El paro desciende en 1.567 personas en un año en Navarra pese al incremento de julio

El empleo sigue creciendo a buen ritmo, un 2.5% anual, con 7.046 afiliaciones más

09.02.2020 | 22:32
Varias personas haciendo consultas en la oficina de Paulino Caballero del Servicio Navarro de Empleo.

PAMPLONA. El número de personas desempleadas registradas en las agencias del Servicio Navarro de Empleo-Nafar Lansare (SNE-NL) se ha situado al finalizar julio en 31.002 personas.La valoración de los datos de desempleo correspondientes a julio resulta negativa toda vez que aumenta el paro, sin embargo, conviene señalar algunas cuestiones que confieren al balance un cierto grado de ambivalencia. Así, aunque el paro asciende en 626 personas en un mes (un 2,1%), desciende en 1.567 personas paradas en un año, un -4,8%. Además, tal y como se explica a continuación, la principal razón de ese aumento es claramente de índole estacional ya que una gran parte del crecimiento del desempleo procede de la rama educativa tras el término del periodo lectivo.

De esta forma, en términos intermensuales los datos resultan desfavorables ya que toda subida del paro así se debe considerar. Sin embargo, el desempleo sigue mostrando valores descendentes respecto al pasado año, dándose además en un contexto positivo, tal y como reflejan otros indicadores laborales, como los presentados recientemente por la EPA, y económicos (crecimiento del PIB a pesar de la previsible ralentización global).

En cuanto al incremento mensual del desempleo es necesario señalar otra cuestión relacionada con la evidente influencia estacional ya comentada. Resulta significativo, por su similitud en cuanto al aumento del desempleo, que en los años previos de la crisis, los meses de julio también resultaron adversos, es decir, también se produjo un aumento del desempleo en ese mes, siendo incluso superiores al actual. Así, por ejemplo, en julio de 2006 el aumento del paro registrado fue del 3,9% mientras que en 2007 fue del 5,7%. Por su parte, el año pasado el desempleo aumentó en el mes de julio un 1,6%.Se puede determinar que en periodos expansivos o de crecimiento como el actual, el mes de julio no resulta ser positivo en cuanto al descenso del desempleo. De todas formas, como indican los diversos indicadores, el contexto sigue siendo favorable. Conviene recordar que la tasa de paro actual se sitúa en el 7,58%.

En definitiva, aunque todo aumento del desempleo es sin duda negativo, no se debe tomar el dato de manera aislada sino teniendo en cuenta, tanto la evolución o tendencia desde una perspectiva temporal de mayor recorrido, como el contexto en el que se produce, muy diferente al de la etapa en la que el crecimiento del paro era ya no solo constante sino mucho más acusado.Por otra parte, a pesar de este crecimiento mensual del paro, hay que remontarse hasta finales 2008 para encontrar unas cifras de paro registrado similares.

No hay que olvidar que la cota máxima de desempleo se alcanzó en Navarra en febrero de 2013, en ese mes la cifra de personas desempleadas fue de 56.524. Es decir, desde entonces la reducción del paro ha sido del -45,2%, lo que supone un descenso de 25.522 personas paradas registradas.Por su parte, en el Estado el desempleo ha descendido un -0,14% en un mes mientras que anualmente lo ha hecho un -3,94%. Por tanto, en el mes de julio el paro desciende ligeramente en el Estado mientras que asciende en Navarra (2,1%). Sin embargo, en términos anuales el descenso del paro es algo mayor en la Comunidad Foral (-4,81%). Uno de los elementos divergentes es la incidencia que supone el mayor peso del sector servicios en el empleo estatal. En este sentido, el periodo estival representa un mayor impacto, en este caso positivo, en el empleo aunque se trata de un empleo más volátil.

