La cabalgata de Reyes atravesó la gélida noche tafallesa entre vítores, música y caramelos. Sin duda, lo más reseñable de la jornada fue la temperatura, ya que hacía años que no se registraba -1º durante la tarde del 5 de enero en la ciudad del Zidacos. El frío, no obstante, no hizo meya en la ilusión de la chavalada, pues la ocasión de ver a los únicos monarcas a los que todo el mundo ama solo se presenta una vez al año, y a ver quien es el listo que la desperdicia.

Al igual que en las últimas ediciones, la comitiva partió desde la rotonda de la carretera de la Zona Media, alargando así el recorrido respecto a anteriores ocasiones, donde se partía desde la estación. La duración fue quizás excesiva para una tarde como la de ayer, ya que desde la salida hasta la llegada transcurrieron casi dos horas. Fue por ello que la afluencia de público durante el acto final fue menor.

Cabalgata Reyes Tafalla 2026 Endika Iriso

Participaron algo más de 150 niños y niñas de todos los colegios, 12 pajes reales. Se lanzaron más de 350kg de caramelos, mil pelotas y 200 balones. La cabalgata se dividió en 14 carrozas y cuadrillas, con dos nuevas incorporaciones, “Hawái en navidad” y “el universo”.

El acto final lució igual de bello que otros años. La iluminación y la música de ambiente dotaron del respectivo halo de misterio que los magos merecen y volaron los confetis cuando los pajes les dieron paso. Xabier Alcuaz, alcalde de Tafalla, les entregó la llave que abre todas las puertas de la ciudad, para que no tuviesen que andar escalando canaleras ni atravesando chimeneas. Para eso ya está Olentzero.

El alcalde recordó que lo material no debe ser nunca lo principal en una noche como la del 5 de enero y que todos los niños y niñas del mundo, "desde Gaza a Caracas", merecen vivirla con ilusión. Tras el aurresku de bienvenida, los Reyes de Oriente tomaron la palabra, destacando dos puntos principales en su discurso:

Cabalgata Reyes Tafalla 2026 Endika Iriso

El primero, que a pesar de la cálida bienvenida que se les da en la ciudad, echan de menos más adultos en la organización. El segundo, que, pese a las nuevas tecnologías, siguen prefiriendo las cartas escritas a mano. Tomen nota, nenes y papis, pues la palabra de estos reyes no esta por encima de nadie, pero desde luego va a misa.