La estampita de la Copa
Por fin hemos descubierto por qué se habla de “La magia de la Copa”: nada por aquí, nada por allá, y el Barça se planta en semifinales sin haber jugado contra un Primera –Guadalajara (Primera RFEF), Racing (Segunda) y Albacete (Segunda)–. Y nada por aquí, nada por allá, y el Albacete ha tenido que jugar contra tres –Celta, Real Madrid y Barcelona–. El truco de magia está, en efecto, a la altura de los más consumados trileros. Y su timo de la estampita ha sido convencer a los equipos modestos de que les conviene jugar en cada ronda de la Copa contra los rivales más fuertes que haya, porque mira, mira, partido histórico, y mira, mira, qué taquilla vas a hacer. Se supone que toda competición seria garantiza a los participantes la igualdad de oportunidades, pero la Copa, con sus sorteos teledirigidos en vez de puros y duros, está en otras cosas. Cosas muy mágicas.
