Este sábado comenzarán en Tafalla las primeras plantaciones comunitarias impulsadas dentro del proyecto de educación ambiental que la Asociación Berdesia está desarrollando junto a los tres centros escolares de la localidad para fomentar el cuidado de los parques públicos y las zonas verdes del municipio. La primera de estas actuaciones tendrá lugar el 23 de mayo en el parque del Ereta con la participación del alumnado de Escolapios. Un día después, el 24 de mayo, será el turno de la Ikastola en el parque del Conde, mientras que el alumnado de Comarcales realizará su plantación el 29 de mayo en el denominado Patio Verde del centro educativo, actualmente inmerso en un proceso de regeneración ambiental.
La iniciativa de Berdesia, en la que están participando un total de 231 niños y niñas, combina desde el pasado mes de abril talleres educativos, actividades prácticas y acciones comunitarias vinculadas a la biodiversidad, el reciclaje, la plantación de especies vegetales y el estudio de las temperaturas urbanas. “El proyecto está centrado en el cuidado de los parques públicos y de todas las zonas verdes de Tafalla. Como los niños y las familias en general son los que más utilizan estos espacios, pensamos que era importante acercarnos a ellos”, explica Mauricio Olite.
El programa comenzó en abril con varias sesiones formativas en las aulas. En ellas, el alumnado trabajó cuestiones relacionadas con las plantas, la biodiversidad y el funcionamiento de los ecosistemas urbanos. Las actividades incluyeron talleres prácticos de reproducción vegetal mediante estaquillas, en los que cada pareja de escolares preparó una planta para cuidarla posteriormente en el colegio.
En una segunda fase, la asociación organizó charlas sobre residuos, reciclaje y compostaje en colaboración con la Mancomunidad de Mairaga y el Consorcio de Residuos de Navarra. El objetivo era trabajar la reducción de residuos y la importancia del reciclaje en los espacios públicos.
Ahora, cada alumno y alumna ha recibido una planta para cuidarla durante unos días en casa junto a sus familias antes de devolverla para su plantación definitiva en distintos espacios verdes de la ciudad. “Estos días los chavales han tenido que llevar la planta a casa, cuidarla, regarla cuando haga falta y volver el día que les toque para crear el jardín”, señala Mauricio.
El proyecto concluirá en junio con una acción centrada en el estudio de la denominada “isla de calor”, fenómeno que provoca mayores temperaturas en zonas urbanas con escasez de vegetación. Durante la última semana del curso, el alumnado realizará mediciones de temperatura en diferentes puntos soleados y sombreados de los patios escolares utilizando termómetros infrarrojos.
Finalmente, según explica Mauricio, en septiembre se celebrará además un encuentro en el Ayuntamiento con representantes del alumnado de los tres centros para trasladar las conclusiones del proyecto y posibles propuestas de mejora relacionadas con los parques y zonas verdes de la localidad.