Síguenos en redes sociales:

Otra Europa para otro mundo

Josep Borrell y María Chivite abordaron un escenario internacional en profundo cambio geopolítico, con históricas transformaciones energéticas, tecnológicas y de paradigmas que afectan a una UE en situación de “impás”.

De izquierda a derecha, Josep Borrell, Ana Ibarra, de DIARIO DE NOTICIAS, y María Chivite.Javier Bergasa

53

Fue un diálogo donde Josep Borrell dejó muestras de su bagaje –a veces polémico– y de su visión geopolítica y geoeconómica. Con una presidenta, María Chivite que habló de la estrategia del Gobierno foral en el contexto actual.

Defensa europea

Josep Borrell:

El presidente del Gobierno lo ha dicho: hay que empujar para que la defensa colectiva se supranacionalice. Si hay una defensa colectiva hay que organizarla de manera colectiva. ¿La respuesta adecuada frente a una potencial amenaza es demostrar que estás indefenso? Más vale evitar la guerra a través de la disuasión y que el potencial enemigo calcule que le va a salir muy caro y no la haga. Las guerras del futuro ya están aquí, el tanque y el avión se han quedado un poco obsoletos. Ahora es el misil rápido en el hombro o el dron que vale cuatro duros. Puedes disparar un misil, pero sin un satélite que lo guíe, de alta tecnología, no va a dar en el blanco.

El vehículo eléctrico

María Chivite:

En Navarra en 2024 el 68% de nuestra energía eléctrica vino de fuentes renovables. En el marco de buenas relaciones que parece que España está trabajando con China, Navarra ha conseguido atraer inversión, muy ligada a la autonomía energética, con fabricación de baterías, exigiendo una necesaria transmisión de conocimiento, tecnología y generación de empleo de calidad. De la legislatura europea pasada a esta veo un replanteamiento en el vehículo eléctrico. Había una apuesta clarísima en la electrificación que ahora no la veo tanto. Mientras nos lo seguimos pensando, China lo tiene clarísimo. Me ha tocado viajar allí con el consejero de Industria, lo he visto.

Josep Borrell:

Siempre que Europa pone un target temporal a medida que se acerca lo va reconsiderando. Entonces pone otro más lejos y más exigente. Los ingenieros del vehículo térmico están ofreciendo mejoras muy importantes en la tecnología y pueden ser mucho más eficientes e imaginar otros combustibles, como el hidrógeno o los biocombustibles.

El sector público

Josep Borrell:

El paradigma liberal de que el Estado no debe intervenir en la economía y que no hay que dar subsidios, se está adaptando a los hechos, en EEUU y Europa. Porque China está subsidiando todo. Los europeos estamos entendiendo que determinadas actividades necesitan apoyo público.

María Chivite:

Parece que las medidas tienen que venir cuando ya una empresa va mal. Nosotros queremos entrar desde el inicio, garantizando el arraigo y unas condiciones. Tenemos muchas empresas extranjeras, que como Volkswagen, aportan muchísimo al desarrollo, pero que toman las decisiones en otros sitios. Queremos participar en ellas, sobre todo para ese arraigo y que participen en el crecimiento y en la prosperidad de nuestra comunidad. Es otra manera de intervenir. Ofrecemos una palanca para que se puedan desarrollar en condiciones aceptables por el conjunto de la sociedad. No que vengan, inviertan, extraigan y se vayan.

Relación Europa China

Josep Borrell:

Hace casi 7 años EEUU marcaba un rumbo claramente confrontacional con China. Y en Europa había quien seguía la posición americana a ojos ciegos, como la presidenta de la Comisión (Von der Leyen), muy inteligente y muy trabajadora, pero con una clara tendencia a seguir a EEUU. A pesar de la retórica de Trump, hoy EEUU no está en esa actitud. Más bien en un ‘vamos a ponernos de acuerdo, somos demasiado grandes para pelearnos, nos vamos a hacer mucho daño, mejor que nos arreglemos’. Y Europa también ha cambiado su actitud, porque países como Alemania tienen muchos intereses en la economía china y otros, como España, los quieren tener. Europa carece de una posición definida. China es un competidor, que se lo pregunten a los fabricantes de coches europeos. También es un socio y un rival, pero somos rivales sistémicos, porque ofrecen un modelo político de partido único, autoritario y controlador como la mejor alternativa intentando captar aliados.

