Álvaro Cervantes: "No me parece mal que a veces me vean rasgos de villano"

En 'Los relojes del diablo' Álvaro Cervantes da vida a Aurelio, un mafioso que lidera operaciones de narcotráfico y al que no le importa poner patas arriba la vida de quien se cruce en su camino

21.07.2021 | 19:15
Álvaro Cervantes es uno de los actores jóvenes más demandados en estos momentos.

Tiene una destacada trayectoria como actor a pesar de su juventud: 31 años. Empezó muy joven y su currículo que está lleno de títulos que han tenido gran resonancia en los último años, como 'Adú' o la trilogía del Baztán. Desde principios de este mes se ha convertido en el protagonista de la serie de Cuatro 'Los relojes de diablo', esa con la que nos machacaron en directo mientras los de Mediaset retransmitían la Eurocopa de fútbol.


Fue un monstruo en la trilogía del Baztán y ahora vuelve a ser el malo malísimo de 'Los relojes del diablo'.

No sé qué decir, pero es cierto que llevo una racha en la que no hago más que seguir en el villanismo. Igual es que hay más papeles para hacer de malo que de bueno, o quizá sea un reflejo de la sociedad actual, pero no lo creo, porque pienso que hay mucha gente buena por el mundo.

¿Le habrán visto cara de villano?

Muchos me han dicho que en la vida normal tengo cara de chico bueno, pero tampoco meparece mal que a ratos me vean rasgos de villano.

Defina a su personaje.

Puede decirse que es quien pone la nota de peligro en toda la historia que cuenta Los relojes del diablo. Aurelio, que soy yo, lidera una operación de narcotráfico y va a tener que acercarse al otro protagonista, el mecánico Marco Merani, un infiltrado de la policía, pero Aurelio necesita para su negocio los barcos que él vende.

Y usted pone patas arriba la vida de mucha gente que vive en una aparente normalidad.

Soy el que obliga a Marco a convertirse en cómplice de mis malas acciones, pero la policía consigue que Marco se convierta en confidente. En el fondo, es mi personaje el que da nombre a una parte del título de la serie, el diablo. Aurelio siempre pone contra las cuerdas al otro.

Veo que ser el malo de la película le pone.

Ja, ja, ja... Absolutamente, me gusta, me gusta. Hay puntos de hacer de malo que no solo te ponen, es que es muy divertido. Quizá es porque no soy siempre el malo de la película, porque si siempre fuera el malo echaría un poco de menos el papel de bendito y bueno. Pero entrar en los terrenos oscuros de un personaje resulta muy interesante.

¿La maldad luce más que la bondad?

Sí, puede ser. El trabajo de un actor es ponerse en otras cabezas, en otras pieles, y cuanto
más alejado esté ese personaje de mí, más lo disfruto.

Además de haber estrenado esta serie en España, también está usted en el cine con la película 'Donde caben
dos'.

Se estrena el día 30, es una comedia coral y creo que el humor es algo bastante necesario en estos tiempos. Tiene
su puntito de morbo y pienso que no va a venir mal para este verano.

Empezó a trabajar en televisión con 'Abuela de verano' cuando aún era una criatura.

Ja, ja, ja... Sí que lo era. Solo tenía quince años y muy claro que lo mío era ser actor. Ya sabes, sueños de adolescente.

Sueños que se convirtieronen realidad.

He tenido esa suerte. Había algo que me gustaba mucho: jugar con la imaginación. Estaba todo el día dibujando e imaginando. Supongo que al final uno se pone a vivir ese juego y poco a poco vas entrando en un mundo que ni te imaginabas.

¿Qué queda de aquel chaval tan ilusionado?

Queda bastante. Hay más conciencia respecto al trabajo, y supongo que eso forma parte de la madurez, porque cuando hice aquella serie no sabía lo que realmente era este trabajo. Fue el primer chapuzón en un mundo diferente, pero cómo digo, tuve muy claro que lo mío era ser actor. Para mí fue como un juego, y en eso consiste este trabajo, aunque cuando hice 'Abuela de verano' no entendía muy bien las reglas que todo rodaje lleva consigo.

¿Se pierde frescura con la edad? Porque usted solo tiene 31 años...

Viejo no me considero, eso es evidente, y frescura no he perdido, aunque ingenuidad tal vez sí. La ilusión y las ganas con las que afronto los personajes son las mismas que cuando rodé aquella serie. Además, no puede ser de otra forma porque este trabajo se basa en los mismo, en el entusiasmo. Entonces era lo único que tenía y ahora puedo aportar además experiencia, conciencia y conocimiento.

Una película que sorprendió y por la que le nominaron a los premios Goya fue 'Adú'.

