Con solo 17 años, Martina Calvo (Pamplona, 2008) ya ha hecho historia en el pádel profesional. La jugadora navarra cerró la pasada temporada como la número 14 del ranking mundial, convirtiéndose en la más joven en alcanzar unos cuartos de final y una final en el torneo New Giza Premier Padel. Campeona de Europa con la selección española absoluta y una de las grandes promesas del pádel femenino, la pamplonesa inicia ahora un nuevo curso con ambición, nueva pareja y el objetivo claro de seguir rompiendo barreras desde Navarra.
Acaba de recibir el premio de deportista revelación femenina 2025 por el Gobierno de Navarra, ¿cómo se siente?
Es un orgullo enorme poder recibir este premio en mi ciudad y en mi provincia. Navarra puede parecer pequeña, pero no es nada fácil lograr algo así aquí. Estoy muy orgullosa de haberlo conseguido, estoy muy feliz.
Ahora empieza la temporada, ¿cómo se ve de cara a este nuevo curso?
Me veo muy bien. He entrenado muchísimo durante esta pretemporada, este mes y medio previo, y tengo muchas ganas de que todo ese trabajo se vea reflejado en la pista. Ya me voy a Riad para el primer torneo, así que con estoy con muchísima ilusión.
Comienza una temporada y además con nueva compañera, ¿con qué sensaciones afrontas ese primer torneo?
Siempre hay un poco de incertidumbre entre empezar con nueva compañera, una temporada y ver cómo va todo. Pero lo afronto con muchas ganas y muy motivada, convencida de que lo puedo hacer muy bien. Voy a darlo todo para que vaya lo mejor posible.
¿Cómo surgió la unión con Marta Ortega?
Ha sido una decisión de mi equipo, que consideró que Marta era la mejor opción para mí esta temporada. Afrontamos este nuevo proyecto con mucha motivación y ganas.
¿Qué cree que os podéis aportar mutuamente?
Ella es un portento físico y creo que me puede aportar mucho en ese sentido, además de experiencia. Yo intento aportar la ilusión que tengo, que al final con 17 años es muy grande.
¿Qué puede marcar la diferencia su pareja frente a las rivales?
Por lo que hemos visto en los entrenamientos, el físico es uno de nuestros puntos fuertes. En distintas condiciones queremos ser una pareja dura, que a las rivales les cueste hacer puntos y ganar. Aprovechar nuestro físico y nuestro juego es uno de los objetivos.
Además, viene de ganar la Generali Hexagon Cup. ¿Qué le ha aportado ese triunfo?.
Ha sido un torneo de pretemporada que me ha servido para aumentar todavía más la motivación. He visto que todo el trabajo de estos meses se ha reflejado tanto en el juego como en los resultados, ya que conseguimos ganar. Eso me da aún más ganas de empezar la temporada oficial.
El calendario es exigente y con muchos viajes. ¿Cómo lo afronta?
La pretemporada ha sido dura precisamente por eso, para aprovechar al máximo el tiempo en Pamplona y entrenar todo lo posible. Durante los torneos no siempre puedes entrenar ni mejorar. Lo afronto con ganas, poco a poco, viendo cómo va todo, y confiando en el trabajo hecho.
¿Hay algún torneo que le haga especial ilusión jugar?
Me gusta competir en España, porque puedo tener a mi familia cerca. Ojalá hubiera algún torneo en Pamplona, pero no lo hay, así que me quedo con los torneos en los que puede venir toda mi familia.
¿Qué retos se marca a corto plazo?
Sobre todo seguir mejorando. Me queda mucho camino por recorrer, tanto en pádel como físicamente. Si miro un poco más al circuito, el objetivo sería meterme entre las cuatro primeras parejas del mundo.
Ha hecho historia siendo la jugadora más joven en alcanzar unos cuartos y una final. ¿Es consciente de lo que está logrando?
La verdad es que todo va tan rápido que no te da tiempo a asimilarlo. Haces un torneo muy bueno, bates un récord, pero a la semana siguiente ya tienes otro torneo y no puedes quedarte pensando en lo bien que lo hiciste. Estas Navidades sí me sirvieron para pararme un poco y darme cuenta de todo lo que fue el año pasado. Ahora tengo ganas de seguir mejorando y, si se puede, seguir batiendo récords.
Porque, ¿qué balance hace de la pasada temporada?
Muy positivo. Pasé de ser la 75 del mundo a acabar entre las 16 primeras, terminé la 14 y jugué el Master Final. Si me lo llegan a decir al inicio de temporada, no me lo habría creído. Entrené muchísimo para ello y se vio reflejado.
Además, debutó y ganó con la selección española absoluta el Campeonato de Europa. ¿Cómo lo vivió?
Fue un orgullo enorme. Representar a tu país es lo más grande que hay en el deporte. Lo viví como una novata, aprendiendo de la seleccionadora y de mis compañeras, que tenían mucha experiencia. Ojalá pueda vivir más convocatorias.
¿Qué es lo más complicado de ser siempre la más joven?
No creo que haya algo especialmente difícil. Me toca adaptarme. Vivo cosas que no son normales para mi edad, pero una vez que el pádel es tu trabajo, estamos todas en igualdad de condiciones.
¿Cómo es su preparación para poder competir al máximo nivel en el circuito profesional?
Trabajo con un equipo de preparación física, Ímpetu, con Ioritz Sanz desde hace casi dos años. En pretemporada metemos toda la carga posible para tener aguante durante la temporada. A nivel de pádel entreno con Pablo Semprún en Itaroa, incluso con dobles o triples sesiones. También cuido mucho la nutrición y el fisio. Todo ha sido muy estricto y espero que el trabajo tenga recompensa.
¿Cómo trabaja el aspecto mental?
No trabajo con psicólogo. Mi entrenador se encarga bastante de esa parte, ya que fue jugador profesional y número uno del mundo. Me guía mucho. Para gestionar la presión me apoyo en saber que he trabajado muchísimo y en tener la confianza de que, si juego como sé, puedo ganar a cualquiera.
Después de competir estos años en el circuito profesional, ¿qué es lo que más le ha sorprendido?
La experiencia que tienen las jugadoras. Desde fuera parece todo muy fácil, pero dentro se nota lo profesionales que son, cómo saben aguantar y gestionar situaciones. Al final es un deporte en pareja, pero muy individual, y todas entrenan muchísimo para sacar su mejor versión.
Y, ¿cómo desconecta del pádel?
Sigo con los estudios de Bachillerato, lo que me ayuda a no pensar todo el día en pádel. Cuando no estudio ni entreno, intento estar con mi familia y mis amigas, porque cuando estoy de torneo no las puedo ver.
Este año, ¿sueña con conseguir ganar unas finales?
Entreno cada día para eso. Sea pronto o tarde, voy a seguir intentándolo. Y cuando llegue, seguiré trabajando, porque no me conformo con solo eso.