El exconsejero de Presidencia e Interior del Gobierno de Navarra y ex portavoz del PSN en el Parlamento foral, Aladino Colín, ha comparecido este viernes en la ponencia de actualización de la Lorafna, donde ha defendido que el Amejoramiento del Fuero constituye un “instrumento cargado de futuro” y ha abogado por mantener su arquitectura institucional y competencial con ajustes puntuales, siempre bajo el principio del consenso político.

Durante su intervención, Colín ha reivindicado la vigencia del texto estatutario navarro tras más de cuatro décadas de desarrollo institucional y ha subrayado su utilidad como marco de convivencia política. En ese sentido, ha sostenido que la Lorafna “ha sido y es una magnífica norma básica”, que no requiere, a su juicio, modificaciones sustanciales.

El compareciente ha insistido en que las normas fundamentales deben nacer con vocación de estabilidad a largo plazo y ha advertido de los riesgos de reformas profundas. En este punto ha afirmado que “las constituciones no hacen felices a los ciudadanos”, defendiendo que esa función corresponde a las políticas públicas de los gobiernos y parlamentos.

Euskera como “lengua propia”

En materia lingüística, Colín ha considerado “muy razonable” incorporar el reconocimiento del euskera como “lengua propia de la comunidad”, argumentando que “sencillamente lo es”, y ha añadido que el desarrollo normativo actual ya ha permitido avances a través de la Ley Foral del Vascuence y sus disposiciones reglamentarias.

Asimismo, ha planteado una serie de actualizaciones de carácter simbólico en el Amejoramiento, entre ellas la inclusión de la bandera y el escudo junto al himno como símbolos oficiales de Navarra, así como la sustitución del término “provincia” por el de “Comunidad Foral”, al tratarse —según ha señalado— de la denominación ya habitual en el uso institucional.

Defensa del modelo institucional

En el ámbito institucional, Colín ha defendido el mantenimiento del actual sistema parlamentario navarro, incluido el número de 50 escaños, al considerar que permite equilibrar la representación territorial y la configuración de las candidaturas de los partidos.

También ha reivindicado el funcionamiento de las principales instituciones forales recogidas en la Lorafna, como la Presidencia, el Gobierno y el Parlamento, así como de órganos como la Cámara de Comptos, el Defensor del Pueblo y el Consejo de Navarra. En este punto, ha considerado “coherente” integrar en el texto aquellas instituciones que, sin estar recogidas expresamente, han adquirido “arraigo y reconocimiento social”.

Apuesta por la estabilidad del modelo

Colín se ha mostrado contrario a la incorporación de un catálogo de derechos detallado en el texto estatutario, al considerar que no es el cometido de este tipo de normas. “Las constituciones no hacen felices a los ciudadanos”, ha reiterado, al defender que la función de los textos básicos es establecer marcos de convivencia y no detallar políticas concretas.

En este sentido, ha defendido que el desarrollo del Estado del bienestar depende de la acción legislativa y gubernamental, no de la inclusión exhaustiva de derechos en la norma institucional básica.

Bilateralidad y defensa del consenso

En su análisis del modelo institucional navarro, el exdirigente socialista ha destacado el alto grado de autogobierno de la Comunidad Foral y ha valorado especialmente el sistema del Convenio Económico, así como la relación bilateral con el Estado como elementos definitorios del Amejoramiento.

Colín ha subrayado además la importancia del principio de unanimidad parlamentaria en la toma de decisiones institucionales relevantes, recordando la experiencia de las transferencias de competencias entre 1985 y 1995, que ha calificado de “modélicas”.

En el tramo final de su intervención, ha hecho un llamamiento a los grupos parlamentarios para que prioricen el consenso político en los trabajos de la ponencia. “Coloquen como prioridad el mayor consenso; la unanimidad sería lo deseado”, ha concluido, en referencia al proceso de posible actualización del Amejoramiento.