"Sería necesaria una ampliación considerable del área de urgencias del hospital"
El Hospital Reina Sofía cumple 40 años el 20 de febrero. Es momento de analizar sus carencias, debilidades apuestas de mejora
La gerente del Área de Salud de Tudela lleva casi 4 años al frente de la sanidad en la Ribera. Las críticas han sido constantes, pero también los cambios, avances y mejoras en instalaciones. Entró en 2022, una década después de encabezar algunas de las protestas por los recortes en la sanidad del Reina Sofía con los gobiernos de Barcina. UPN no se lo ha perdonado y los ataques son continuos, también desde el Ayuntamiento. En una zona en la que la población aumenta cada año, la necesidad de explicar los problemas es evidente.
Cumplidos estos 40 años, ¿goza el Hospital Reina Sofía de buena salud? ¿Debe reinventarse?
-En determinadas cuestiones debe reinventarse, pero de forma paralela a todos los sistemas sanitarios. Es algo que está encima de la mesa. Los sistemas sanitarios debemos reorientarnos, reorganizarnos y reestructurarnos a muchos niveles, y el hospital también. Pero con cierto orgullo digo que ya lo estamos haciendo. Una de las cosas que debemos hacer es orientarnos más hacia fuera, hacia lo preventivo y comunitario. Los sistemas sanitarios estábamos diseñados para ser centros muy reactivos a la patología grave y aguda. Es en lo que somos buenos y lo que hemos hecho siempre. En las quejas de los pacientes se refieren más hacia la accesibilidad y el tratamiento de la patología cotidiana. En el caso de la patología aguda y grave, la respuesta es buena. Todo el engranaje funciona. Eso se hace bien. Ahora tenemos que ir hacia una atención a la salud más proactiva e ir hacia fuera. Es más difícil, porque te tienes que organizar con otros al ser comunitario. En los últimos años ya lo hemos puesto en marcha. En nuestro caso, gracias a la Atención Primaria, lo hemos ido haciendo, con los Consejos de Salud, aunque nos queda camino.
Las listas de espera en primera consulta han bajado casi en 2.000 personas, con respecto a julio, y ahora hay unas 4.800 personas, aunque en cirugía se mantienen más o menos las mismas cifras, ¿qué se ha hecho para reducir unas y cómo se pueden bajar las otras?
-Es cierto, han mejorado mucho y de forma llamativa las listas de espera. Estamos en cifras que no veíamos desde que empezó la legislatura. Cuando hablamos de listas de espera están muy concentradas en algunas de las 25 especialidades que tenemos, de las cuales, muy pocas, agrupan el 75% de las listas de espera, Traumatología básicamente (aunque es una de las que más ha mejorado). Se debe a tres cuestiones. En primer lugar hemos incorporado profesionales. El pasado verano pudimos añadir cerca de 20 médicos, lo que ha facilitado tener más actividad. Nosotros, como todos los centros sanitarios del país, sufrimos un déficit de profesionales, que es mayor en unas especialidades y más en los comarcales. Se ha pronosticado que el gran déficit estatal (cifrado en 5.000) vaya disminuyendo en los próximos años ya que se han aumentado las plazas de formación. La segunda medida es una reorganización en los meses de verano intentado crear unos circuitos rápidos lo que permitió reducir el aumento que se produce en esta época. La tercera, que es muy importante, es el trabajo que llevamos años haciendo con Atención Primaria. Hay grupos de trabajo en algunas especialidades en los que se acuerdan protocolos, se potencia la formación de los médicos de Primaria y eso está haciendo que en algunas especialidades, sin aumentar plantilla, disminuya la lista, porque se pueden resolver más cosas.
¿Y las intervenciones quirúrgicas?
-Eso va detrás. Cuando aumentas la actividad y realizar más primeras consultas, mandas más pacientes a operar. Son vasos comunicantes. Tienes que controlar uno y cuando saneas la lista de las primeras consultas aumenta la de pruebas e intervenciones. Pero la lista está estancada y no ha aumentado, que hubiera sido lo lógico.
La Atención Primaria era uno de sus objetivos cuando se hizo cargo de la gerencia ¿Cuál es su estado?
-Hemos avanzado mucho en esos aspectos. Llevamos un tiempo trabajando por especialidades y ha mejorado la comunicación ente el hospital y la Atención Primaria. Ha aumentado la capacidad de resolución, se han incorporado nuevas figuras, fisioterapeutas y psicólogos, que permiten que se resuelvan en Primaria cosas que iban a Salud Mental o a Rehabilitación Hospitalaria. También el aumento de la capacitación de enfermería en Primaria ha ayudado mucho. ¿Es suficiente? No. Tenemos un problema de accesibilidad. Estamos intentando mejorar las herramientas, con las centralistas inteligentes. Se creaba un cuello de botella a primera hora y ahora existe la posibilidad de que, marcando el 8, te devuelvan la llamada. Eso ha creado un alto grado de satisfacción, al menos, facilita el contacto. Otra cuestión es el papel de los administrativos. La gente se quejaba de tener que contar al administrativo el motivo de su consulta. Cada vez hay menos quejas. Hacen un triaje para el cual están perfectamente entrenados y saben qué deben preguntar. Hay criterios para derivar al paciente al mejor profesional que le puede atender.