Fue un reto impresionante y una mano tendida por Salvador Calvo, el director. Habíamos hecho varios proyectos
juntos, porque con él hice 'Hermanos' y 'Los nuestros' en televisión, y en cine '1898: Los últimos de Filipinas'. 'Hermanos' fue mi primer gran reto como actor. Después llegaron otros proyectos y todo fue porque había
hecho lo de antes. Tengo la suerte de haber tenido un arco de personajes muy interesantes y también muy diferentes.

¿Qué le aportó Mateo, su personaje en Adú?

Todo, porque fue una experiencia inolvidable. La historia es muy dura y Mateo un personaje muy alejado de mí, aunque sea una de las historias de las que más orgulloso me siento. Lo que cuenta llegó a muchos espectadores, y además de diferentes edades. No es algo que suceda habitualmente, y eso es lo bueno de una profesión tan compleja como la mía.

Dice que es una profesión compleja. ¿Por qué se metió en ella?

Podría decir que por inconsciencia. En serio, soy actor porque necesito expresar sentimientos que en las reglas
establecidas por la sociedad no se pueden mostrar. Eso por un lado, pero por otro me divierte mucho jugar a ser personajes muy diferentes. En el cine o en la televisión puedo ser un criminal, el amante perverso o el peor de los seres humanos. En la vida real no somos así.

Aunque a veces el poder...

Bueno, sí, pero la mayoría somos personas civilizadas y no asesinas. Me divierte retirarme yo de la ecuación y que
afloren los personajes.

Se podría decir que está usted en racha. ¿Es un espejismo?

Puede dar una visión de falsa realidad. En mi caso, durante los dos últimos años he estado muy bien y he podido enlazar diferentes proyectos, por lo que me siento muy afortunado. El momento que estamos viviendo no es bueno, porque la pandemia ha llegado para empeorar una situación que ya era mala de por sí. Que esta es una profesión con mucho paro e inestable no es una novedad, y la mayoría de los que formamos parte de ella lo sabíamos cuando decidimos tomar este camino. Ahora estoy bien y doy gracias, pero nunca sabes cómo vas a terminar.

¿La pandemia le ha respetado en lo laboral?

Me afectó en los meses de confinamiento, como a todos. Nos tuvimos que quedar en casa y el mundo se paró para todos, pero cuando la cosa comenzó a reactivarse me reenganché y la máquina se puso a funcionar. Quizá no les haya ocurrido a todos mis colegas igual, pero supongo que pronto podremos volver a una situación más o menos normal.

¿Qué proyectos tiene ahora a la vista?

Por el momento, y a corto plazo, tengo estrenos. En septiembre llegará a las salas 'Malnacidos', una película de Telecinco, una historia sobre la Guerra Civil dirigida por Javier Caldera y Alberto del Toro. Tengo también pendiente de que se emita 'El tiempo que te doy', una serie de Netflix de capítulos cortos sobre rupturas amorosas.

¿Un thriller sobre el duelo del amor?

Se podría definir de esa forma, sí. Muestra situaciones muy diferentes y formas muy distintas de responder ante el fracaso de una relación.

¿Esperaba este recorrido cuando en 2005 afrontó su primer personaje?

Entonces solo tenía quince años, así que esperaba divertirme en la vida, como todos, supongo. Pasado el tiempo
tampoco he esperado nunca algo concreto. Cuando ya vi que otra cosa no podía ser, que ser actor era mi vida, sí que imaginaba hacer cosas muy diferentes, personajes que me aportaran todo tipo de sensaciones, pero cuando empiezas todo es muy difuso y no sabes hasta dónde vas a llegar.

Y en general, ¿se siente satisfecho?

Creo que es pronto para hacer balance porque me quedan muchos años de profesión, o eso espero, pero estoy contento con lo que he hecho hasta ahora. ¿Sabes? Cuando era pequeño me gustaba mucho la comedia y mi referente siempre ha sido Jim Carrey.

Pero comedia ha hecho más bien poca...

Cierto. Los personajes que me llegan son un poco más torturados, están muy ligados al drama. Por suerte, con 'Loco por ella', película que hice para Netflix, se abrió una puerta que no esperaba y después han llegado otros proyectos en esta línea. 

Personal

Edad: 31 años.
Lugar de nacimiento: Barcelona.
Inicios: Se estrenó en televisión siendo un niño en la serie 'Abuela de verano', mientras estudiaba Bachillerato artístico.
Trayectoria: Su carrera televisiva ha sido continua y participado en proyectos de renombre como 'Vergüenza', 'La zona', 'Hermanos', 'Los nuestros', 'Carlos rey emperador', 'Brigada Costa del Sol' o 'Criminal'. En cine ha estado en películas como '1898: Los últimos de Filipinas', 'Tres metros sobre el cielo', 'El árbol de la sangre', 'Adú', 'Loco por ella', 'Donde caben dos' y 'Malnacidos'.

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