La confianza de los consumidores se deteriora

Los ciudadanos son más pesimistas respecto a la evolución del mercado laboral y la situación económica general

10.02.2020 | 07:35

pamplona - El índice de confianza del consumidor presenta en Navarra opiniones más pesimistas respecto al trimestre anterior y en relación al mismo periodo de 2018.

Las opiniones más favorables reflejadas en la probabilidad de compra y las señales de ligera recuperación observadas en la situación económica actual del hogar y en las expectativas sobre el ahorro, no logran compensar las opiniones pesimistas observadas en la previsión sobre el mercado laboral, las expectativas de demanda, valoración del ahorro y, en menor medida, en la situación económica esperada, informó el Instituto de Estadística de Navarra.

Al igual que en Navarra, los índices de confianza de España y la Unión Europea reflejan síntomas de desaceleración en el tercer trimestre del año, si bien de menor intensidad en el caso de la UE.

En concreto, el índice de confianza del consumidor muestra señales de desaceleración en la Comunidad foral y sitúa el índice en -12,6. Respecto al periodo precedente, destacan las opiniones pesimistas reflejadas en las previsiones sobre el mercado de trabajo y la situación económica esperada, tanto del hogar como general. Tan sólo las expectativas sobre el ahorro muestran señales de ligera recuperación.

En términos interanuales, las expectativas sobre el ahorro muestran una ligera recuperación, mostrando la situación económica esperada la pérdida de confianza más destacada. Si se analiza el índice de confianza del consumidor por sexos, se observan opiniones más pesimistas para las mujeres que para los hombres. Así, para este trimestre se cifra el índice en -15,8 para mujeres y -9,7 para hombres, destacando la diferencia reflejada en las expectativas de ahorro. Por su parte, el índice de sentimiento del consumidor refleja opiniones más pesimistas y sitúa el índice en 82,6, tras el 89,1 estimado el trimestre anterior.

Este menor dinamismo proviene fundamentalmente de la pérdida de confianza observada en la situación económica general, tanto actual como esperada y en el momento de compra y, en menor medida, en la situación económica esperada del hogar. - D.N.