zizur mayor - El patio del colegio Erreniega de Zizur Mayor es una enorme y blanca plancha de hormigón que, pese a su tamaño, deja muy poco espacio para el juego y la imaginación de los chavales. En verano, como en la nieve, el sol se refleja y ciega hasta el punto de que son necesarias gafas de sol. Y en invierno el hielo obliga a los alumnos a recluirse en las aulas. Es un cemento frío e infrautilizado.
A partir de este problema la comunidad educativa del centro (dirección, profesorado, padres y madres y los propios niños) ha buscado una oportunidad: la de dotar a esa pista de contenido lúdico en beneficio de todo un pueblo. Se trata de Construyendo nuestro patio, un proyecto educativo integral que nace a partir de un pedazo de hormigón. La iniciativa se presentó ayer en la Casa de Cultura de la localidad, lugar donde permanecerán expuestas hasta el día 22 las distintas propuestas para darle vida al lugar.
Dice el psicopedagogo y dibujante italiano Francesco Tonucci que “los niños aprenden mucho más jugando que estudiando, haciendo que mirando. El juego que hacen solos sin control de los adultos es la forma cultural más alta que toca un niño”. La directora del centro, María José Oraa, hace suya esta reflexión. “Hay que transformar del todo los espacios para aprender de otra manera. Estamos dando una vuelta de 180 grados a nuestro enfoque metodológico, a nuestro estilo de enseñar. Educar es creer en las personas. Y esta es nuestra base pedagógica”, explica Oraa.
La reivindicación de un espacio de recreo decente no es nueva y llegó al Ayuntamiento en 2014. Ahora se presentan propuestas concretas que ya se están trabajando en la Comisión de Educación. Primero a los niños de cinco años se les ocurrió montar una espiral de piedras sobre una zona verde. Después una profesora sugirió pintar dibujos y juegos en el suelo “basados en una justificación pedagógica de fomento de la lengua en registros informales”, cuenta Oraa. Por último, el colegio habilitó un cajón para recoger las ideas de las familias. Llegaron más de 200 y van desde una piscina hasta un huerto. “Lo que pretendemos es involucrar al Ayuntamiento, que considere que esto que estamos intentando arreglar es para todo el pueblo”, asegura la directora.
“los niños son personas” El presidente del Consejo Escolar del Gobierno de Navarra, Aitor Etxarte, encargado ayer de inaugurar la exposición, quiso remarcar esta obviedad. “Es importante subrayarlo. El niño no es un idiota, ni una persona incapacitada o que no sabe. Y si es una persona hay que tratarle como tal. Los adultos debemos acompañarles sin estar por debajo ni por encima de ellos. En el análisis de los espacios de una ciudad eso tiene una lectura clarísima. Cada vez que construimos un espacio específico para los niños les estamos negando el derecho a la ciudad. Cuando levantamos una ludoteca o un parque infantil les estamos trasladando el mensaje de que la ciudad no es para ellos porque ya tienen un espacio concreto. La idea es repensar cómo ocupan los niños los espacios, en la escuela y en la ciudad”, dice.
“Hay muchas ideas que funcionan en Europa y que vamos a plantear. Se trata de que la calle esté viva. Por ejemplo, en muchas ciudades se empieza a invitar a los jubilados a que salgan a la calle a pasear o a leer preferentemente en horas de entrada y salida de los colegios, de tal forma que eso cree una red de seguridad en toda la ciudad. Y cuando la infancia se adueña de los espacios con normalidad ese es un factor clarísimo de que es una ciudad acogedora. Y además es el mejor de los factores”, concluye.