Un exsoldado de Lisci se rompe el cruzado y se queda sin Mundial cuando estaba asombrando a toda Europa
Joaquín Panichelli, jugador del Estrasburgo y ex del Mirandés, donde coincidió con el italiano, se ha roto el ligamento cruzado en la concentración con Argentina y dice adiós al tramo final, y decisivo, de la temporada
La temporada de Joaquín Panichelli ha quedado en pausa en el instante de mayor trascendencia. El delantero argentino, ex del Mirandés, sufre una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha tras lesionarse durante una concentración con la selección argentina, según han informado fuentes oficiales y medios de referencia internacional. Una lesión que no es nueva para el ariete cordobés, puesto que ya la sufrió cuando militaba en el Alavés y ya conoce el proceso para volver. De hecho, Panichelli volteó la situación, y tras esa primera lesión firmó la que, hasta ahora, es la mejor temporada de su carrera.
Una lesión conocida cuando estaba explotando en Francia
El diagnóstico, pendiente de los últimos detalles médicos, dibuja un escenario conocido en el fútbol moderno: larga recuperación y adiós virtual a la temporada. No es una lesión cualquiera. Llega cuando el atacante atravesaba un momento brillante en su carrera, liderando la tabla de goleadores en la Ligue 1 francesa y sosteniendo buena parte del caudal ofensivo del Estrasburgo, equipo que compró su pase en el pasado mercado estival, desembolsando 16,5 millones de euros a las arcas del Alavés para hacerse con sus derechos, convirtiéndose en la venta más cara de la historia babazorra.
Panichelli había firmado 16 goles en 27 partidos de liga, cifras que lo situaban como referencia no solo de su equipo, sino de toda la competición. Su impacto iba más allá de la estadística: era el punto de apoyo, el recurso constante, la amenaza que condicionaba a las defensas rivales. Su ausencia, por tanto, no es solo una baja; es una grieta estructural en el proyecto alsaciano. El golpe, además, tiene un matiz añadido. El delantero ya sufrió una lesión de cruzado en 2023, en la misma rodilla, cuando pertenecía al Alavés. La repetición de una dolencia de este calibre introduce una variable de incertidumbre que trasciende lo inmediato: no solo se trata de volver, sino de cómo hacerlo.
Miranda, el trampolín a la élite
Antes de irrumpir en Francia, Panichelli creció en Anduva de la mano del ahora entrenador de Osasuna, Alessio Lisci. Su paso por el conjunto jabato en la temporada 2024/25 fue mucho más que una cesión productiva tanto para el jugador como para el Alavés: fue el escenario donde se convirtió en delantero. El argentino se recuperó de la primera lesión de ligamento cruzado y al no tener continuidad ni minutos en Vitoria, la política de cesiones en Miranda le brindaba una oportunidad que no dejó escapar.
A las órdenes de Lisci, el argentino explotó en un contexto que potenciaba sus virtudes. Aquel Mirandés, vertical y agresivo, encontró en él a su finalizador. Los números avalan el impacto: 21 goles en 44 partidos oficiales y un papel determinante en la histórica clasificación del equipo para el play off de ascenso. Ese rendimiento no solo llamó la atención del Estrasburgo, sino de más clubes que quisieron incorporarlo a sus filas. Fue, en cierto modo, el punto de partida de todo lo que vino después.
