Natalia Bellostas Muguerza / Directora Gerente Instituto Navarro de Tecnologías e Infraestructuras Agroalimentarias

El sector agroalimentario en Navarra: un sector esencial

29.06.2020 | 10:00
La directora general de INTIA expone los retos y oportunidades del futuro de la industria agroalimentaria.

La crisis de la covid-19 ha puesto en evidencia que el suministro alimentario a toda la población es un servicio crítico y nos ha hecho darnos cuenta del riesgo que supone la deslocalización de la producción de alimentos desde el punto de vista de la seguridad alimentaria en términos de cantidad, pero también de sanidad y calidad. La urgencia de no depender de países o regiones terceras para el suministro alimentario, se suma además a la tendencia que se venía observando los últimos años en Europa y es que un porcentaje creciente de la población está cambiando su relación con los alimentos y con las personas que los producen. Los consumidores son cada vez más conscientes de qué comen y de dónde viene lo que comen y esto está resultando en cambios importantes en la relación entre consumidores y productores y, por ende, en toda la cadena de valor.

Tanto en la pasada crisis económica como en la actual crisis de la covid-19, el sector agroalimentario navarro se ha revelado como un sector esencial de la economía, resistiendo en mejores condiciones que otros sectores. Navarra es una potencia agroalimentaria no solo gracias a su industria, sino también gracias a un sector primario que la provee de productos de calidad. Esta integración de la industria agroalimentaria con nuestra base territorial genera una cadena de valor sólida, cuyo fortalecimiento va a ser clave para afrontar los retos de futuro.

Desde el punto de vista del sector agrario, los principales retos a los que nos vamos a enfrentar en los próximos años van a estar marcados por las políticas Europeas que se van a implantar en este nuevo periodo de programación 2021-2027. La Comisión Europea hizo público en diciembre de 2019 el Pacto Verde y hace escasamente un mes (20 de Mayo) ha publicado dos estrategias que van a tener un gran impacto en los próximos años: la Estrategia de Biodiversidad y la Estrategia "De la Granja a la Mesa". Esta última aborda la transición del sistema alimentario europeo hacia un sistema económica, social y ambientalmente sostenible, y es la que va a marcar el camino de muchas de las políticas que afectan al sector agroalimentario, incluida la nueva Política Agraria Común (PAC). Esta estrategia y la nueva normativa que se va a desarrollar a partir de ella conducirán al sector a adoptar medidas para una producción más sostenible desde el punto de vista ambiental, consiguiendo reducciones en el uso de fitosanitarios y fertilizantes minerales y promoviendo un aumento de la producción ecológica y la digitalización de la cadena alimentaria. Pero esta estrategia no solo se fija objetivos en el lado de la producción, sino que también aborda el resto de los elementos del sistema alimentario, instando a la reducción del desperdicio alimentario a través de la economía circular, promoviendo el bienestar animal y favoreciendo una transición en las dietas de la población mediante un mejor etiquetado y la promoción de productos locales, de calidad y saludables.

El reto de adaptarnos a estas estrategias europeas trae consigo grandes oportunidades para el sector agroalimentario navarro, como uno de los sectores clave de la Estrategia de Especialización Inteligente (S3) de Navarra. Pero estas oportunidades se materializarán solo si continuamos apoyando la I+D y la innovación tecnológica y no tecnológica en toda la cadena de valor. La I+D y la experimentación aplicada deberán orientarse hacia la generación de conocimiento en los distintos ámbitos recogidos en la estrategia "De la granja a la mesa", desde la gestión integrada de plagas, fertilización y conservación de suelos, producción ecológica, economía circular, digitalización, mitigación y adaptación al cambio climático, así como hacia la definición de estándares de bienestar animal. En el caso de la innovación, será fundamental apoyar no solo la innovación tecnológica y la digitalización, sino también la innovación no tecnológica, favoreciendo así el desarrollo de nuevos modelos de negocio que, a la vez de abordar los retos normativos, permitan el desarrollo de las zonas rurales. Para lograr materializar estas oportunidades será fundamental la colaboración entre los distintos agentes del sector agroalimentario navarro, pero sobre todo, será clave el asegurar que la transferencia de conocimiento se realiza a través de un asesoramiento técnico y económico imparcial y libre de intereses comerciales, que permita que se adopte en cada sistema productivo la mejor solución disponible en cada momento.

Navarra tiene los mimbres para tomar un papel de liderazgo en la creación de un sistema alimentario sostenible basado en el conocimiento y la innovación, que nos permita hacer de la producción de alimentos saludables, seguros, nutritivos y respetuosos con el medio ambiente, una de nuestras señas de identidad. Nuestra base territorial y la integración entre sector primario e industria agroalimentaria ofrecen además la oportunidad de trabajar en favor de la soberanía alimentaria de Navarra, promoviendo desde las instituciones públicas el consumo de producto local de calidad y concienciando a los consumidores sobre el impacto de sus decisiones de consumo individuales. Con la crisis de la covid-19 y la crisis climática en mente, tenemos la obligación, más que la oportunidad, de cambiar el paradigma, haciendo que los alimentos sean considerados más un bien común que un bien de consumo.

"La colaboración entre los diferentes agentes navarros del sector será clave para materializar oportunidades"

"Las empresas que valoren su equipo humano serán las que mejor superen las adversidades de futuro"