Un hombre que colocó un semáforo en su calle, una alumna que desapareció, un fugitivo que aceptó entregarse solo con ropa nueva... Son algunas de las historias que reúne el libro Si no fuera por ti, lo nuevo del escritor catalán afincado en Pamplona Ignacio Lloret.
Publicado por la navarra Ediciones Eunate, este volumen supone el regreso del autor al género del relato, en torno al cual ha gestado títulos como Monocotiledóneas (2008) y Diálogos animados con personas muertas (2018). Tras una primera presentación en Madrid, Lloret dio a conocer el contenido de su nuevo libro en Pamplona, en un acto en el que estuvo acompañado por su editora, María Oset.
Lo cotidiano y lo trascendente
En Si no fuera por ti, Ignacio Lloret, colaborador habitual de DIARIO DE NOTICIAS, presenta un nuevo conjunto de “bocados literarios”, que, unidos por su estructura, estilo y lenguaje, conforman “una obra coherente y profundamente personal”, explican desde la editorial.
A través de un narrador en primera persona, el autor articula una serie de historias protagonizadas por personajes singulares, conocidos directamente o reconstruidos a partir de testimonios. Entre ellos figuran un hombre que decidió instalar un semáforo en su propia calle, un operario al que le prohibían sonreír, una joven que nadó entre medusas, un fugitivo que solo accedió a entregarse con ropa nueva, una alumna que desapareció sin dejar rastro o una pareja que se enamoró mientras cantaba la misma canción. Relatos que, desde lo aparentemente anecdótico, “construyen una mirada más amplia sobre la condición humana”.
EL AUTOR
Ignacio Lloret (Barcelona, 1968) cuenta con una sólida trayectoria literaria que abarca novela, relato y narrativa breve. Entre sus primeras obras destacan la novela Juguetes sin recoger (2002) y el volumen de relatos Monocotiledóneas (2008), a las que siguieron títulos como Tu alma en la orilla (2012) y la novela El hombre selvático (2014).
Su producción ha mantenido desde entonces un ritmo constante, con obras como Nosotros como esperanza (2015), El puente de Potsdam (2016) o La pequeña llama del día (2017). Posteriormente, ha publicado el libro de relatos Diálogos animados con personas muertas (2018), la novela Una ventana a la oscuridad (2020) y el relato largo El estribillo de mi corazón (2021).
Más recientemente, Lloret ha firmado Fragmentos de Elizabeth Harding (2023) y la novela corta Llegaremos a la vez (2024), obra que ha sido reconocida con el Premio Ramiro Pinilla, consolidando así el reconocimiento a su trayectoria.
Además de su producción individual, el autor ha participado en diversas obras colectivas, entre ellas Cuentos del Romanticismo Alemán (2015), 24 autores (2016) y El alma del vino (2017).
Paralelamente a su labor como escritor, Lloret desarrolla una intensa actividad como docente y divulgador cultural, impartiendo cursos, talleres, seminarios y conferencias, y colaborando habitualmente en periódicos, revistas y programas literarios de radio y televisión.
Mediante el uso de diversas técnicas narrativas y un lenguaje de marcado carácter poético, Lloret “aborda en esta obra cuestiones esenciales como la necesidad de lo sagrado en la vida contemporánea, la perplejidad que provoca el arte, la convivencia entre lo profundo y lo frívolo, la distancia que separa a las personas o las múltiples y singulares formas del amor”. El volumen se presenta así como “una reflexión literaria que combina lo cotidiano con lo trascendente, fiel al universo narrativo del autor”, abundan desde Eunate.
Experimentación
Uno de las principales características de esta obra reside en la elección de un narrador en primera persona como hilo conductor de todos los relatos, un recurso que “aporta cohesión al conjunto y refuerza la cercanía con el lector”. A través de esta voz narrativa, cada historia se despliega de manera no lineal: el desarrollo se ve interrumpido por recuerdos, digresiones y saltos temporales que enriquecen el relato y amplían su significado.
Esta estructura fragmentaria permite al autor afrontar un “tercer reto estilístico”: la alternancia de registros, tiempos y formatos. Así, “el discurso transita con naturalidad entre lo narrativo y lo reflexivo, mientras se suceden constantes desplazamientos entre presente y pasado”. A ello se suma la incorporación de distintos soportes –cartas, mensajes, relatos o transcripciones de notas– que aportan dinamismo y variedad a la obra.
Trivialidad aparente
En una primera aproximación, la brevedad de los textos y la aparente sencillez de sus tramas pueden dar lugar a la impresión de que se trata de relatos ligeros o incluso triviales, incapaces de abordar temas de gran profundidad. Sin embargo, “una lectura más atenta revela lo contrario: bajo esa apariencia accesible laten cuestiones de gran calado, vinculadas a la experiencia humana”.
De este modo, la intención del autor es explorar “nuestros anhelos y padecimientos, las pequeñas alegrías cotidianas, la forma –a veces sencilla y casi mágica– en que surge el amor o la relevancia de los detalles más insignificantes”. De este modo, en este volumen “lo cotidiano se convierte en vehículo de reflexión, demostrando que la profundidad no está reñida con la concisión”.