Arquitecto fundador de BIONM, estudio especializado en proyectos de sostenibilidad y eficiencia energética / Pablo Carranza

Pablo Carranza: "Navarra está siendo el modelo de referencia en construcción eficiente"

07.10.2020 | 00:24
Carranza, experto en proyectos Passivhaus. Foto: Javier Bergasa

Estrategia, energías renovables y digitalización conforman el camino para construir un proyecto eficiente e "interesante" de consumo energético casi nulo

pamplona – Como experto en la implementación de proyectos sostenibles y energéticamente eficientes bajo el estándar más exigente Passivhaus, Carranza expone la necesidad de garantizar el "balance entre lo social, económico y medioambiental".

¿Cuál es el estado actual de la arquitectura sostenible?

–Se han dado pasos importantes en la categoría de energía para incrementar la mejora de eficiencia energética de los edificios. Esta evolución ha sido progresiva y en base a la directiva europea de obligado cumplimiento conocida como 20/20/20 para que todos los países miembros definieran su estándar de edificio de consumo casi nulo. Si analizamos la evolución de los 15 últimos años la mejora de eficiencia energética ha sido muy relevante. No obstante, aún tenemos un gran reto y camino por recorrer para reducir la huella de carbono de nuestras construcciones y rehabilitar un parque inmobiliario altamente ineficiente.

¿Está el sector tomando conciencia de la eficiencia energética?

–Mi opinión es que no está siendo homogénea en el sector, sino que depende del área geográfica que tratemos, los agentes intervinientes o la misión de empresa. En este sentido, me parece reseñable que en los últimos años han surgido iniciativas privadas que han entendido que gran parte de la innovación del sector se encuentra en el campo de la sostenibilidad y que en este ámbito se puede innovar en beneficio del medio ambiente, mejorando la calidad de vida, salud y bienestar de sus ciudadanos sin dejar de ser rentables o encontrando una vía de diferenciación con gran aceptación social-comercial.

¿Qué requisitos básicos debería cumplir una obra sostenible?

–En mi opinión, debe garantizar un triple balance en lo social, económico y medioambiental. Asegurar la salud y bienestar de sus usuarios, ser accesible económicamente y evaluar el impacto ambiental en todo el ciclo de vida del edificio, desde su construcción hasta su demolición. En este último aspecto, tenemos un gran reto como industria para poder medir con precisión este impacto de la misma manera que lo hacemos con el consumo de energía en la etapa de uso del edificio.

¿Qué aspectos son más importantes a la hora de construir un proyecto eficiente?

–Existen diferentes caminos para alcanzar un alto grado de eficiencia energética en un proyecto. La estrategia más interesante es empezar por un buen diseño pasivo y, para ello, tomar como referencia el estándar de mayor reconocimiento internacional en materia de eficiencia energética y confort, el estándar Passivhaus. Una vez reducida la demanda, el siguiente paso sería conseguir que la poca energía que tengamos que aportar se realice de la manera más eficiente posible. En este sentido, tenemos que actuar mejorando el diseño activo mediante la incorporación de sistemas y equipos de alta eficiencia para la producción de frío, calor, agua caliente sanitaria y otros consumos. A continuación, tendríamos la incorporación de energías renovables en el propio edificio donde se han producido grandes avances en la madurez de determinadas tecnologías como la fotovoltaica y mejoras en su flexibilización administrativa. Por último, aplicar estrategias de digitalización para la gestión inteligente de todo el balance de energía.

¿Cree que Navarra está actuando bien conforme a este tipo de construcción?

–En mi opinión, Navarra está siendo el modelo de referencia tanto por la iniciativa pública que está liderando cambios regulatorios que superan las exigencias actuales, como por la iniciativa privada donde cuenta con grandes referentes en este campo, tanto en fase de diseño como en tareas específicas para su construcción. El aspecto que más destacaría es que la Comunidad Foral está siendo capaz de mantener el equilibrio de conocimiento entre todos los agentes intervinientes en el proceso de proyecto y construcción de un edificio de estas características y, por tanto, está creando un tejido industrial muy solvente. No olvidemos que el reto no está sólo en fase de diseño, sino también en profesionalizar una industria que acompañe y sea competente para abordar este tipo de construcciones.

"La evolución de la mejora de eficiencia energética en edificios ha sido muy relevante en los últimos 15 años"

"El sector ha entendido que la innovación en este ámbito es clave, en beneficio del medio ambiente y la sociedad"

"El reto está en la profesionalización del sector, no solo en la fase de diseño"

Pablo Carranza

Arquitecto director de BIONM Estudio