Otro elemento de especial transcendencia es el relativo a la cobertura del sistema estatal de protección por desempleo. Los últimos datos presentados vuelven a reflejar la evidente limitación del sistema estatal a pesar de que el nivel de cobertura ha crecido en el mes de junio (último dato disponible). Así, la tasa de cobertura por desempleo en Navarra correspondiente al mes de junio es del 54,86%. Es decir, 3,4 puntos más que la de mayo y 4,8 puntos más que la de hace un año. Sin embargo, aproximadamente la mitad de las personas desempleadas carecen de cobertura por parte del sistema estatal (50,3%). En términos absolutos se trata de 15.271 personas paradas sin cobertura en Navarra.

En el Estado, la tasa de cobertura asciende hasta el 61,4%, es decir, es 6,5 puntos superior. De todas formas, la diferencia se ha reducido ligeramente ya que en un año la cobertura en el Estado se ha incrementado 3,9 puntos frente a los 4,8 puntos en Navarra.Otro de los elementos a destacar ha sido el impacto de la reforma del subsidio para los parados de mayor edad por el que se rebaja de 55 a 52 años la edad a la que las personas desempleadas pueden acceder a la ayuda. En Navarra como en el Estado se ha producido un aumento de las personas beneficiarias de dicho subsidio aunque el incremento desde febrero ha sido algo menor en la Comunidad Foral, un 15,7% frente al 22,3% estatal. De esta forma, se ha pasado de 3.064 personas beneficiarias del subsidio para mayores de 55 años en febrero a 3.544 beneficiarias (mayores de 52 años) en junio.

En relación con ello, hay que tener en cuenta, por lo que supone por ejemplo en términos de ingresos, que casi cuatro de cada diez personas beneficiarias en Navarra lo son de subsidios por desempleo, exactamente un 37,5%, frente al 58,1% que representan las prestaciones y el restante 4,4% de la Renta Activa de Inserción.

Afiliación a la Seguridad Social y contratación

Respecto a la afiliación a la Seguridad Social los datos reflejan un descenso mensual, circunstancia que rompe la tendencia alcista de los últimos cinco meses, tal y como sucedió el año pasado. De hecho, en el caso de Navarra, el mes de julio no se comporta de manera homogénea ya que desde 2006 se han producido descensos de la afiliación en este mes en ocho ocasiones.

De esta forma, el número medio de personas afiliadas a la Seguridad Social en Navarra se sitúa en el mes de julio en las 288.021, por tanto, 1.189 menos que el mes anterior pero 7.046 más que hace un año. Estas variaciones suponen en términos porcentuales un descenso mensual del -0,41% y un crecimiento anual del 2,51%. En términos acumulados (enero-julio) y en comparación con el mismo periodo de 2018, se ha dado un incremento de la afiliación del 2,8%.En el Estado se ha dado un ligero aumento mensual del 0,08% mientras que en términos anuales el incremento ha sido del 2,58%.

Por otra parte, se debe reseñar también que la comparativa con las comunidades autónomas de nuestro entorno que son además las que tienen menores tasas de paro (País Vasco, Aragón y La Rioja) muestra una situación, en cuanto al aumento anual de la afiliación en términos relativos, más positiva. Ya se ha indicado que en Navarra, la comunidad con menor tasa de desempleo (7,58%), se ha dado un incremento anual de la afiliación del 2,51%. Pues bien, en el País Vasco el incremento anual ha sido del 2,12%, en Aragón el aumento ha sido del 1,78% mientras que en La Rioja el crecimiento anual de la afiliación ha sido del 1,64%.En cuanto al descenso mensual de la afiliación, las comunidades de nuestro entorno también presentan descensos mensuales similares. Así, en el País Vasco se produce un descenso mensual del -0,40%, en Aragón el descenso es del -0,11% mientras que en La Rioja la disminución es algo mayor, un -1,33%.

No conviene olvidar tampoco que la cota mínima de afiliación se alcanzó en enero de 2014 con 243.505 afiliaciones. Por tanto, si se tiene en cuenta este último dato, se ha producido un aumento de 44.516 afiliaciones, un 18,3%. De hecho, a pesar del descenso de la afiliación del mes de julio, la cifra sigue siendo superior a la cota máxima alcanzada antes de la crisis.En cuanto a la contratación, el número de contratos con centro de trabajo en la Comunidad Foral registrados en el Servicio Navarro de Empleo-Nafar Lansare durante el mes de julio ha sido 38.460, esta cifra supone un significativo aumento de 3.863 contratos respecto al mes anterior, un 11,2% y un aumento anual del 12,9%, lo que ha supuesto 4.399 contratos más respecto a julio de 2018.

