Gorka Gracia, Ibai Gracia y Pedro Gracia son los tres luchadores que comparten una sangre que parece que te impulsa a ser campeón. Los tres llevan el kurtka tanto como su apellido y los tres han conseguido ser los número 1 del mundo del sambo, un deporte de combate inusual, nacido en la URSS que combina técnicas de judo y kick boxing.
Teniendo en cuenta su logro en Singapur y su quinta defensa del título de Campeón de España, el Comité Olímpico Español ha concedido recientemente a Gorka, el menor de los tres, la medalla de plata al mérito deportivo. Aunque no es el único de la familia. Este galardón lo recibió su hermano mayor Ibai y lo mismo le ocurrió también al padre hace 40 años por el Consejo Superior de Deportes.
El sambo es un arte marcial moderno que tiene tres vertientes. La diferencia principal entre las dos primeras, el sambo playa y el sambo deportivo, es el medio en el que se lucha, siendo una sobre arena y otra sobre un tatami de lucha tradicional. Además, en el deportivo es legal emplear sumisiones para ganar el combate, mientras que en el sambo playa se restringe a los puntos. Además de estas dos, existe el combat sambo, por el cual además de derribos y agarres, también se puede golpear al rival como en kickboxing o incluso con rodillas.
Los tres familiares son la personificación de dedicar la vida al deporte. Primero Pedro fue campeón del mundo en sambo deportivo en 1979. Según cuenta, de lo que más se acuerda es la semifinal contra un mongol que iba ganando, pero gracias a los gritos de un amigo pudo darse cuenta del mareo de su rival. Así pudo ganarle por amonestaciones aunque era tan duro que no pudo derribarlo.
Ibai, el mayor de los hermanos, se coronó como campeón en Marruecos hace dos años en la modalidad de sambo playa. Su combate por el oro fue contra un israelí y, según cuenta su hermano, recibió una ovación de todo el público marroquí antes de derribarlo con un sode tsurikomi goshi, un derribo que eleva al rival montándolo en la espalda, que le sirvió para marcar el punto ganador. Su estilo de lucha, como lo define su hermano: “Mientras está luchando busca el momento para hacer una muy buena entrada y derribar al rival”.
Gorka, por su parte, luchó por el oro del podio en Singapur el año pasado en la misma modalidad de sambo playa contra un kazajo. Según comenta, fue “un combate muy reñido, no caíamos ninguno de los dos”. Lo que le valió el oro fue un activo, según el cual si se acababa el tiempo y no era derribado, ganaría él el combate. Aunque confiesa que le gusta más el estilo de combate de su hermano, el suyo se basa en una intensidad constante: “Tengo que gastar al rival y no dejarle opción a que entre. Por eso estoy entrenando técnicas y movimientos todo el rato”.
Esta pareja tan inusual de hermanos vive actualmente en la cima de este deporte que para el público común es tan desconocido. Ahora que la han alcanzado no han perdido el hambre ya que pretenden asistir a la competición europea de Georgia, además de que quieren presentarse en el mundial de Brasil este año para defender su título. Gorka afirma que en esa competición mundial espera encontrarse de nuevo con el rival al que ganó en Singapur, ya que “al final siempre respetas al oponente, lo admiras porque todos entrenan lo mismo que tú”.
Las vidas de estos luchadores entraron al tatami hace mucho tiempo. Según afirma Gorka: “Empezamos desde muy pequeños, con cuatro o cinco años. Nos llevaba nuestro padre a clase de judo y cuando llegué a los 12 o 14 años empecé con el sambo. Mi hermano empezó con 17”. Los hermanos esperan aguantar el nivel que tienen durante años, aunque lo más complicado será que el cuerpo y las lesiones respeten, como explica el menor. Además, expone que no todos pueden ser campeones del mundo, ambos tienen compañeros que también hacen sambo: “todos intentamos conseguir grandes resultados y muchos se quedan por el camino. A veces no se logra”. Los que están en la cima han trabajado duro, y eso lo pueden confirmar los tres Gracia, pero también aceptan que se necesita un factor de suerte.
Los viajes para los campeonatos del mundo no están costeados por la federación. Aunque es cierto que una vez hubo ganado su hermano mayor en Marruecos, la federación sí le pagó el viaje, no es algo que suela ser habitual, ni siquiera para competidores de nivel mundial. Así ocurrió en el campeonato de Kirguistán, donde el mayor quedó en segunda posición. Ibai estuvo dudando de su asistencia, cuando finalmente confirmó que iba, al quedar en segunda posición, no parece que la federación vaya a costearle el trayecto.
Los campeones creen que se facilitaría mucho la admisión del sambo como deporte olímpico, la movilidad, la aceptación entre otros deportes y la organización serían sin duda efectos de esa entrada a los deportes asociados al Comité Olímpico.
Como ya se ha dicho, para llegar a la cima es imprescindible el trabajo duro, pero especialmente en deportes en los que el objetivo de tu contrincante eres tú. En varias ocasiones estás al límite, entonces tienes que adoptar una mentalidad diferente, como lo narra Gorka: “En el campeonato del mundo sub-20 de Kirguistán estaba hecho polvo y en la primera entrada se me subió la bola. Pensé que no podía. Me quedé 10 segundos en el suelo, pero me dije que podía con eso y más. Finalmente conseguí someterlo con una llave de brazo”.
Actualmente, el padre se encuentra dando clases en varios lados, aunque no le quedará mucho para pasar el testigo a su hijo Ibai, que ya tiene algunas clases y entrenamientos a su cargo. Gorka, por su parte, a la vez que entrena, estudia Ciencias de la Actividad Física y el Deporte (CAFYD) y da clases de Easy Tono en la Agrupación deportiva de San Juan. Esto hace que no tenga tanto tiempo para entrenar como su hermano mayor, que entrena mañana y tarde todos los días además de las clases que da. Aún así, consigue sacar tiempo para estar en el tatami entre cinco y seis días cada semana.
A pesar de la rutina tan atareada, Gorka se encuentra emocionado por su próxima cita en Tbilisi, Georgia el fin de semana del 16 de mayo. En el camino que están siguiendo los hijos, el que marcó el padre, terminarán por convertirse en referentes a nivel nacional. No obstante, el pequeño de los tres ya asegura que están consiguiéndolo: “Mi padre y mi hermano han sido referentes para mí, solo he tenido que seguir sus pasos”.
En el panorama deportivo a nivel nacional, se puede asegurar que los deportes de combate y las artes marciales se están quedando al mismo nivel que otros deportes secundarios. En esa imagen entran los Gracia como parte actual de esa élite de atletas que consigue llegar a la cima del mundo. l