María Chivite:

¿Y cómo compatibilizar el ‘made in Europe’ con tener unas mejores relaciones con China?

Josep Borrell:

Ahora hacemos con China lo que hacía con nosotros. Cuando los europeos queríamos invertir allí nos decían que a través de empresas mixtas, con transferencia de tecnología y mando del Partido Comunista. Y pasábamos por el aro. Es normal que hagamos lo mismo, por precaución y por no perder el control. Creo que lo estamos haciendo un poco tarde. Europa mira con cierto recelo la política española por si va a ser la puerta de entrada de China.

La UE, en el foco

Josep Borrell:

Lo que más me preocupa de la Unión Europea es la división entre nosotros. Esta Europa no fue pensada para el mundo de hoy. Esta UE es muy poca unión, pensada para un mundo que ya no existe, para construir la paz, y evitar que los europeos volviésemos a liarnos en una guerra entre nosotros. Desde este punto de vista es un gran éxito, excepcional. Ahora hay que plantearse otras tareas, para las que esta Unión no fue diseñada. Es como si usted tiene un coche para circular sobre asfalto y de repente le dicen que tiene que ir campo a través. Un país puede parar todo el proceso de decisión europeo y eso es completamente asincrónico con un mundo donde hay que decidir deprisa y sobre cosas existenciales. Por esa unanimidad de los 27 Europa no decide nada. ¿Cuál es la posición europea en Oriente Medio? No hay. ¿Y respecto a China? Tampoco. ¿Y de la guerra en Irán? Dos posiciones radicalmente diferentes, la del presidente del Gobierno de España y la del canciller de Alemania. Pero no hay posición europea.

María Chivite:

Para que la hubiese, ¿debería cambiarse el mecanismo de unanimidad en la toma de decisiones?

Josep Borrell:

Me parece fundamental, pero para cambiar la unanimidad hace falta la unanimidad... ¿Cómo se sale de este impás? Creando una Unión dentro de la Unión. Esta UE ha crecido demasiado en diversidad política y socioeconómica. Tiene que haber unos cuantos que se pongan las pilas, empezando por renunciar a la unanimidad. Tienen que estar Alemania y Francia, España, Polonia y los que quieran de más. Pero piensen que pronto, no sé cuánto, 37 por unanimidad será la parálisis. Yo he estado en el Consejo Europeo, con 27 jefes de Estado y de Gobierno. Para dar un tour de table, se tarda una hora y media.

Navarra y el eje atlántico

María Chivite:

Navarra tiene un posicionamiento muy relevante en la automoción y en energías renovables. Y las dos últimas inversiones importantes de otros países que hemos tenido han complementado esa cadena de valor. Fabricación de baterías de coches y para el almacenamiento de energía. Pero Navarra quiere trabajar en otros sectores, quizás no tan maduros, como el aeroespacial, en temas de drones o satélites. Como región líder en PIB industrial, la base de nuestra calidad de vida, necesitamos corredores ferroviarios. Francia sigue sin hacer nada que tenga que ver con unirse con la Península Ibérica. Distintas regiones junto de la mano del País Vasco debemos empujar para que esos grandes corredores se impulsen, para que Navarra siga mejorando en su conectividad y por lo tanto con su competitividad con Europa. Además de reforzar nuestra infraestructura eléctrica con interconexiones con Francia tras ese apagón de hace un año. Eso como infraestructura europea está planificado y se tendrá que cumplir. Con estos centros de datos en otras comunidades con grandes consumos, las infraestructuras no van a ser suficientes. y si queremos que la gran industria intensiva se electrifique tampoco tenemos las infraestructuras necesarias. Necesitamos que el Gobierno de España saque la nueva planificación.

Navarra y Gaza

María Chivite:

Me alegro del posicionamiento de Borrell sobre Gaza. Europa no ha tenido ninguno. Para mí, convencida europea, que no se haya posicionado ante semejante barbarie me desilusiona, porque a las cosas hay que llamarlas por su nombre, y ahora estamos viendo menos sobre lo que pasa en Gaza, pero no quiere decir que no siga ocurriendo.

