Unai Hualde Iglesias (Alsasua, 25 de julio de 1976) recordará dos cosas del verano de 2025: el golpe informativo provocado por el informe de la UCO y la tragedia que no cesa en Gaza, donde “empiezan a faltar las palabras para describir la barbarie”. El shock del caso Koldo-Ábalos-Cerdán sacudió el final de un curso que había sido provechoso en leyes.
Ahora, Hualde sospecha que los trabajos de la comisión puedan sepultar el “buen trabajo que se hace en Navarra”. A su juicio, el 90% de la gente que está en política lo está para mejorar la vida de la gente. Cree que ahora, más que nunca, hay que reivindicar la buena política. Y por eso destaca las leyes que pronto empezará a tramitar el Parlamento, como las de Salud, Industria o los próximos Presupuestos. El presidente del Parlamento charla también sobre las relaciones dentro de Geroa Bai, la necesidad de abundar en el autogobierno, el estado de las relaciones entre los grupos y la crispación política que deriva en “desafección”.
¿Ha sido un verano distinto?
–Empezó con mucha intensidad. El informe de la UCO y la entrada en prisión de Cerdán hacían prever un verano movido e incluso anticipaban la puesta en marcha de una comisión de investigación. Al menos agosto ha servido para rebajar tensiones.
¿Los sucesos de junio ennegrecen un curso político que había sido normal?
–Da mucha lástima. Este tipo de noticias dañan mucho a la política. Eclipsan lo que hacemos. Íbamos muy bien, con una labor legislativa importante. Pero la corrupción hace que se resienta la imagen de la política, que es una actividad noble. Me da pena porque esto sirve como abono para populismo.
¿Da rabia que el foco mediático se centre en estos episodios?
–Yo reivindico la buena política, que es más necesaria que nunca. Es en la que nos empleamos: mejorar la vida de la ciudadanía, trabajar por el bien común, fortalecer los servicios públicos... la inmensa mayoría de quienes estamos en política estamos por eso. Un episodio de estos te desbarata la imagen.
¿Estos casos de supuesta corrupción agriarán más las relaciones dentro del Parlamento foral?
–La actualidad política siempre condiciona los debates. Las revelaciones que estamos conociendo pueden provocar episodios de intensidad y estamos viendo ya las actitudes de unos y de otros. UPN yo creo que está en bucle pidiendo la dimisión de la presidenta y vemos a PP y Vox con unas formas e iniciativas en Madrid y Navarra poco edificantes. Sí, puede afectar al debate.
¿Qué espera de la comisión de investigación?
–Suponemos que la atención mediática va a estar aquí, al menos en el arranque. Yo lo que espero es que la comisión sirva para acreditar que las prácticas reveladas en el informe no han tenido nada que ver con obras del Gobierno de Navarra.
Han solicitado información hasta a la Audiencia Nacional.
–Tenemos muchísima información y la analizaremos en septiembre. A partir del 14 de octubre vendrán las comparecencias. Se han aprobado 41 comparecencias con los actores más directos, pero la comisión ha dejado claro que las comparecencias no están cerradas y cualquier grupo puede pedir más visitas. Lo digo porque ha habido ruido y declaraciones interesadas.
¿Lo dice por las peticiones para que asistieran las expresidentas?
–Las comparecencias abarcan tres mandatos. Las peticiones se analizarán y ya hemos dicho que las comparecencias pueden ser más. Como parlamentario de Geroa Bai, le digo que no tenemos ningún inconveniente en que comparezca todo el mundo, también las presidentas. Lo único que queremos es que quede todo claro.
¿Están convencidos de que no hay corrupción?
–Nosotros lo que tenemos claro es que en los contratos desarrollados bajo nuestra gestión no hay rastro de corrupción.
¿Teme que la derecha use esta comisión de investigación para hacer una causa general contra el modelo de gobierno?
–Es un riesgo. Creo que el PP ha demostrado este verano un muy bajo nivel político. Meten ruido, lanzan mentiras, tergiversan todo... si UPN se deja arrastrar por la estrategia de PP y Vox, estaremos perdiendo el objetivo de esta comisión.
¿Siente que todas estas informaciones perjudican la imagen de Navarra?
–Es muy injusto que porque en ese informe aparezcan navarros se haya puesto el foco en Navarra. Creo que si algo demuestra la actuación de la administración en los últimos años es que aquí se hacen bien las cosas. El informe de la UCO habla de cargos socialistas y afecta a otras administraciones. Y sin embargo se está poniendo el foco aquí.
¿Tiene la sensación de que hay grupos instalados en que cuanto peor le vaya a Navarra, mejor para sus intereses?
–Esto lo vemos desde 2015. UPN ha estado en un permanente discurso del apocalipsis. Creen que cuanto peor vaya todo, estarán en mejor situación de volver al Gobierno. Ellos ven aquí una oportunidad. Quieren que la ciudadanía compre ese marco mental y creen que eso les va a beneficiar políticamente. Creo que es una visión pobre, impropia del primer partido de Navarra.
¿No cree que esto abunda en la desafección ciudadana ante la política?
–Es peligroso. Terreno abonado para el populismo, como le digo. Lo hemos visto con el caso Koldo, pero también con el caso de los incendios. Vemos insultos, mentiras, reparto de culpables... y eso hace que la ciudadanía se aleje. Y luego los ataques: la dinámica del ataque personal, de los ataques familiares, hace que la gente se aleje de la política. En la política foral navarra también lo hemos visto y me parece muy triste y muy peligroso.
