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Pedro Baigorri. Memorias de un guerrillero

Golem Baiona acogerá este martes, 24 de marzo, el estreno del documental de Unai Aranzadi que rescata la figura del cocinero y guerrillero que murió en combate en Colombia. Asistirán sus hermanos, sobrinos y sobrinos nietos.

Pedro Baigorri. Memorias de un guerrilleroIndependent Docs

"La primera vez que escuché hablar de Pedro Baigorri fue a comienzos del año 2005, mientras pasaba unos días en un campamento de la guerrilla del ELN (Ejército de Liberación Nacional) en Arauca,Colombia. Allí, su comandante, alias Pablito, me dio una información muy vaga sobre “un vasco que anduvo con nosotros, fue cocinero del Che Guevara y murió en combate hace mucho tiempo”.

Al reportero y documentalista Unai Aranzadi aquella historia le sonó “absolutamente novelesca”, de ahí que “nada más salir de ese frente guerrillero traté de encontrar alguna información en hemerotecas, archivos e Internet”. Sin embargo, “para mi sorpresa”, no pudo encontrar nada, ni siquiera su nombre, que conoció en un encuentro posterior con el ELN, “allá por 2010”. Entonces “ya pude iniciar la búsqueda de su familia, porque ni aún con su nombre salía nada de ninguna hemeroteca o archivo. Era un personaje absolutamente inédito para la Historia”, comenta Aranzadi, que este martes, 24 de marzo, acompañará al documental que ha resultado de esta peripecia, en su estreno, a las 17.00 horas en Golem Baiona dentro delEncuentro Audiovisual Imágenes con Memoria. Ciclo que proyectará 13 películas hasta el jueves 27 de marzo. El director asistirá junto a familia de Baigorri, que reside en Navarra y sigue peleando para hallar los restos de su pariente, ya que nunca aparecieron.

Unai Aranzadi, entrevistando a guerrilleros del ELN.

20 años de investigación

Buscando a Pedro Baigorri se articula en torno a la búsqueda y reconstrucción de esta figura. Un proceso que esconde varios misterios que el director trata de desentrañar. La acción arranca en la Navarra de los años 50. Allí había nacido Baigorri, hijo de un guardia civil que se crió en diferentes casas cuartel hasta que, gracias a sus dotes de cocinero, fue contratado en el hotel María Cristina de San Sebastián.

En 1959 se exilió en Francia para eludir el servicio militar y comenzó su etapa guerrillera primero en el Frente de Liberación Nacional argelino y, años después, en la guerrilla colombiana, donde murió asesinado cuando aun no había cumplido los 33 años.

“Creo que ser hijo de Guardia Civil en la Navarra del franquismo le marcó mucho; por ello decidió poner tierra de por medio y buscar la justicia lejos de casa"

Unai Aranzadi . Documentalista

Testimonios

Para ir despejando las incógnitas con rigor y credibilidad, la película es fruto de una investigación “profunda y silenciosa” llevada a cabo durante 20 años; en la que han participado “personajes no menos interesantes” que el protagonista. Por ejemplo, el escritor y periodista ya fallecido Alfredo Molano, que “fue compañero de armas de Baigorri y uno de los mejores cronistas sudamericanos de todos los tiempos”, afirma Unai Aranzadi. También Lucio Urtubia, “que también fue desertor del ejército español, revolucionario y vecino de París”; o Rodrigo Moya, “el hermano de la pareja de Baigorri”, que es “uno de los fotógrafos documentales más importantes de la historia de México”. Y, además, “especializado en guerrillas y revoluciones”. 

Asimismo, el director ha recabado testimonios de dirigentes históricos del ELN, delantropólogo forense Paco Etxeberria, de espeleólogos cubanos y sociólogos colombianos; “un elenco de gente diversa y fascinante que da gusto escuchar”.

Familiares de Baigorri muestran una imagen antigua.

La búsqueda sigue

Una de las tramas principales de este proyecto se refiere a las pesquisas en torno a los restos del guerrillero navarro. “Costó mucho iniciar la búsqueda. De hecho, en el documental se ve el momento en el que la inicié en 2016, dándole toda la información disponible al fiscal jefe de Colombia que se ocupaba precisamente de dar con los restos de gente desaparecida a lo largo del conflicto armado interno que vive el país”. Más tarde, “un amigo diplomático del Ministerio de Asuntos Exteriores de España me dio la clave para darle un empujón definitivo”, y, hoy en día, “la pelota está en manos de la Unidad de Búsqueda de Personas Desparecidas (UBPD)”, institución colombiana que “no parece saber bien si algunos de los huesos que tiene en su laboratorio son de Pedro o no”. Para intentar averiguarlo, Aranzadi organizó y grabó la recogida de muestras de ADN de los hermanos de Baigorri, “con la ayuda del doctor Etxeberria y del periodista navarro Fermín Munárriz”.

Baigorri, en sus inicios como cocinero en el Hotel Yoldi.

Sanando heridas

Esos familiares acudirán al estreno de esta tarde en Pamplona. También sus sobrinos y sobrinos nietos. “Va a ser muy emocionante”, augura el documentalista, que se reconoce “muy satisfecho de la buena sintonía que hemos tenido en estos últimos 10 años de colaboración”. Y aunque sabe que este tipo de proyectos no pueden curar el dolor, “sí que sirven para sanar alguna heridas”. Y es que, en su opinión, el cine documental “nos sirve para contar hoy todo aquello que otros no pudieron contar ayer”. Además, “lo hacemos utilizando la herramienta del Siglo XXI, que es el audiovisual, de modo que el resultado es poderoso”. Eso sí, alerta del riesgo de que estas películas se queden en un ámbito marginal por la distribución. Así sería “difícil hacer justicia histórica y llegar al público”. “Muchos males se pueden repetir, y por eso es de agradecer que haya instituciones que velen porque algunas verdades se conozcan”.

Sacrificio

En este caso, Imágenes con Memoria descubrirá a Pedro Baigorri, un tipo que, a juicio de Unai Aranzadi, era “bastante reservado”. “Creo que ser hijo de Guardia Civil en la Navarra del franquismo le marcó mucho; por ello decidió poner tierra de por medio y buscar la justicia lejos de casa, donde hubiera tenido que enfrentar, de algún modo, a su padre”, agrega el reportero. Y sigue: “Pedro iba a darlo absolutamente todo por los demás como finalmente sucedió”. Ahí “la educación católica navarra se nota mucho”; los mártires y los santos, el sacrificio de Jesús y el dar la vida por los demás para revivir en el pueblo. ¡Si hasta el lugar donde lo acribillaron se llama quebrada de San Pedro y murió a punto de cumplir 33 años como Cristo!”, concluye