Representantes de UGT se han reunido este jueves con el ministro de Industria para evaluar la situación de Siemens Gamesa, el mismo día en que su matriz alemana, Siemens Energy, se ha hundido en bolsa al reconocer que ha tenido que recurrir al Estado alemán para que le avale en la obtención de nuevos préstamos.

Así, una delegación de la Federación de Industria, Construcción y Agro de UGT, encabezada por su secretario general, Mariano Hoya, y por el secretario del Sector de Bienes de Equipo y TIC, Mikel Zarandona, se ha reunido con el ministro de Industria, Héctor Gomez, a quien han transmitido su preocupación por el que en su día fue líder mundial en la fabricación de aerogeneradores.

En la reunión, ambas partes han analizado la situación de Gamesa desde que pasó a formar parte de Siemens Energy, que prevé anunciar el próximo 15 de noviembre unas pérdidas de 4.500 millones de euros y han pedido la implicación del Gobierno español.

Con unos 5.000 empleados de Siemens Gamesa en España, esas pérdidas "nos hacen presagiar escenarios negativos para el empleo en nuestro país", algo que el sindicato teme que se anuncie en el "Capital Markets Day" de la firma alemana, que tendrá lugar el 21 de noviembre.

"Siemens Gamesa es una empresa estratégica para la transición energética que se está desarrollando en España y en Europa", defiende el sindicato, para justificar esa implicación que reclama del Gobierno.

A su juicio, habría que desarrollar un nuevo diseño de aerogenerador terrestre que garantice la empleabilidad a medio y largo plazo, una vez solucionados en el corto plazo los problemas técnicos actuales detectados en gran parte de los que tenían en operación para garantizar la empleabilidad y el tejido industrial.

UGT también ve "alarmante" la situación que atraviesan los proveedores en Navarra, País Vasco y otros territorios debido a su alta dependencia de la carga de trabajo de Siemens Gamesa, que cuenta con ocho plantas en España.

La compañía tiene paralizadas las ventas de los aerogeneradores actuales, lo que afecta directamente a la propia empresa y a sus proveedores.

Ante los problemas de calidad detectados en los aerogeneradores de Gamesa, Siemens Energy sólo acepta determinados encargos en el negocio de instalaciones en el mar y ya no acepta más pedidos de instalaciones en tierra.

Su matriz alemana, en dificultades

Esta reunión, que ha tenido lugar después de distintos actos de protesta por parte de los trabajadores en España, coincide con el desplome en bolsa de Siemens Energy -de la que es filial- después de que la alemana explicara que está teniendo que pedir avales estatales para obtener nuevos préstamos.

Siemens Energy ha cerrado con una caída de más del 35 % en la Bolsa de Fráncfort hasta los 6,87 euros.

Concretamente, ha explicado al regulador bursátil alemán que lleva a cabo "negociaciones con diferentes partes, entre ellos bancos que son socios de Siemens Energy así como el Gobierno alemán para asegurar el acceso a garantías, que permitan el fuerte crecimiento esperado".

Al respecto, el Ministerio de Economía germano ha dicho que mantiene "conversaciones estrechas y confiables" con Siemens Energy, pero no ha dado detalles de las negociaciones.

El semanario económico WirtschaftsWoche asegura que se trata de avales de créditos por valor de hasta 15.000 millones de euros. Los avales estatales garantizarían que los bancos mantengan líneas de crédito importantes para algunos proyectos sin encarecerlas y evitaría que pudieran dejar de conceder esos créditos en el peor de los casos.

Siemens Energy argumenta que necesita los avales estatales para proyectos a largo plazo debido al fuerte crecimiento de la entrada de pedidos sobre todo en el negocio que no tiene que ver con la energía eólica.

"La velocidad de la transición energética crea una elevada demanda de nuestras tecnologías, nuestra cartera de pedidos se sitúa en 110.000 millones de euros", ha apuntado un portavoz de Siemens Energy a medios alemanes.