azagra. La parroquia de Azagra acogió el pasado sábado por la tarde la concentración anual de corales de la Ribera, que unió a 340 voces de siete agrupaciones distintas. Los participantes de esta cita fueron el Orfeón Virgen del Villar de Corella, el Coro Joaquín Gaztambide de Tudela, la Asociación Coral Caiscantum de Cascante, la Coral San Bartolomé de Ribaforada, la Coral Virgen de la Nieva de Valtierra, la coral Virgen de la Paz de Cintruénigo y la coral anfitriona Virgen del Olmo de Azagra.
Cada agrupación interpretó por separado dos canciones y luego se unieron todas para cantar el Gloria de Vivaldi y el Aleluya de Haendel. En estas dos piezas destacó la música de la orquesta del conservatorio de Calahorra, que actuó como novedad de esta edición de corales de la Ribera. El presidente de la coral azagresa, Jesús Imas, quiso agradecer la presencia de estos 55 jóvenes músicos en el escenario, dirigidos por Fernando Fernández Calonge. "Han ensayado estas piezas desde septiembre, y nos han ayudado mucho a todos los coristas a seguir el ritmo y los tonos", explicaba Imas.
Para finalizar el acto, la coral Virgen del Olmo entregó como recuerdo a cada conjunto visitante una escultura del torreón de la plaza de la Constitución. Además, regaló a sus directores botellas de vino con copas grabadas con el escudo de la coral azagresa. Asimismo, ofreció detalles al párroco de Azagra, a la alcaldesa de la localidad y al presentador del acto, Marino Sáinz. A la salida de la iglesia, los participantes acudieron al polideportivo municipal para disfrutar de un aperitivo. Azagra lleva desde su fundación participando en las concentraciones de corales de la Ribera, y ha acogido el acto en tres ocasiones. La cita del próximo año será en Cintruénigo.
Con el acto del sábado, el conjunto azagrés pone el broche de oro a su 20º aniversario. La formación está compuesta por 31 coralistas y dirigida por Luis de Felipe Arnedo, que relevó a Joaquín Cirauqui hace cinco años. Desde entonces, el grupo ha experimentado un cambio generacional y su repertorio es más fresco, no sólo centrado en la música sacra, sino en piezas actuales de películas y musicales, entre otras.