Lejos del vocabulario complicado y a veces críptico en el que se mueve el mundo diplomático, Josep Borrell habla un idioma que todos entienden. El ministro estadista, alto comisionado de la Unión Europea, expresidente del Parlamento comunitaria y exministro en varios gobiernos socialistas, ha participado hoy en el encuentro Geopolítica y Economía, organizado por DIARIO DE NOTICIAS y con el patrocinio de Laboral Kutxa y Gobierno de Navarra a través de Marca Navarra. Hoy, Borrell preside el Barcelona Centre for International Affairs (CIDOB).
Al encuentro, celebrado en hotel Luze El Toro, han asistido la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite; el consejero delegado del Grupo Noticias, Iñaki Alzaga; el consejero de Cohesión Territorial, Óscar Chivite; el consejero de Hacienda, José Luis Arasti; el defensor del pueblo de Navarra, Patxi Vera; Michael Hobusch, de Volkswagen Navarra; o el filósofo Daniel Innerarity; entre otros.
Allí, durante una hora, ha desgranado buena parte de las claves contemporáneas: de la visita de Trump a China a la guerra de Irán, de la estrategia de defensa europea a la competición por los recursos estratégicos como el petróleo. Una radiografía cruda, real, la que tiene que hacer alguien que dispone de la experiencia y el conocimiento de haber visto muchos de estos retos en primera persona. Y la que haría un convencido del sistema democrático y de derechos en el que todavía vivimos. Si Europa quiere seguir teniendo un papel en el mundo, debe asumir que es el 5% de la población mundial, y debe hacerse fuerte en lo que ya tiene: un gran capital institucional que permita adaptarse y recuperar posiciones en muchos debates.
La encargada de presentar a Borrell ha sido la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, que ha reivindicado una Europa basada en el multilateralismo, el respeto a los derechos humanos y la cooperación internacional frente a la creciente polarización política que, a su juicio, amenaza el futuro del proyecto europeo. Durante su intervención, ha defendido el modelo navarro como ejemplo de crecimiento económico ligado a la prosperidad compartida, la innovación y el empleo de calidad.
“Por eso, la posición política que tomemos, en Europa, en España, en Navarra, marca un destino u otro”, ha señalado, antes de subrayar que el Ejecutivo foral tiene clara su hoja de ruta: “Vamos a defender un mundo multilateral, donde se defiendan unas reglas del juego justas, donde se respeten los derechos humanos y la democracia, y donde la economía se sustente en la innovación, la descarbonización, el talento y el empleo de calidad”.
Chivite ha defendido que Navarra demuestra que es posible crecer económicamente sin renunciar a las políticas sociales y avanzar hacia un modelo energético competitivo y sostenible. También ha destacado la capacidad de la Comunidad Foral para mantener relaciones comerciales y de inversión con distintos países. “Podemos tener relaciones comerciales y de inversión con Alemania, con Corea del Sur o con China y no hay por qué ponerse en la tesitura de o estás conmigo o contra mí”, ha indicado.
Abordar los debates sin "maniqueísmos"
Borrell ha dispuesto un contexto marcado por la guerra de Ucrania, la dependencia militar y tecnológica de Estados Unidos y el declive demográfico del continente, además de la influencia creciente de China.
Borrell ha situado uno de los principales retos en la evolución demográfica y la inmigración. Con una dependencia creciente, Borrell cree que Europa “no podrá subsistir sin un aporte muy grande de gente atraída por nuestra forma de vida”. En este sentido, ha reclamado abordar el debate migratorio “sin maniqueísmos” y ha defendido que la llegada de población extranjera será imprescindible ante el envejecimiento de la población europea y la baja natalidad.
El ex dirigente europeo también ha alertado sobre la vulnerabilidad estratégica de la Unión Europea, especialmente tras la invasión rusa de Ucrania. “Llevamos años desarmándonos”, ha señalado, recordando que el gasto militar fue “la gran variable de ajuste” tras la crisis de 2008. A su juicio, Europa afronta ahora el dilema de decidir “si quiere ser adulta” y asumir mayores responsabilidades en defensa, especialmente ante la posibilidad de una menor implicación de Estados Unidos en la protección del continente.
En materia geopolítica y económica, Borrell ha subrayado la creciente dependencia europea de potencias como China y Estados Unidos tanto en tecnología como en materias primas y energía. “No podemos prescindir del petróleo”, ha afirmado, en una declaración para sacudir conciencias, al tiempo que ha reconocido el “salto adelante espectacular” de China en la industria y la planificación estratégica. También ha advertido de que Europa afronta “pasivos” como su incapacidad de defenderse de forma autónoma y una demografía “declinante”.
Durante su intervención, el ex alto representante europeo ha defendido, no obstante, los logros alcanzados por Europa en las últimas décadas, destacando el crecimiento económico, la cohesión social y el nivel de bienestar alcanzado. “Somos el 5% de la población mundial, envejecemos deprisa, pero tenemos un gran capital institucional”, ha señalado, antes de reivindicar el modelo europeo basado en la libertad política, los servicios públicos y la cohesión social.
DIARIO DE NOTICIAS publicará mañana en su versión impresa y digital una amplia cobertura del evento.