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Pedales contra el cáncer

Bermeoko Ziklistek y El Patorrillo se hermanan en un reto solidario para obtener fondos contra esta enfermedad l Tras más de 20 horas y 450 kilómetros de recorrido, llegaron a Castejón

Pedales contra el cáncerCedida

El reto solidario Por la Vida que unió Bermeo y Castejón realizando 450 kilómetros “de esperanza contra el cáncer” llegó el pasado sábado a la villa ferroviaria, después de haber salido desde Bermeo. La iniciativa solidaria, impulsada por el club vizcaíno Bermeoko Ziklistek y la Peña Ciclista El Patorrillo, de Castejón, recaudó fondos para la Asociación Española Contra el Cáncer y culminó con un último kilómetro abierto a toda la ciudadanía. En el camino quedaron dos días de pedalear, 20 horas.

El objetivo de este reto era apoyar a las personas que luchan contra el cáncer y recaudar fondos a beneficio de la Asociación Española Contra el Cáncer. Más allá del desafío deportivo, esta ruta que une Bizkaia con Navarra simboliza “el camino emocional que atraviesan pacientes y familias frente a la enfermedad”. Según explicaron desde el club vizcaíno, “la ida representa el impacto del diagnóstico, ese instante en el que la vida cambia de forma inesperada y aparece la incertidumbre. La vuelta simboliza la lucha diaria, la resistencia, la fortaleza y la esperanza que acompañan cada paso del proceso. Pedaleamos para homenajear la valentía de quienes conviven con esta enfermedad y para recordarles que no están solos”, indicaron.

La iniciativa nace del compromiso solidario de Bermeoko Ziklistek, que está formado por un grupo de amigos y amigas a los que les une la pasión por la bicicleta y por ayudar a quienes más lo necesitan. A lo largo de los años han impulsado diferentes retos solidarios vinculados a causas como la ELA o las enfermedades raras, siempre con el mismo propósito: dar visibilidad, apoyo y esperanza. En esta ocasión, el reto cuenta también con la colaboración de la Peña Ciclista El Patorrillo de Castejón, lo que ha servido para crear una alianza entre la costa vizcaína y el interior de Navarra para transformar el esfuerzo deportivo en ayuda real.

Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue el que se vivió a la llegada a Castejón del denominado Último Kilómetro Solidario, que estuvo abierto a toda la ciudadanía.

La salida se realizó desde La Bodega de Castejón, una cita a la que estaban invitados vecinos, familias, asociaciones y amantes del deporte para, de esa manera, acompañar a los ciclistas en los últimos metros del recorrido y formar parte de este homenaje colectivo a quienes luchan contra el cáncer. La organización hizo además un llamamiento a empresas, entidades y particulares para colaborar con esta causa solidaria mediante donativos y la difusión del reto.

“Cada kilómetro, cada pedalada y cada aportación suman. Queremos transformar el esfuerzo en esperanza y la esperanza en vida”.

El recorrido desde Bermeo a Castejón resultó bastante duro. Subieron al pueblo montañoso de Dima, rodeado por los parques naturales de Gorbeia y Urkiola, para después llegar a Urbasa y a partir de ese momento el recorrido ganó en dureza. Durante la marcha de Estella a Castejón, que es bastante llano y descendente, azotó sin embargo un fuerte viento “que nos ha afectado desde la zona de Vitoria y en la zona de la Ribera el viento nos ha castigado menos de lo que esperábamos”.

La llegada

Desde Bermeo partieron 30 ciclistas y de Castejón otros 30. Con los vizcaínos partieron también cinco vecinos de Castejón mientras que el resto de los castejoneros se unieron a la marcha en Urbasa. Junto al Museo de Castejón el grupo de dantzas Txirrinta bailó varias piezas para los ciclistas, un aurresku, las sardineras (que es un baile de Bermeo), la jota de Castejón La Traviesa, el tango Volver y por último Txapeloaz. Algunas de la piezas estuvieron acompañadas por la voz de la castejonera Begoña Imaz y guitarra Ricardo Horta.

La alcaldesa de Castejón, Noelia Guerra, les dio la bienvenida y agradeció el gesto solidario. Asistió también el presidente de AECC de la Ribera, Joaquín Torrens, al que dos ciclistas de Bermeoko Ziklistek le entregaron una txapela. Hasta el momento, Bermeoko Ziklistek ha recaudado 13.000 euros que donaran a la AECC de la Ribera, aunque esperan llegar a los 15.000 euros, pues aún falta dinero de contabilizar de unas huchas repartidas por establecimientos de Bermeo y de la venta de camisetas.

Cada dos años Bermeoko Ziklistek organiza algún reto solidario por las enfermedades raras, cáncer o ELA. Con este reto solidario Bermeo-Castejón son ya cinco los que han llevado a cabo en 10 años. Pero la solidaridad de este grupo de ciclistas vizcaínos va más allá porque cuando salen los sábados y domingos a andar en bici luego toman un café y lo que sobra de la cuenta lo guardan en una hucha y al final de año, en los que suelen juntar unos 2.000 euros, lo donan a estas mismas asociaciones para los que organizan los retos.