los bocetos que han originado las mismas. Además, en la instalación se presentan otra serie de obras que las acompañan a nivel cromático y que representan una explosión floral y primaveral.

en el interior La instalación de Mikel Belascoain se completa con cuatro exposiciones, cada una en un apartamento del edificio. Montse Borda propone una serie de obras basadas en la técnica del pincel seco, que le permite ir tono a tono, capa por capa, deslizándose entre si hasta crear bellas y delicadas veladuras, logrando unos oscuros de una profundidad inquietante. Vittoria Drago es una artista polifacética que experimenta con diferentes técnicas gráficas. Sus obras representan la naturaleza polar donde coexiste armonía y tensión, movimiento y reposo. Fermín Urdánoz trata la pintura como una expresión plástica en sí misma, consiguiendo un resultado impulsivo y gestual, vaciando la mente de todo aquello que es superfluo, nocivo y que no está en sintonía directa con él mismo. De este modo es como rasca en lo más profundo y personal, dando lugar a la ruptura interna que fluye hacia el lienzo. Y Mireya Martín Larumbe es artista visual. En su práctica artística aborda temas como la producción de subjetividades, las expresiones de la identidad o la memoria y sus procesos. Trabajando siempre desde lo poético y mediante el dibujo y la animación experimental como disciplinas principales, sus creaciones están influencidas por el pensamiento feminista y la creación literaria, así como por el cine y la música experimentales.