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Cuatro cineastas del entorno nutren Paisaia con sus ideas sobre la memoria

La realizadora navarra Ione Atenea mostrará por primera vez en Pamplona su ópera prima, ‘Enero’

02.03.2020 | 01:36
‘Medvedek’, de Ainhoa Gutiérrez.

pamplona – Al igual que Oskar Alegria comenzó como espectador y continuó como autor y como programador, otros cineastas de Euskal Herria han ido configurando su trabajo en torno a la comunidad generada por el Festival Punto de Vista, que, en su 14ª edición, volverá a mostrar varias de estas películas bajo el epígrafe de Paisaia.

En concreto, en esta ocasión estas sesiones reunirán propuestas que han abordado el concepto de memoria desde distintas perspectivas. Es el caso de Enero, ópera prima de la realizadora navarra Ione Atenea, que se proyectará por primera vez en Pamplona. Será el sábado 7 de marzo, a las 12.30 horas, en la sala de Cámara de Baluarte. La cineasta plantea un retrato íntimo de la vejez a través de las historias de dos mujeres octogenarias, sus abuelas. Mientras la cámara da cuenta de los gestos y la materialidad de los cuerpos que envejecen, ellas hablan de sus vidas, del paso del tiempo y de la muerte. Ione las acompaña en dos viajes a sus raíces: uno al mar de la costa gallega, de donde Manolita emigró hace más de cuarenta años; el otro, al pueblo navarro de Lerga, la tierra donde nació María Jesús y a la que volverá cuando muera.

Antes, mañana, martes, a las 16.30 horas, la sala Gola acogerá la proyección de varios cortometrajes de realizadores del entorno. Como Para lo que quiero ver, necesito más que los ojos, de Arnau Padilla. Se trata de un viaje órfico. Una película enterrada durante un invierno y desenterrada en primavera. Muerte y resurrección de un filme; celebración del misterio circular. También Ura sartu zen barrura, en el que Peru Galbete cuenta que cuando era pequeño hubo una gran inundación en su barrio. "Los vecinos sobrevivimos, pero no lo hicieron muchos recuerdos que guardábamos en la bajera". Y Xulia, de Lur Olaizola, un recorrido por la memoria de toda una generación. En Medvedek, Ainhoa Gutiérrez cuenta cómo la llegada de dos osas eslovenas al Pirineo navarro ha alterado su equilibrio. Por último, Labo, de Jesús María Palacios, un paseo por la memoria de la antigua Universidad Laboral Francisco Franco de Tarragona.