La reunión entre las instituciones de la Unión Europea para dar el visto bueno al acuerdo comercial con Estados Unidos terminó este jueves de madrugada sin consenso, después de que el presidente Donald Trump haya amenazado con imponer un arancel del 25% a los vehículos europeos. Las divergencias sobre la posibilidad de introducir salvaguardas que permitan paralizar la implementación del pacto si Washington continúa amenazando a la UE impidieron que el Consejo de la UE y el Parlamento Europeo se pusiesen de acuerdo.
Mientras la Eurocámara reclama dichas medidas, que países miembros como España, Francia, Finlandia o Luxemburgo también ven con buenos ojos, otro grupo de gobiernos, liderados por el alemán, se oponen a ello. Ante la falta de acuerdo, las instituciones comunitarias se volverán a reunir lo antes posible en los próximos días para tratar de solventar sus diferencias.
25% a la importación de vehículos
Trump ha amenazado a la Unión Europea con imponer un arancel del 25% a la importación de vehículos europeos, alegando que los 27 están retrasando el acuerdo que pactó en el verano pasado con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en su campo de golf en Trunberry, Escocia. Ese pacto contempla un arancel del 15% para la mayoría de productos europeos (incluidos los coches), a cambio de que la UE elimine los gravámenes a los productos industriales estadounidenses.
Para tratar de rebajar la tensión con Estados Unidos, el comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, se reunió el martes en París con el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, aprovechando la reunión que los ministros del ramo del G7 celebraron en la capital francesa. Así, Sefcovic le trasladó el compromiso de Bruselas de implementar el pacto lo antes posible, aunque le reclamó "un retorno inmediato a los términos acordados en el Acuerdo Turnberry, es decir, un arancel global del 15%".
Instrumento anticoerción
Desde que Trump amenazase el viernes con el nuevo arancel, la Comisión Europea ha señalado que está "completamente comprometida" con la implementación del acuerdo, aunque al mismo tiempo subrayó que "mantiene todas las opciones sobre la mesa" para responder a Estados Unidos, si se materializan las amenazas.
Entre las distintas medidas, estaría la posibilidad de aplicar el instrumento anticoerción, una herramienta comercial que permitiría la UE imponer aranceles a Estados Unidos, valorados en 93.000 millones de euros, si fracasan los esfuerzos diplomáticos por evitar una escalada en una hipotética guerra comercial.