Para explicar esta aparente contradicción conviene introducir algunas cuestiones. La primera, que se trata de contratos y no de personas contratadas. Es decir, la unidad de medida es diferente (una persona puede tener en un mes más de un contrato). De hecho, un 23,1% del total de las personas contratadas en julio ha tenido más de un contrato. En ese sentido, hay que considerar la incidencia del encadenamiento de la contratación a lo largo del tiempo. Por otra parte, también hay que tener en cuenta que el hecho de firmar un contrato no pasa necesariamente por haber estado registrado previamente como persona parada en las oficinas del SNE. Por último, hay que explicar también que dada esa importante inestabilidad y flexibilidad del empleo, el hecho de tener un contrato en un determinado momento del mes no supone que al terminar dicho mes no se retorne al desempleo.

Siguiendo con los datos, del total de los contratos registrados en julio, el 5,3% han sido contratos indefinidos (2.034 contratos) y el restante 94,7% (36.426) han sido temporales.Por otra parte, en términos acumulados (ene-julio) y en relación con ese contexto de creación de empleo, el incremento de la contratación con respecto al mismo periodo de 2018 ha sido del 3,9%. De esta forma, respecto a 2018 se han registrado 8.717 contratos más. Hay que recordar que 2018 fue el año en el que se alcanzó la cifra histórica de contratación.

En cuanto al tipo de contratación, en términos acumulados (ene-jul), el peso de la contratación indefinida es del 6,3% frente al 93,7% temporal.Por otro lado, en relación con lo explicado, uno de los aspectos que sigue marcando o caracterizando el tipo de contratación, dentro de un modelo con mayor grado de flexibilidad, es el importante peso de la contratación temporal de una semana o menos de duración. Así, del total de contratos registrados durante el mes de julio, un 34,6% han sido contratos temporales de corta duración (<= 1 semana). En lo que va de año (enero-julio), el porcentaje ha sido del 39,2%, porcentaje muy similar al del mismo periodo del pasado 2018 (39,1%). Por tanto, se trata de un fenómeno que se está consolidando.

Por otro lado, en relación con el tiempo de trabajo, de los 38.460 contratos registrados en julio, un 27,7% han sido contratos a jornada parcial, se trata de 10.640 contratos con este tipo de jornada.

Desglose de datos del paro

Por agencias de empleo, y en términos mensuales, se ha producido una variación mensual desigual.Las agencias en las que ha descendido el desempleo han sido las siguientes: Tafalla (-0,9%) y Tudela (-0,5%) mientras que en la agencia de Estella-Lizarra se ha mantenido igual.

Por el contrario, se ha dado un aumento del desempleo en las agencias de Lodosa (5,5%), Doneztebe / Santesteban (4,8%), Pamplona / Iruña (3,2%), Aoiz / Agoitz (1,0%), Altsasu / Alsasua (0,4%).Respecto a la variación anual, en este caso se ha dado un descenso del desempleo generalizado en todas las agencias, aunque de diferente intensidad, salvo en la de Lodosa.

Dichos descensos anuales han sido los siguientes: Alsasua (-14,9%), Pamplona (-5,8%), Santesteban (-4,5%), Tudela (-4,4%), Aoiz (-3,5%), Tafalla (-1,8%), Estella-Lizarra (-1,6%). Por su parte, el aumento anual del desempleo registrado en la agencia de Lodosa ha sido del 3,8%.Respecto a la caracterización del desempleo, según sexo, el paro registrado se sitúa en 18.689 mujeres, con un aumento mensual del 1,9% (354 mujeres más) y en 12.313 hombres, con un aumento del 2,3% (272 hombres más). Por tanto, el aumento mensual del paro en términos relativos ha sido similar.

