La cocina es, sin lugar a dudas, una de las estancias de la casa donde más tiempo se pasa y donde, al mismo tiempo, más tareas se realizan. De ahí la importancia de la higiene personal y de la propia estancia para "mantener a raya a los gérmenes responsables de la intoxicaciones alimentarias", tal y como así argumentan desde la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).
En esa misma línea, desde este entidad indican que "para que los gérmenes no proliferen a sus anchas hace falta limpiar con frecuencia y hacerlo bien. Para lograrlo necesitarás sobre todo agua, detergente y bayetas o estropajos limpios. La lejía, aunque desinfecta, no es absolutamente imprescindible".
Limpiar con frecuencia y hacerlo bien
Los diez trucos para la higiene en al cocina a los que hacen alusión desde la OCU son los siguientes: "Lo primero, lavarse las manos. Lávate bien las manos antes de manipular los alimentos y vuelve a hacerlo cada vez que dejes un alimento para ponerte con otro distinto. Un paño para cada uso. Ten un paño distinto para cada uso: uno para las manos, otro para secar la vajilla. Pon uno limpio cada 2 o 3 días. Lávalos con agua caliente en la lavadora. El agua no basta en la encimera. La limpieza con bayeta húmeda no es suficiente. Para la limpieza de superficies se pueden usar los limpiadores generales, aunque los quitagrasas son más eficaces para la suciedad típica de la cocina. Tras enjabonar, aclara bien. Las tablas de cortar, mejor de plástico o cristal. Lávalas con agua caliente y jabón después de cortar cada alimento. Por higiene son preferibles las de plástico o cristal. Vajilla y menaje: en buen estado, limpios ¡y secos! Para limpiar platos y cacharros utiliza mejor agua caliente y jabón o mételos en el lavavajillas, donde las altas temperaturas del agua desinfectan. Secar la vajilla al aire es mejor que hacerlo con un paño que no esté limpio. Cuida el interior del lavavajillas. Limpia el filtro y las paredes del lavavajillas con frecuencia. Y pasa los platos por agua antes de colocarlos si los vas a dejar bastante tiempo sin lavar en su interior. Congelador y frigorífico limpios y ordenados. Mantén limpias sus superficies. Coloca bien los alimentos en el interior, usando las zonas previstas para cada tipo de producto. Envuelve bien e identifica los productos indicando la fecha en que los congelaste. Microondas sin restos. El horno y el microondas son otros posibles focos de suciedad. En el microondas, utiliza una tapa para evitar las salpicaduras. No descuides la campana extractora. Límpiala al menos cada 2 meses. Algunos filtros se pueden desmontar y meter en el lavavajillas. Un cubo con tapa. El cubo de basura debe llevar tapa y mejor, con pedal, para no tener que tocarlo con la mano mientras cocinas. Pon dentro una bolsa que cubra bien el cubo, así la basura no se saldrá ni caerá al suelo o a los muebles".
Boticaria García revela cada cuánto tiempo hay que cambiar el estropajo de la cocina
Con más de un millón y medio de visualizaciones y más de 19.000 me gustas, la publicación de la farmacéutica, nutricionista y óptico-optometrista Boticaria García, con nombre de usuario @boticariagarcia y con más de 913.000 seguidores en Instagram, no ha dejado a nadie indiferente. En ella, la experta y conocida creadora de contenido responde a la siguiente cuestión: ¿cada cuándo se cambia el estropajo?.
"El estropajo hay que cambiarlo cada semana. Depende lo que toque. La bayeta hay que limpiarla cada día, pero un estropajo... La sostenibilidad está reñida con la salud pública también. Tenemos el estropajo que está impecable, lo tiras y lo limpias. En el que lleva una semana ya aparece la pelusilla blanca. Esto habría que tirarlo en una semana", explica de manera detallada Boticaria García en una de sus últimas intervenciones en el programa de Antena 3, 'Y ahora Sonsoles'.
Pero su explicación no se queda ahí. Lo que nunca hay que hacer, según la experta, es llegar a que el estropajo esté "babosillo", pues, tal y como sostiene, pueden contener "54.000 millones de bacterias, siete veces la población mundial en un centímetro cúbico. Igual que la caca, tiene tantas bacterias como la caca".