Pocos productos hay tan versátiles como la pasta. Combinada con ingredientes de lo más diverso es capaz de deleitar a todos los paladares. En esta receta que hoy te proponemos, el sabor de la cecina le aporta una personalidad única, y los champiñones y la salsa cremosa hacen el resto, como podrás comprobar siguiendo estos pasos que te indicamos a continuación para elaborar en casa un delicioso plato de pasta con cecina y champiñones.

La cecina es un tipo de carne deshidratada, similar al jamón pero de sabor más intenso y firme, que puede ser de origen vacuno, obtenida mediante el proceso de curado, o bien proceder de caballo e incluso, en casos más excepcionales, de cabra, conejo o incluso de liebre.

Pasta con cecina y champiñones

Ingredientes (para 2-3 personas):

  • 250-300 g de pasta (tagliatelle, fettuccine o espaguetis).
  • 150 g de cecina, cortada en tiras finas.
  • 200 g de champiñones laminados.
  • 1 cebolla pequeña o 2 dientes de ajo picados.
  • 200 ml de nata para cocinar (crema de leche).
  • Queso parmesano rallado.
  • Aceite de oliva, mantequilla, sal y pimienta al gusto.
  • Perejil fresco picado (opcional). 

La experiencia culinaria comienza eligiendo el tipo de pasta, si bien te recomendamos la de forma de fideo o cinta. La riqueza de la cecina de wagyu, combinada con la suavidad de los champiñones y una salsa cremosa, crea una sinfonía de sabores que deleitará tu paladar y el de tus invitados en ocasiones especiales.

PASOS A SEGUIR:

  1. Cocinar la pasta: Pon la pasta a cocer en agua hirviendo con sal sin excederte del tiempo que se indique en el paquete, para que quede al dente. Normalmente, el estándar es de 8-9 minutos, pero si es pasta fresca bastará con 3-4 minutos. Una vez cocida, enfríala y reserva un poco del agua de la cocción antes de escurrirla.
  2. Preparar el sofrito: Mientras se hace la pasta, sofríe en una sartén la cebolla y el ajo en aceite caliente o mantequilla, hasta que queden suaves.
  3. Dorar los ingredientes: Añade los champiñones y cocínalos hasta que estén dorados tras haber liberado su agua.

Los champiñones liberan su agua al fuego. Pexels

  1. Integrar la cecina: Corta la cecina en tiras e incorpóralas a la sartén. Basta con saltearla durante 1-2 minutos para calentarla porque si se cocina de más se endurece.
  2. Hacer la crema: Agrega la nata en la sartén, sazona con pimienta y una pizca de sal, pero con precaución porque la cecina ya es salada. Cocina a fuego lento durante un par de minutos hasta que la salsa espese ligeramente.
  3. Finalizar y servir: Añade la pasta cocida a la sartén junto con un poco del agua de cocción antes reservada para ligar la salsa cremosa. Mezcla bien y si la notas muy espesa la puedes aligerar con dicha agua. Cocina la mezcla durante un par de minutos para que la pasta absorba los sabores de la salsa y el conjunto esté caliente. Por último, añade las virutas de queso parmesano.

Ya tienes lista una sugerencia irresistible para una cena especial por ejemplo, o para deleitar a tus comensales en cualquier ocasión con una comida casera excepcional, ya que resulta un plato elegante y delicioso. La riqueza de la cecina y los champiñones armonizan a la perfección, como podrás notar desde el primer bocado.

Aquí te dejo un vídeo en el que un chef te guía paso a paso para elaborar una salsa cremosa de champiñones:

Carpaccio de cecina con virutas de queso

Mirá qué fácil puedes preparar un carpaccio de cecina con virutas de queso. Es un entrante elegante en la mesa que se elabora sin dificultad y sin tener que dedicarle mucho tiempo en la cocina.

Su sabor está garantizado de antemano gracias a la cecina. Muy recomendable, por cierto, la de León, que por algo tiene tanta fama. Eso sí, cortada finamente.

Hay que servirlo a temperatura ambiente.

Ingredientes básicos:

  • Cecina de León en lonchas muy finas.
  • Queso parmesano, Grana Padano o Manchego curado en lascas.
  • Aceite de oliva virgen extra (AOVE) de buena calidad. 


PREPARACIÓN (paso a paso):

  1. Atemperar: La cecina no debe estar muy fría, para resaltar su sabor ahumado, por lo que conviene sacarla de la nevera 10-15 minutos antes de comenzar la preparación.
  2. Montar: Dispón las lonchas de cecina en una fuente o plato grande, solapándolas ligeramente.
  3. Aliñar: Pincelar la cecina con AOVE (o rociar con un chorrito).
  4. Añadir queso: Repartir generosamente las virutas o lascas de queso por encima.
  5. Finalizar y servir: Añadir la rúcula, frutos secos o un toque final de AOVE y pimienta antes de servir inmediatamente. 

Es un plato ideal para acompañar con un buen vino tinto.

La cecina aporta un delicioso sabor ahumado. Pixabay

Recursos opcionales para potenciar sabor

Para multiplicar el sabor de la receta puedes añadir los siguientes ingredientes:

  • Rúcula fresca.
  • Frutos secos (nueces o piñones).
  • Un toque de pimienta negra o vinagreta (aceite, vinagre/limón, mostaza).

¿Te atreves a este juego de contrastes?

Sabor, aroma y textura contrastan en esta propuesta con la que rematar la receta anterior. Se trata solo de, en el último momento, picar a cuchillo una onza de chocolate negro y espolvorear por encima.

Finalmente añadimos otro chorrito de AOVE al conjunto y servimos.

Ahí tendrás una combinación rompedora con cecina y su ligero punto ahumado, con chocolate negro y el toque de parmesano. ¡Un trío ganador!

Y si te apetece saber un poco más sobre el carpaccio puedes ver este vídeo sobre su origen y evolución.

Una vez enriquecida tu cultura gastronómica, es el momento de ponerse manos a la obra. ¡Buen provecho!