Dependencias

Josep Borrell:

Por supuesto que Europa debería considerar los pagos digitales como una infraestructura estratégica. Lo que pasa es que se está muy cómodo, es más fácil, pero también más arriesgado. EEUU ha sancionado a los jueces de la Corte Penal Internacional porque han imputado a Netanyahu. No pueden tener cuentas corrientes en EEUU y no pueden utilizar los sistemas de pago americanos. Y los bancos europeos, por miedo a EEUU, también les han quitado las cuentas corrientes. De manera que los jueces del la Corte Penal Internacional se han convertido en unos parias financieros. No tienen cuenta corriente en ninguna parte y no pueden utilizar ningún medio de pago, no tienen tarjeta de crédito. No existen financieramente. Y nosotros no tenemos cloud. China ha hecho el suyo. Por otro lado, no está tan claro que sea el nuevo paradigma del desarrollo industrial, porque hay sectores industriales que no pueden basarse en energías renovables, como la producción de cemento. ¿El hidrógeno verde? ya veremos cuando venga. Nuestra civilización está basada sobre plásticos, combustibles líquidos, cemento y acero. El hidrógeno verde no hará plásticos ni tampoco abono. No podríamos funcionar sin abonos, sin abonos volvemos a la penuria alimentaria.

María Chivite:

Generará energía, combustible para aviones, puede ser una solución.

Josep Borrell:

Yo seré el primero en aplaudir cuando vea un avión por hidrógeno, pero no imagino un portacontenedores funcionando con baterías, porque el peso de las baterías sería igual al de la carga. No sé, a lo mejor sí, los ingenieros somos capaces de hacer cualquier cosa. La prosperidad humana se ha hecho desde la base de la tecnología. Pero no lo veo para mañana.

Guerras y reglas

Josep Borrell:

La guerra más horrible es en Sudán. Nadie habla de ella, y es una de las más mortíferas y terribles contra los civiles y los derechos humanos entre dos señores. Es un espanto, con más de 200.000 civiles muertos. Sudán es el primer productor de oro del mundo. Es desesperante, como la Edad Media, pero en vez de lanzas tienen kalasnikov. Los europeos no sabemos qué decir de esta guerra, más que lamentar. ¿Pero aparte de lamentar qué instrumentos tenemos? Absolutamente ninguno. Siento transmitirles este sentimiento de impotencia. ¿Existe de verdad el derecho internacional? Si no hubiera un policía detrás de un juez, el juez sería inútil porque nadie haría aplicar su sentencia. El derecho necesita la fuerza, pero la fuerza al servicio del derecho. Y nosotros no tenemos cloud. China ha hecho el suyo.

Impotencia e historia

Josep Borrell:

Siento mucho dar esa visión porque me he pasado cinco años predicando el respeto al orden internacional basado en reglas. Pero la regla que no se aplica acaba no siendo regla. Y es lo que le pasa al mundo hoy. ¿Quién puede parar a Netanyahu sus bombardeos del Líbano? El único que lo puede parar es Trump, pero no le interesa. ¿Y la guerra en Sudán? La comunidad internacional ni siquiera se lo propone. ¿Quién puede mediar entre Ucrania y Rusia? Pues parece que nadie, y eso dura cuatro años. Y va a durar el tiempo que Putin quiera y nosotros queramo seguir ayudando a Ucrania. El orden necesita un instrumento ordenador. La desesperación que tenemos los que hemos estado allí es que no lo hay. Y los europeos seguimos predicando el Rules-Based International Order. Los grandes países de hoy eran inexistentes cuando creamos el orden internacional. China existía pero era un cero a la izquierda. La India era una colonia, como África y todo el sudeste asiático. ¿Cómo puede ser que en el Consejo de Seguridad sigan teniendo derecho a veto Francia y el Reino Unido? ¿Quién es el guapo que cede su silla en el Consejo de Seguridad? Nadie. Entonces, para que entren más, tenemos que acabar teniendo un Consejo de Seguridad que se parezca la Asamblea General.

La clave generacional

Josep Borrell:

De verdad, el mundo hay que repensarlo. Mi generación ya lo ha hecho. Pero los jóvenes tienen que repensar el mundo. Y yo no veo a los jóvenes pensándolo. ¿Ustedes ven a sus hijos y a sus nietos haciéndolo? ¿Qué cultura geopolítica tiene la juventud hoy día? ¿Alguien sabe que hay una guerra en Sudán? ¿En su casa han hablado alguna vez de la guerra en Sudán?