Las obras del parque de la Nogalera han concluido este miércoles, después de seis meses de trabajos de excavación y plantación de arbolado para preparar a Burlada ante posibles inundaciones. Las dos acciones llevadas a cabo consisten en el retranqueo de la mota del paseo peatonal del parque fluvial del Arga y en el ajuste del margen del río, desde la rampa de la calle San Juan hasta el entorno del puente viejo de Burlada.
Como ha apuntado esta mañana la alcaldesa del municipio, Berta Arizkun, durante la inauguración del parque, Burlada está acostumbrada a convivir con el Arga –un río que han calificado como “temperamental”–. Es más, sus vecinos todavía recuerdan cómo este les ha hecho sentir sorprendidos e indefensos ante sus crecidas que, en múltiples ocasiones, han dejado daños irreparables. En las obras, ha explicado Juantxo Ovalle Corissoz, de KREAN Group, “se ha aumentado la capacidad hidráulica de debajo del puente de Areta y se ha subido la cota de la rampa para evitar desbordamientos en épocas de crecida, en una actuación que abarca unos 100 metros de distancia”.
Mientras, en la zona del puente viejo de Burlada, a lo largo de unos 607 metros, se ha llevado a cabo un retranqueo “de 50 metros hacia dentro”, según ha detallado Rafael del Haya Cossio, jefe de obra –adjudicada a Construcciones Mariezcurrena– que ha permitido ganar una superficie de 25.000 metros cuadrados. Así, los taludes del margen del río Arga a su paso por la zona han quedado asimétricos, con una inclinación de 2:1 en el lado de Burlada y de 3:1 en el lado “mojado”, según ha explicado Ovalle.
Más arbolado
Aunque las obras de retranqueo –que han tenido un coste de alrededor de 960 mil euros– tuvieron una duración de seis meses, la inauguración se ha retrasado hasta ahora debido a las labores de plantación de arbolado. Tal y como ha detallado Arantza San Julian Caso, técnica de sostenibilidad, “se han instalado unos 580 ejemplares de árboles y arbustos pertenecientes a especies de ribera como fresnos, olmos o sauces” ya que son las variedades “mejor adaptadas a los entornos fluviales”. La presencia de flora en el entorno, ha apuntad la técnica, “reduce el riesgo de inundación porque la vegetación amortigua las avenidas, reduce la velocidad del agua y ayuda a agarrar el suelo, evitando la erosión y la creación de sedimentos”.
“Hemos llevado a cabo un retranqueo de 50 metros hacia dentro”
Asimismo, la adaptación al cambio climático, han señalado, “ya no es una opción, sino una responsabilidad compartida”. De hecho, la celebración de la inauguración ha tenido lugar en un día soleado y caluroso, un hecho que “aunque nos alegra, también nos pone a pensar en el deshielo o en futuras borrascas que vuelvan a aumentar el nivel de los ríos”. Por eso, ha mencionado la alcaldesa, “esperamos que este proyecto se convierta en ejemplo ya que, a pesar de que no evita que suframos más inundaciones, atenúa la sensación de indefensión de quienes viven más cerca del río”.
Para llevar a cabo el proyecto, ha reconocido Arizkun, ha sido indispensable el apoyo del Gobierno de Navarra, de la Confederación Hidrográfica del Ebro, la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, KREAN Group, Construcciones Marriezkurrena y Fundación Biodiversidad, así como de los fondos europeos, que financiaron el 95% del coste total (dos millones de euros).