- Con el inicio del nuevo año, la Federación Navarra de Caza (FNC) ha redoblado sus esfuerzos en ultimar la programación de proyectos para este 2022. Ahora mismo, el más relevante de ellos es el de la actualización de la Ley de Caza y Pesca de Navarra, con más de 15 años de antigüedad. Para ese proyecto de ley, la entidad lleva ya años trabajando mano a mano con el Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Gobierno de Navarra y con el Parlamento foral para conseguir que los actores del sector cinegético no pierdan derechos y actúen como salvaguardas de la conservación y el control poblacional de las especies animales, estando todos ellos asegurados, formados, asesorados y coordinados. Esta realidad tan ventajosa se conseguiría estableciendo en la normativa que cualquier persona que participara en aprovechamientos cinegéticos de la Comunidad foral tuviera que estar federado. Una situación que ya se da, con excelentes resultados, en otras autonomías españolas.

Desde la FNC ya se ha indicado al Ejecutivo y al Legislativo en varias ocasiones que el organismo se encuentra preparado para asumir este compromiso y ser cada día más útil a la sociedad, luchando asimismo contra la problemática tan grave de la despoblación en las zonas rurales. Una tesitura ante la que, sin duda, la caza puede ser empleada como acicate económico, como ya lo es actualmente en muchas regiones de Navarra. Los cazadores tienen claro que deben ser agentes controladores de las poblaciones cinegéticas, de modo que puedan evitarse tanto las superpoblaciones de algunas especies, como los accidentes de tráfico, la expansión de enfermedades o los continuos daños a la agricultura.

Precisamente, estos daños tan costosos para los agricultores han vuelto a salir ahora a la palestra, tras la presentación de un completo informe de la FNC acerca de la importancia del control de los daños agrícolas mediante la caza de conejo con hurón. Se trata de otro de los proyectos técnico-jurídicos en los que está inmersa la entidad, que colabora en el desarrollo reglamentario de la Ley Foral 19/2019 de Protección de los Animales de Compañía. Pionero en España, el estudio, elaborado junto a expertos de la Universidad de Castilla-La Mancha, hace hincapié en los elevados costes que deberá asumir el sector primario de aprobarse la normativa sin tener en cuenta la reducción que esta provocará en el número de hurones de caza, debido al altísimo incremento de costes para su tenencia.

Siguiendo esta misma línea, la FNC está recabando datos en colaboración con el Gobierno de Navarra para finalizar un estudio semejante con respecto a los perros empleados en el ámbito cinegético, concretamente, en el control del jabalí. Se trata de una especie que ha aumentado su población velozmente en los últimos años y sobre la que se cierne un riesgo de gran envergadura, como es el de la entrada en la región de enfermedades, como la peste porcina africana, que provocaría un durísimo impacto económico en la industria porcina de la Comunidad foral.

Además de todos estos proyectos, la federación está trabajando también en un plan para la mejora de la perdiz roja y continúa ejecutando iniciativas para conseguir, de la mano de agricultores, habilitar espacios en los que las aves esteparias puedan sentirse más seguras, contribuyendo de este modo a proteger su seguridad y a tratar de revertir los descensos en el número de ejemplares registrados en años anteriores. En lo referente a la perdiz, se está llevando a cabo un proyecto de ciencia ciudadana en el que se reflejarán las opiniones de más de medio centenar de cotos navarros. El estudio expondrá cómo ven sus representantes la situación con esta ave, qué problemas detectan habitualmente los cazadores, qué mejoras o soluciones proponen y cuál es su opinión sobre la gestión que se viene realizando con la perdiz.

Simultáneamente, no se dejan de lado los proyectos legislativos nacionales, tales como el Anteproyecto de Ley de Derechos de los Animales, el Proyecto de Real Decreto de Núcleos Zoológicos de Animales de Compañía, la Estrategia Nacional de Gestión Cinegética y el Plan Estratégico PAC 2023-2027. En todos ellos, la FNC, como parte de la estructura de la Real Federación Española de Caza, velará también por los derechos de todos los cazadores.

Asimismo, otro de los puntales de la federación lo constituye la organización de cursos, entre los que destaca toda la formación que se aporta regularmente a los actores del sector cinegético para conseguir que estén formados en sanidad animal. Una educación que cada día se hace más necesaria, dada la expansión de enfermedades animales que no solo provocarían importantes desajustes ecológicos, sino que supondrían también un duro golpe para la economía.

Para este año 2022, hay prevista una gran variedad de cursos: de GPS y aplicaciones móviles (que ya se ha dado exitosamente en años anteriores), de planes de ordenación cinegética (en los que se analiza su contenido, la legislación vigente y cómo se puede contribuir a mejorar la gestión de los acotados), de ética en la caza (con los deberes y obligaciones de los cazadores, su importante colaboración con el medio ambiente y con el respeto a los animales), o de fotografía y naturaleza (acerca de las mejores técnicas para tomar fotos, los materiales más idóneos, con salidas prácticas al campo para ponerse a prueba en situaciones reales, etc.). Toda una amalgama de formación para conseguir que el cazador sea la pieza clave e indispensable en la conservación de la naturaleza.