El Parlamento tiene más cosas aparte de la comisión, ¿no?
–En el Parlamento hay vida más allá de la comisión. Va a ser un curso en el que van a llegar leyes como la de Salud, que quiere sentar las bases de las necesidades del siglo XXI; la de Industria, para fomentar la doble transición, la verde y la digital; la ley de Comercio Minorista, para atender a los nuevos métodos de compra y proteger al pequeño comercio; la ley de Voluntariado; la de Transparencia...
La reforma de Transparencia elimina los cuatro representantes del Parlamento.
–Llevamos unos años en los que damos a la Transparencia la importancia que debe tener. La reforma camina hacia la profesionalización. La filosofía es que la información pública es de la ciudadanía y hay que buscar los mejores instrumentos para garantizar este derecho.
¿Qué va a ocurrir con la ponencia de autogobierno?
–Tenemos que ser capaces de celebrar las comparecencias que quedan pese a que la comisión de investigación obligue a recalendarizarlo todo. Lo ideal sería llegar a 2027 con un acuerdo que siente las bases para la reforma y que suponga un mandato para el próximo Gobierno. Este tiene que ser un debate nuclear, porque es el que nos permite organizarnos, y hay que reivindicar su relevancia.
¿Qué espera de la actitud de los grupos?
–De PP y Vox, no espero gran cosa. Del resto sí. Tanto de los impulsores de la ponencia, como por parte de UPN, porque si no el navarrismo se queda en un eslógan.
¿Qué cree que es importante cambiar?
–Varios ponentes nos han dicho aquí que el Parlamento debería tener capacidad de reforma de la Lorafna, de la misma manera que la ciudadanía tendría que tener capacidad para refrendar este acuerdo.
No parece que sea una ponencia cargada de consenso.
–La ponencia de 2005 ya tuvo consensos. Por lo que se ha visto, a nivel competencial, en lo que respecta a la ampliación de las competencias y la garantía para que se lleven a cabo, hay acuerdo. Obviamente los roces llegan con los aspectos más identitarios, diríamos, como el euskera, que genera fricciones...
Entiendo que a un abertzale como Unai Hualde le genera desazón tener que meter al euskera dentro de los temas identitarios.
–Los episodios que hemos vivido con la oposición furibunda del PP contra que el euskera no fuera oficial en la UE causan perplejidad. Estamos hablando de una lengua minorizada que necesita protección. Es una riqueza para Navarra y el castellano tiene su futuro garantizado, pero al euskera lo tenemos que proteger para que siga vivo.
Ha seguido habiendo roces con el PSN sobre el euskera.
–Porque no estamos avanzando a la velocidad que nos gustaría. Estamos hablando de que tenemos que proteger a una lengua minorizada. Tenemos que empezar a desterrar el discurso de la imposición, porque el euskera y el castellano no están al mismo nivel.
¿Nos hemos malacostumbrado a que Navarra tenga, año tras año, Presupuestos?
–Ahora empezaremos a negociarlos. Queremos, desde Geroa Bai, mejorar la situación de rentas medias, bajas y de autónomos. Vamos a reclamar suficiencia financiera para poder llevar adelante políticas públicas de calidad.
¿Cree que la gente valora que haya Presupuestos?
–Nos estamos acostumbrando a algo verdaderamente difícil, que es que cuatro formaciones distintas lleguen todos los años a un acuerdo. Lo fundamental es tener las herramientas económicas necesarias para poder llevar adelante los objetivos políticos. Si todos somos capaces de verlo así, habrá Presupuestos.
¿Cómo ve la salud de la relación entre los grupos del Gobierno?
–Bueno, quizá este verano han aflorado ciertas desconfianzas. Pero la mejor forma de que las relaciones vayan bien es que seamos firmes en la petición de explicaciones. Si todos somos absolutamente transparentes, irá bien. Especialmente el PSN tiene que trasladar a la ciudadanía que en Navarra no ha habido corrupción.
El consejero Aierdi dijo hace poco que Geroa Bai no podría estar en un Gobierno con corrupción.
–Nosotros estamos absolutamente seguros de que todas nuestras prácticas han sido legales. Confiamos en que esto quede clarísimo a la ciudadanía.
Empieza el último curso completo. Empiezan a verse las elecciones de fondo. ¿Cómo están las relaciones dentro de Geroa Bai?
–Tenemos que empezar a preparar el escenario electoral. Diez años después, la apuesta por consolidar un espacio plural y progresista ha sido la correcta. De hecho, la política navarra se mueve en estos esquemas. Geroa Bai ha demostrado que cuando ha gobernado, hemos avanzado, lejos de la polarización. Tenemos que reconectar con el espacio abertzale sin complejos, con orgullo. Presentemos una candidatura desde esas bases.
¿Ha hablado con Aitor Esteban sobre esto?
–La apuesta del PNV en Navarra es la coalición Geroa Bai. Un PNV fuerte en Navarra es sinónimo de una coalición fuerte.
El PNV quiere recuperar espacios en Navarra. Lo dijo durante su última asamblea. ¿Por dónde va el trabajo del PNV en Navarra?
–Navarra está en la agenda nacional del partido. Hay una actividad regular de actos. Hemos crecido en afiliación y queremos que muchas agrupaciones locales tengan más protagonismo.