El ejercicio fiscal de 2025 en Navarra ya tiene su fotografía definitiva, y el resultado es una Hacienda Foral más que robusta, que ha alcanzado cifras de recaudación récord, pese a un volumen de devoluciones sin precedentes. Los ingresos se situaron en los 5.865,7 millones de euros, una cifra que no solo supera en más de 432 millones el registro del año anterior, sino que bate incluso las previsiones del Gobierno.
Este crecimiento se apoya en un comportamiento muy positivo de la actividad económica y el empleo. El consejero de Economía y Hacienda, José Luis Arasti, puso el foco en la salud del mercado laboral y la resiliencia del tejido empresarial navarro como los grandes motores que han permitido compensar las medidas de alivio fiscal aplicadas durante el último año.
La paradoja del IRPF: retenciones al alza y saldo negativo
El análisis detallado del IRPF revela una de las dinámicas más curiosas del ejercicio. Sobre el papel, la recaudación en este impuesto apenas varió un 0,6%, pero bajo esa aparente estabilidad se esconde un fuerte aumento de las retenciones de trabajo.
Los ingresos derivados de las nóminas de los sectores público y privado crecieron un 7,5%, impulsados tanto por el incremento de la población activa como por la mejora generalizada de los salarios.
Sin embargo, este empuje se vio neutralizado por una Campaña de la Renta que arrojó un saldo negativo histórico de 94,9 millones de euros. La causa principal de este vuelco respecto a los saldos positivos de años anteriores reside en las devoluciones aplicadas a los mutualistas.
A este factor se sumó el impacto de 190 millones de euros derivado de la deflactación de la tarifa y la mejora de los mínimos personales y familiares, una decisión estratégica para mitigar la erosión de la renta disponible de los ciudadanos.
Por otro lado, las retenciones al capital, que aportan apenas 146 millones, crecen menos que las del trabajo, pese a haber sido 2025 un ejercicio de dividendos récord en Bolsa.
Sociedades e IVA: los motores del crecimiento
El Impuesto de Sociedades recupera poco a poco pasados esplendores ,si bien no ha recuperado todavía las cifras de 2007, y aporta un 8,2% más que el año pasado, hasta alcanzar los 541,2 millones de euros. Una cifra que traslada el ensanchamiento de las bases imponibles.
Por su parte, los impuestos indirectos han experimentado un salto cuantitativo del 14%, liderados por una gestión del IVA que ha visto disparar su recaudación líquida en casi un 70%. Este fenómeno responde en gran medida al fin de las medidas excepcionales sobre la energía. Durante 2025, Navarra recuperó los tipos impositivos ordinarios sobre el gas y la electricidad, así como el Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica, volviendo a niveles de ingresos previos a la crisis de precios.
Además, el calendario fiscal incorporó por primera vez el Impuesto Especial sobre Líquidos para Cigarrillos Electrónicos, vigente desde la primavera, lo que añade una nueva vía de ingresos a la gestión directa.