Pamplona. Los sindicatos UGT, CCOO, ELA y LAB han lamentado en sendos comunicados la muerte de un trabajador este lunes en Ansoain y han considerado que la precariedad y la falta de medidas preventivas son las principales causas de la siniestralidad laboral.

La Federación de Industria, Construcción y Agro de la UGT de Navarra ha exigido una "exhaustiva investigación" del accidente por parte de la Policía Foral y ha recordado que se trata del segundo fallecimiento de un trabajador durante este mes.

Tras resaltar que Navarra "sigue estando a la cabeza de las comunidades autónomas con un mayor índice de accidentes laborales graves", el sindicato ha considerado que esta situación es "insoportable" y por ello "ha llegado el momento de detener esta tendencia creciente".

Por este motivo, ha instado a los departamentos del Gobierno implicados, a la patronal y al resto de agentes sociales a acordar las medidas necesarias "para poner fin a esta lacra".

Para la UGT, el incremento continuado de la siniestralidad laboral desde el año 2012 en Navarra obedece, entre otras razones, a la precariedad en el trabajo, al incremento de los ritmos de trabajo, a los recortes en la financiación de la cultura preventiva y a "la menor presión y control que se ejerce sobre las empresas en materia de salud y seguridad laboral".

CCOO de Navarra también ha lamentado el accidente y ha animado a hacer "una reflexión profunda sobre la calidad del empleo, porque en muchas ocasiones y analizados los perfiles, los accidentes están asociados a la baja calidad del empleo y a la ausencia de cultura preventiva".

El sindicato ha destacado que, en números absolutos, la Comunidad Foral registró en 2018 un incremento del 9,9 % en los accidentes de trabajo, situándose "muy por encima" de la media estatal (3,2 %).

Por ello, CCOO ha pedido al Gobierno Navarra que apruebe de forma urgente un plan de choque contra los accidentes laborales, "que contenga medidas específicas para la mala situación que se da en Navarra".

"Es imprescindible que se destinen recursos suficientes para el control de la seguridad y la salud en las obras de construcción y que las empresas cumplan estrictamente la ley de prevención", ha agregado.

CCOO, que entiende que todos los accidentes de trabajo se pueden evitar, ha asegurado que "es imprescindible recuperar el diálogo social en esta materia con todos los agentes involucrados en la prevención, con el fin de negociar un plan de choque contra la siniestralidad laboral".

El sindicato ELA ha señalado que la siniestralidad laboral "responde a la lógica empresarial de anteponer los beneficios económicos a las condiciones de trabajo y de vida de las plantillas" y, para ello, la patronal "se sigue valiendo de las reformas laborales, lo que no supone mas que desinversión, falta de medidas de seguridad e incumplimientos".

ELA exige por ello a las empresas que prioricen la seguridad de sus plantillas y "abandonen de una vez esta estrategia que está resultando criminal para la población trabajadora de Navarra".

Ante la gravedad de la situación, ELA recuerda al Gobierno de Navarra que la siniestralidad laboral "no se combate asignando recursos públicos a las organizaciones participantes en las mesas del diálogo social, sino destinando esos mismos recursos a reforzar la administración para controlar el cumplimiento de las obligaciones de las empresas".

Insta por este motivo a incrementar de forma urgente los medios públicos destinados a inspeccionar las condiciones laborales, "que en la actualidad constan de la mitad de personal que a nivel europeo".

Por su parte, LAB ha declarado que los accidentes laborales mortales "no son producto de la casualidad", sino que se pueden evitar, especialmente los correspondientes a caídas de altura, ya que "son impensables accidentes de este tipo en caso de adoptarse medidas adecuadas".

LAB ha indicado que la falta de seguridad y la precariedad "son dos características del sector de la construcción. Juntas o por separado, traen la muerte como resultado".

El sindicato, que ha resaltado que los accidentes laborales "tienen responsables directos", ha denunciado que la patronal "prioriza sus intereses económicos por encima de la seguridad y salud de la clase trabajadora, mientras que las administraciones públicas miran a otro lado, como si esta sangría no fuera con ellas, lo que les convierte en cómplices".

"Hablan de salud laboral, pero sus políticas impulsan precariedad", ha aseverado.