altsasu - Después de 80 años del alzamiento fascista, el Gobierno de Navarra, a través de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, realizará la exhumación de los restos de las personas que fueron arrojadas a la sima de Otsaportillo, testimonio y símbolo de la barbarie que conllevó el golpe de 1936. Si bien algunos expertos como José Mª Jimeno Jurío decían que podría haber unos 200 cuerpos, otros consideran que serán menos. El número exacto se conocerá pronto. Se prevé que la exhumación comience en junio, dirigida por el antropólogo forense Paco Etxeberria, según explica la alcaldesa de Etxarri Aranatz, Eneka Maiz. Y es que este Ayuntamiento se encarga de organizar desde 1980, el primer domingo de septiembre, un homenaje en este lugar.

“Cuando supimos de la creación por parte del Gobierno de Navarra de la sección de Memoria Histórica me puse en contacto con el jefe de esta sección, Josemi Gastón, para solicitarle la exhumación en Otsaportillo”, recuerda Maiz, quien destaca que hasta la fecha “nunca se ha hecho un inventario ni un estudio científico”, al tiempo que recuerda que “en la sima ha habido diferentes profanaciones y ataques”.

“Hasta que no se acceda a la sima no se podrá hacer una valoración, que determinará cuál es el camino a seguir”, explica Gastón. Al respecto, señala que “no se sabe en qué estado pueden estar los restos y ello puede condicionar la actuación posterior. Hay huesos que por su estado de conservación no se puede sacar el ADN”. Y es que buena parte de los restos se encuentran en una caja metálica, que se cree que está llena de agua, lo que habría perjudicado su estado de conservación.

La exhumación se enmarca en el convenio de un año suscrito por el Gobierno de Navarra con Aranzadi el pasado mes de noviembre. “Contempla una serie de fosas para este año y otras el que viene, con un calendario flexible en función de las prioridades que se han ido estableciendo”, explica Gastón. Al respecto, señala que las principales son que se realicen en exhumaciones en fosas donde hayas familiares vivos y la fuga de Ezkaba.

PLAN DE ACCIÓN Comenzará con una inspección para elaborar un informe que recoja los antecedentes y condiciones de la sima, así como el estado de los restos humanos que en ella se conservan. Asimismo, se elaborará un plano de la sima y se inspeccionará la caja metálica en al que se encuentran los restos humanos. Después se realizará un inventario de éstos con el fin de estimar el número mínimo de individuos. Asimismo, y si fuera necesario, se modificará el sistema de conservación de los restos con sustitución de la caja existente. También se realizará una inspección del suelo de la sima, por si existieran otros huesos humanos y se retirarán los residuos y desperdicios que haya en el interior.