Aunque han pasado casi quince años desde su fallecimiento, José Manuel Goikoetxea Askorbe, Fardel, continúa vivo en la memoria de las personas que compartieron camino con él. “Fue un emprendedor nato, perseverante y responsable, siempre comprometido en decenas de proyectos y en una vida dedicada a los demás”, destacó Unai Hualde, presidente de Napar Buru Batzar y del Parlamento de Navarra en la clausura del homenaje que organizó EAJ Nafarroa para reconocer la figura de una persona que dejó una profunda huella humana y política. “Es también un acto de agradecimiento por un legado realmente abrumador y sobre todo de una forma de hacer y una forma de ser y los valores que proyectaba”, incidió.
Fue un espacio para compartir memoria y vivencias en una mesa redonda con el título Una calle en Acud, el mismo que el del libro escrito por Jon Goikolea, Luis Miguel Macías y Luis Javier Telleria, que sirvió como el hilo de conductor de un encuentro en el que participaron en torno a 200 personas el viernes.
Un recorrido por una vida polifacética y prolífera
Presentada por Jon Goikolea, en la mesa redonda participaron seis personas que aportaron testimonios de diferentes etapas y vertientes de su polifacético camino vital, desde un ámbito más íntimo y familiar en el caso de su hermana, Erkuden Goikoetxea, junto a otros de su faceta más pública. Era el caso de Luis Javier Telleria, exdirector de Medio Ambiente en el Gobierno Vasco; e Iñaki Txueka, quien fuera portavoz y diputado de Agricultura en la Diputación Foral de Gipuzkoa, que repasaron su etapa en el Gobierno Vasco, primero como viceconsejero de Agricultura, en 1980, y después, de 1988 a 1995 como consejero de Agricultura y Pesca.
Ambos destacaron especialmente su capacidad de trabajo y para “fomentar la participación del sector desde una visión federal de país”, así como su papel clave en la modernización del sector agroganadero vasco introduciendo la tecnología y la innovación. Asimismo, destacaron su papel decisivo en proyectos como la DO Idizabal y la DO Txakoli de Getaria, la integración en la Unión Europea, el agroturismo, la escuela de pastores o el desarrollo rural en su concepción moderna.
Javier Ollo, alcalde de Altsasu y parlamentario de Geroa Bai, habló de su etapa en el Ayuntamiento de Altsasu, en el que estuvo al frente de 1991 a 1995, después de una mayoría absoluta de PSN. “Trajo un cambio de talante, una disposición para llegar a acuerdos y la búsqueda de la convivencia”. Asimismo, destacó su visión de futuro, con la puesta en marcha del Aula de la Mujer o la ludoteca.
De su paso por el Parlamento de Navarra, de 1999 a 2003 por la coalición EA-PNV, habló Patxi Tuñón expresidente de la Cámara de Comptos, exsenador autónomico por Navarra y asesor de Goikoetxea en esa etapa que calificó “de grave crisis política”,
De Navarra a Chile: compromiso y desarrollo sostenible
La última etapa de su trayectoria estuvo marcada por su trabajo en Chile tras abandonar la vída pública en 2003. José Antonio Suso, primer gerente de Surlat, recordó como Goikoetxea desarrolló allí una intensa actividad empresarial y social como gerente de BultzLan y consejero delegado de Iparlat, poniendo en marcha diferentes proyectos para mejorar las condiciones de vida e impulsar el desarrollo sostenible en la isla de Chiloé, tanto en el sector lácteo, con la puesta en marcha de Surlat, como en iniciativas vinculadas al agroturismo. En su capital, Ancud, una calle le recuerda.
Durante la mesa redonda se proyectaron más de una veintena testimonios de diferentes personas que trabajaron codo con codo con codo con Goikoetxea, y recordaron vivencias, tanto políticas como personales. La lista incluía nombres de políticos como el de Juan Mari Atutxa o José Mari Aierdi a amigos como Juanjo Badiola, decano de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Zaragoza, junto a otros menos conocidos que pusieron voz a distintas facetas de su personalidad. La mayoría no quisieron perderse el homenaje. Asimismo, se invitó a las personas del público a compartir recuerdos y anécdotas en un acto marcado por la emoción y el reconocimiento colectivo.
Capacidad de trabajo y humanidad
Más allá de su trabajo, todos coincidían en resaltar sus cualidades humanas y su carisma. Constructor de acuerdos, visionario, comprometido, honesto, innovador, empático, integrador, campechano, solidario, maestro fueron algunos de los términos más repetidos.
“Demostró un tremendo compromiso militante y unos profundos valores abertzales y democráticos. Y siempre apostó por esforzarse por unir y aglutinar a los abertzales que apostaban por vías pacíficas en coaliciones como PNV-EA en su día, Nafarroa Bai y Geroa Bai”, incidió Hualde, quién también recordó a José Ángel Agirrebengoa, otro amigo y compañero de Fardel fallecido el pasado año.
También se recordó a Fardel con bertsos, cantados por otro amigo, Koldo Viñuales, actual presidente de la Asociación Irujo Etxea, escritos por otro gran amigo, el franciscano Nikolas Segurola. Después se llamó a su viuda, Mari Carmen Viana, y a sus cuatro hijos a subir al escenario para entregarles un obsequio conmemorativo a su viuda. Un aurresku de honor puso el broche a un emotivo y merecido homenaje