Por la puerta grande

Mundial españa vuelve a semifinales y Su rival saldrá del Australia-República Checa de hoy

10.02.2020 | 02:46
Ricky Rubio, por debajo del tablero ante el ala-pívot Damian Kulig (centro) y el alero Adam Waczynski.

España 90

Polonia78

ESPAÑA Ricky Rubio (19), Rudy Fernández (16), Juancho Hernangómez (14), Víctor Claver (6) y Marc Gasol (10) -cinco inicial-, Pau Ribas (1), Pierre Oriola (2), Willy Hernangómez (18) y Sergio Llull (4), Javier Beirán, Xavi Rabaseda y Quino Colom.

POLONIA Slaughter (19), Hrycaniuk (8), Cel (3), Ponitka (9), Waczynski (15) -cinco inicial-, Balcerowski, Sokolowski (11), Olejniczak (-), Laczynski, Gruszecky, Koszarek (3) y Kulig (10).

Parciales 22-18, 24-23 (46-41), 21-17 (67-58) y 23-20.

Árbitros Jorge Vázquez (PUR), Yohan Rosso (FRA) y Takaki Kato (JAP). Sin eliminados

Pabellón Oriental Sports Center de Shanghai. Unos 10.000 espectadores.

shanghái (China) - España jugará, trece años después, unas semifinales del Mundial tras superar a base de trabajo y mucho sufrimiento a la selección de Polonia, que vendió cara su derrota y demostró por qué se va del Mundial como una de las revelaciones del torneo.

Como se preveía, el triunfo costó y no se pudo sellar hasta los últimos minutos. De nuevo fue Ricky Rubio quien, con 19 puntos, 5 rebotes y 9 asistencias, lideró el ataque español, aunque también brillaron un Rudy Fernández impecable desde fuera (5/5 en triples) y los hermanos Juancho y Willy Hernan-gómez.

Tras superar a los centroeuropeos, España suma su sexto triunfo en el Mundial y se mantiene invicta a la espera de conocer a su rival en semifinales, que saldrá hoy del duelo entre Australia y República Checa.

Rubio, con 8 rápidos puntos, tomó un día más las riendas en ataque para contrarrestar el acierto inicial de los polacos, que respondían por medio de Slaughter. España intentaba golpear en la zona para hacer valer su superioridad física, aunque fue un triple de Rudy el que propició el primer despegue de un equipo en el que Víctor Claver volvía a ser incisivo ante el aro rival.

Como se preveía, se cumplió el guion y el problema empezó a llegar desde el perímetro. Los centroeuropeos movían bien el balón y encontraban siempre a un tirador en buena posición que golpeaba desde el triple. El cuarto que anotaron, obra de Damian Kulig, empató tras muchos minutos un primer acto de tanteo entre dos rivales que se conocen bien y que concluyó con un incierto 22-18.

La defensa que desarboló a Italia y Serbia no resultaba tan efectiva en esta ocasión porque el daño llegaba desde lejos del aro, y la falta de fluidez amenazaba con atenazar las acometidas españolas. Hasta que, como ante los italianos, irrumpió en la pista un letal Juancho Hernangómez. Desatado en cada acción, sumó 12 puntos en tres minutos y medio que impulsaron a los suyos hasta una renta de 10, tras una canasta lejana de un Rudy Fernández que iba creciendo con el paso de los minutos. Ambos lideraron el ataque español y, con tres triples sin fallo cada uno en la primera mitad, propiciaron el 46-41 del descanso.

La estrella polaca Mateusz Ponitka, con solo 2 puntos en la primera mitad, pareció despertar en la reanudación estrenando el marcador con su primer triple, aunque respondió con la misma moneda y por partida doble un Rudy en estado de gracia que volvió a disparar a España y obligó a Mike Taylor a pedir tiempo muerto para evitar males mayores al verse 12 abajo.

Se vivían los mejores momentos de los españoles, y el 67-58 tras el tercer cuarto parecía concluyente, pero aún quedaba mucho camino para recorrer.

En el último cuarto, un doble arreón de Polonia comandado por Slaughter metió el miedo en el cuerpo a los españoles (76-72, minuto 35). Pero hasta ahí llegó la resistencia polaca: España se lanzó a por el partido con dos providenciales triples del MVP Ricky Rubio, al que tomó el relevo Willy Hernangómez como principal argumento ofensivo. Sus 12 puntos en el cuarto definitivo pesaron como una losa para un rival que, a esas alturas, se había quedado sin pólvora y acabó firmando su rendición.

estadística

Récord de asistencias de Ricky

115 en 22 partidos. Ricky Rubio se convirtió ayer en el máximo asistente de los Mundiales, superando al argentino Pablo Prigioni, desde que la FIBA comenzó a realizar este registro en 1994. A Rubio le bastaba con sumar ayer una asistencia y acabó repartiendo nueve. Así, ya cuenta 115 asistencias en 22 partidos de tres Mundiales diferentes, una cifra que presumiblemente aumentará el viernes en semifinales. Además, el nuevo base de Phoenix Suns también ostenta el mejor promedio entre los máximos asistentes (5,2 por partido) por delante de Prigioni (4,4 con 106 en 24 partidos) y del brasileño Marcelinho Huertas (4,1 con 95 en 23 partidos).