En términos anuales, el número de parados desciende un -5,1% (664) mientras que el número de paradas desciende un -4,6% (903).Si se analiza la variación anual desde la perspectiva de género, se confirma que tras los años más graves de la crisis en los que la distribución fue similar (se produjo una "igualdad a la baja"), se ha vuelto a una distribución más desequilibrada del desempleo. De esta forma, la proporción de las mujeres desempleadas con respecto al total del paro es actualmente del 60,3% cuando a finales de 2009 llegó a ser del 49%. Es decir, hay algo más de once puntos de diferencia.

Por grupos de edad, se produce un aumento mensual del paro registrado en todos los grupos de edad aunque de diversa intensidad. Así, el grupo de personas jóvenes paradas de menos de 25 años se incrementa en un mes un 2% (52 más). Por su parte, el número de personas paradas de 25 a 34 años aumenta en un mes un 5,9% (325 más), el grupo de personas paradas de 35 a 44 años se incrementa un 2,4% (177 más), el aumento del paro de personas de 45 a 54 años crece mensualmente en un 0,5% (35 más). Por último, el número de personas desempleadas de 55 y más años se incrementa también un 0,5% (37 más respecto al mes anterior).

De esta forma, el colectivo de jóvenes desempleados/as menores de 25 años alcanza las 2.688 personas (un 8,7% del total), las personas desempleadas de 25 a 34 años representan el 18,9% del total del desempleo (5.863), los parados y paradas de entre 35 y 44 años suponen el 24% (7.432), los parados y paradas de entre 45 y 54 representan el 23,5% (7.298 personas). Por último, el peso del colectivo de personas desempleadas de 55 o más años supone el 24,9% (7.721 personas). Estos datos ponen de relieve un aspecto importante a tener en cuenta por todo lo que ello supone en términos de empleabilidad, implementación de líneas y medidas de actuaciones específicas, etc. El hecho es que casi una cuarta parte de las personas paradas en Navarra tiene más de 54 años.En cuanto a la variación anual, los jóvenes desempleados/as descienden un -9,9%, el grupo de entre 25 y 34 años experimenta un descenso del -7,2%, el descenso anual de las personas desempleadas de 35 y 44 es del -4,4%. Por su parte, las personas desempleadas de entre 45 y 54 años descienden en un año un -5,2% mientras que aquellas de más de 55 años lo hace un -1%.Por nivel de estudios, casi siete de cada diez personas desempleadas siguen sin contar con una formación superior a la primera etapa de secundaria; suponen el 69,7% del total (21.600). Por su parte, el desempleo de las personas con formación universitaria es del 11,4% del total (3.535 personas). En cuanto a la población desempleada con estudios universitarios conviene significar que siete de cada diez siguen siendo mujeres (un 71,8%).

Por otra parte, según la nacionalidad, el 19,2% de las personas desempleadas en julio tienen nacionalidad extranjera, se trata de 5.963 personas. En cuanto a las variaciones mensuales y anuales, se ha dado un descenso del -0,7% del desempleo de la población extranjera respecto a junio mientras que el desempleo de las personas con nacionalidad española se ha incrementado mensualmente un 2,8%. Sin embargo, en términos anuales, el desempleo de la población extranjera ha descendido en menor medida, un -3,5% frente a un descenso del -5,1% del desempleo de personas con nacionalidad española.

En cuanto al desempleo de larga duración, (en este caso se trata del número de personas que llevan en paro más de un año de manera ininterrumpida), se sitúa en las 11.274 personas y representan el 36,4% del total del paro registrado. A pesar de que se trata de un porcentaje elevado a tener en cuenta, también es cierto que ha ido disminuyendo ya que llegó a alcanzar el 43% en la primavera de 2015. Cabe señalar, como aspecto positivo, que se ha dado un mayor descenso, tanto mensual como anual, del paro de larga duración, un -1,8% mensual frente al mencionado aumento del 2,1% total. En términos anuales ha descendido un -10% mientras que el total del desempleo lo ha hecho el señalado -4,8%.

