pelota mano

Aimar Olaizola demuestra que tiene gancho

su poder rematador marca la dura segunda semifinal del torneo San Antolín

10.02.2020 | 02:05
Aimar Olaizola.

Su poder rematador marca la dura segunda semifinal del torneo San Antolín.

Olaizola II-Albisu22

Artola-Imaz16

Duración 76:28 minutos.

Saques 1 de Olaizola II (tanto 2).

Faltas de saque Ninguna.

Pelotazos 839.

Tantos en juego 13 de Olaizola II, 1 de Albisu, 8 de Artola y 1 de Imaz.

Errores 1 de Olaizola II, 5 de Albisu, 4 de Artola y 2 de Imaz.

Marcador 0-1, 1-1, 4-1, 4-2, 5-2, 5-3, 6-3, 6-6, 6-7, 7-7, 7-10, 9-10, 9-11, 11-11, 12-11, 12-12, 13-12, 13-13, 13-14, 14-14, 15-14, 15-15, 19-15, 19-16 y 22-16.

Apuestas Se cantaron posturas de salida de 100 a 80 a favor de Olaizola II-Albisu.

Incidencias Partido correspondiente a las semifinales del Torneo San Antolín de Lekeitio de la LEP.M disputado en el frontón Santi Brouard de Lekeitio. Unos 200 espectadores.

lekeitio - Aimar Olaizola fue ayer el factor diferencial en el frontón Santi Brouard de Lekeitio. De su zurda nacieron los remates que le dieron el billete a la final del Torneo San Antolín de Lekeitio. Aimar tiene gancho. Con un olfato fino y un colmillo afilado, el veterano puntillero derrumbó las atalayas de una semifinal larga y muy dura. La segunda cita estelar de la feria lekeitiarra se debatió en 79 minutos y tras cruzar 839 pelotazos a buena. Las pelotas se quedaron rápido y la contienda acabó por transformarse en un potro de tortura. La tralla pasó factura a Iñaki Artola y Ander Imaz, a los que no se les puede achacar ningún debe en su perfil obrero, ya que asombraron con su capacidad física y de trabajo. Al zaguero de Oiar-tzun, que en el 7-10 dio cuatro derechazos para enmarcar, le penó que el material echara el freno, pero tiró de casta para acomodarse en un ambiente hostil. Jon Ander Albisu, por su parte, restañó sus propios errores en la primera docena con un fin de fiesta que allanó el camino al patrón de Goizueta, amo y señor del gancho, capaz de desentrañar cualquier puzzle.

Ocurre que en un escenario de sufrimiento, Artola no fue capaz de afinarse en la misma medida que su homólogo en los cuadros alegres. El alegiarra cruzó ganchos potentes y bien marcados, pero rivalizó con un pelotari mágico, con el gatillo fácil, que apenas erró. Aimar, de hecho, únicamente cometió un fallo: una chapa a la vuelta de un saque. El resto fue un tratado jacobino. Olaizola II necesita poco para desempolvar la guillotina.

El hambre del goizuetarra se desentrañó pronto. También que el duelo iba a ser de campeonato. Comenzó Artola entonando un saque-remate. Contestó Aimar con tres ganchos y un saque intercalado. Albisu cometió un error y pareció que todo se podía igualar. Con el 4-2 se debatió uno de los tantos más duros del partido, que alcanzó los 96 pelotazos. A Aimar le costó encontrar la pelota buena, pero, cuando la vio, clavó una parada al txoko. La distancia aumentó (6-3).

Pero Artola e Imaz quisieron discutir el poder colorado. A base de trabajo y algunos errores de Albisu, los azules consiguieron darle la vuelta (6-7 y 7-10). Aunque Aimar y Jon Ander continuaron erre que erre. Se registraron empates a once, doce, trece -al que se llegó con un tanto de 103 pelotazos-, catorce y quince.

Si Aimar ya había marcado la diferencia hasta ese instante, debatidos 722 pelotazos, fue Albisu quien tomó el mando en la zaga, abriendo boquetes que hasta entonces no había encontrado. Puso la alfombra colorada a Olaizola II. Terminaron el trabajo con una tacada de 7-1 que noqueó a Artola-Imaz. El goizuetarra y el zaguero de Ataun jugarán mañana la final de Lekeitio ante Altuna III-Rezusta. Baiko aspira a su quinta feria.