En relación con la edad y el paro de larga duración cabe añadir que del total de personas desempleadas de larga duración, algo más de la mitad tienen 50 o más años (52,9%). Por otra parte, un 65,9% de las personas que llevan en desempleo continuado más de un año, son mujeres. De esta forma, el cruce de ambas variables (sexo y edad) indica que del total del desempleo de larga duración un 33,3% son mujeres de más de 50 años.

Por último, por sectores económicos, el desempleo se ha incrementado mensualmente en agricultura y principalmente en el sector servicios mientras que ha descendido en el sector industrial y se ha mantenido en el sector de la construcción. Así, en el sector primario el aumento ha sido del 2,2% (39 personas desempleadas más). En la industria el descenso del número de personas paradas procedentes del sector ha sido del -0,6% (27 personas paradas menos). Por su parte, en el sector de la construcción se mantiene igual con 1.502 personas desempleadas en el mes de julio. En el sector servicios el aumento del paro registrado ha sido del 3,5%, lo que ha supuesto 706 personas desempleadas más. Por último, las personas sin empleo anterior han descendido un -3,2%, 92 personas menos.

En términos anuales, es reseñable que el paro haya disminuido en todos los sectores de forma notable pero hay que destacar el descenso producido en la construcción y la industria por todo lo que ello supone. Así, el descenso anual producido en el sector de la construcción ha sido de un significativo -11,8% (201 personas desempleadas menos en un año). Por su parte, el descenso del paro en la industria ha sido del -6,3%, lo que supone 282 personas desempleadas menos respecto a julio de 2018. En el sector primario se ha dado un descenso del -3,3%, 64 personas paradas menos. Por último, en el sector de los servicios el descenso anual se sitúa también en el -3,3%, lo que supone 701 personas desempleadas menos. Por último, el paro para quien no tenía un empleo anterior ha descendido anualmente un -10,4% (319 personas menos).

Estas variaciones suponen que el paro del sector de Servicios represente el 66,9% del desempleo registrado mientras que el desempleo procedente de la industria sea del 13,4%, siendo del 4,8% el procedente de la construcción y del 6% el derivado del sector primario. El restante 8,9% son personas desempleadas sin empleo anterior. Conviene recordar que el peso del desempleo del sector industrial en el mes de julio llegó a alcanzar el 21,6% en 2009 mientras que en 2006 y 2007 era aproximadamente del 20%.

Del análisis de la evolución del desempleo por subsectores económicos hay que destacar, como principal foco del aumento mensual del desempleo, la rama de Educación. Según los datos del paro registrado, el número de personas desempleadas procedentes de esta rama son 543 más en un mes. Este descenso está directamente relacionado con el término del curso académico. De hecho, se trata de una evidente incidencia estacional, el año pasado el aumento mensual del desempleo procedente de esta actividad fue algo superior (573 personas).

Otra de las ramas en la que se ha dado un aumento del desempleo respecto a junio ha sido la denominada actividades relacionadas con el empleo (184 más). En este caso, el aumento ha sido superior al producido el mismo mes del año pasado (73 más).Por otra parte, las principales ramas en las que se ha dado un descenso mensual del desempleo han sido: las actividades sanitarias (64 personas desempleadas menos en un mes), la asistencia en establecimientos residenciales (45 menos) y los servicios a edificios y actividades de jardinería (40 menos).

En cuanto a la variación anual del desempleo, en la mayoría de las ramas de actividad se ha producido un descenso anual del paro. En todo caso cabe destacar las siguientes:Los servicios de comidas y bebidas (157 personas desempleadas menos en un año), el comercio al por menor (139 menos), las actividades de construcción especializada (107 menos), la fabricación de vehículos de motor (104 menos) y la construcción de edificios (92 menos). También hay que destacar que se ha dado un descenso notable en el número de personas paradas sin empleo anterior (319 en un año).

En contraposición, de las ramas en las que aumenta el desempleo cabe destacar el incremento anual del desempleo en las denominadas actividades relacionadas con el empleo (106 más) y el procedente de las ramas de metalurgia; fabricación de productos de hierro, acero y ferroaleaciones (65 más).