-Hay saturación, pero en las salas de los centros salud no hay nadie esperando. ¿por qué se da ese efecto?
-En los últimos años se ha mejorado mucho los tiempos por paciente que era una reivindicación de Primaria. Ahora hay más tiempo por paciente. Los tiempos y las agendas están mejor preparadas. Se ha avanzado, porque son agendas que se adaptan y hay más atenciones telefónicas. Si no se ve a nadie en la sala de espera no significa que el médico no esté trabajando, puede estar atendiendo por teléfono con una baja, por ejemplo.
Existe desesperación con el tema de urgencias aunque en la Ribera hay un alto grado de cumplimiento en los tiempos previstos.
-Es algo en lo que hay que hacer un esfuerzo pedagógico. Hay niveles de triaje y se atiende por gravedad. El objetivo es que la urgencia que realmente requiere atención rápida sea atendida en tiempo. El 1 es la emergencia vital y el 5 la menos importante. El 1 entra directamente a la atención, el nivel 2 y el 3 son los que monitorizamos y aún así cumplimos con los tiempos, que es un standar internacional, teniendo un grado de cumplimiento altísimo. Los que más tardan en ser atendidos son los 4 y 5, que no necesariamente deberían ser atendidas en urgencias hospitalarias. No es que se les haga esperar, pero se atiende primero a lo que hay que atender primero. Además, si hay que hacer pruebas, todo se alarga.
¿Sería la solución incidir en la formación de la ciudadanía sobre qué es urgente?
-Es algo en lo que estamos intentado trabajar nosotros, y también a nivel nacional e internacional para hacer un uso responsable de los servicios.
Siempre se ha hablado de la dificultad de fijar el personal, como uno de los males del Reina Sofía y del Área de Salud de Tudela, ¿hay vías de solución?
-Fijar personal no es problema solo de este Hospital. Es algo transversal, no solo al resto de hospitales, sino incluso a la administración pública. En los últimos años, la movilidad en toda la administración es altísima. Se ha incrementado la cadencia de procesos de movilidad, hay oposiciones casi anuales y antes, en una década hubo uno o dos procesos de oposición. Ahora la gente se mueve mucho. Otra de las cuestiones es que, igual que se van, también vienen. Tenemos una movilidad muy alta de profesionales. A los médicos, sector en el que hay mayor déficit, les preguntamos el motivo por el que se marchan, para saber y mejorar y el 98% de ellos y ellas dijeron que se van por motivos personales. No por desarrollo profesional, la gente se quiere ir a su casa o ha sacado plaza en otro sitio. Igual no era su primera opción venir aquí, sino que era lo mejor que encontraron y luego ven que es un centro donde la gente trabaja muy a gusto, con un nivel de competencia muy alto. No hay el nivel de especialización de una gran ciudad, pero dentro del nivel se hacen técnicas e intervenciones propias de cada una de las especialidades. La cartera de servicios es muy grande. A nivel profesional están contentos y la coordinación entre servicios es muy fluida. Cuando encuentran trabajo en su lugar de residencia, muchos se van con pena porque a nivel profesional estaban a gusto, pero las dos horas diarias de coche, pesan mucho.
¿Qué áreas de mejora tiene el Área de Salud, más allá de la ampliación de Farmacia y del centro de salud de Gayarre?
-La siguiente es Urgencias. Requiere de una ampliación porque el número de asistencias ha aumentado progresivamente. Se hicieron unas pequeñas obras de adaptación durante la covid y algunas reformas, pero sería necesario una ampliación considerable. Nuestra población de referencia son 100.000 personas, pero para la atención a la urgencia la población de referencia son 120.000 porque se suman también los habitantes de la zona de Tarazona.
¿Cómo se va a articular el cambio de las urgencias rurales?
-El Parlamento encomendó al departamento que hiciera una propuesta de reforma de la atención rural, en la que se está trabajando. Toda reforma tiene un proceso participativo de profesionales, ayuntamientos… y en última instancia deberá ser aprobada por el Parlamento de Navarra. Hay un acuerdo muy unánime en que es necesario una reforma, dentro de todo el sistema sanitario. Han pasado dos décadas desde el diseño inicial y ni las comunicaciones, ni la población, ni los recursos, son los mismos. Hay acuerdo en que hay que modificarlo, en lo que no hay tanto acuerdo es en el cómo.
¿Esperaba tantos ataques a nivel político por su participación en las protestas en defensa de la sanidad pública hace una década? Le llaman ‘la alborotadora que defendía la sanidad pública’
-No me sorprende demasiado. Estoy muy tranquila en el sentido de que puedo decir que sigo haciendo lo mismo, defiendo la sanidad pública en la Ribera.
¿Cuáles van a ser los plazos de la reforma del centro de salud Gayarre? Ha habido muchas quejas por el retraso
-Se está ultimando la redacción del proyecto. El plazo inicial era más corto. Se han encontrado ciertas dificultades en conectar un edifico nuevo con uno antiguo y de las características que tiene Gayarre. En la elaboración se han encontrado problemas a ese nivel, a las alturas del terreno, a la accesibilidad del centro con la rampa de entrada... Por eso fue preciso prolongar el periodo de redacción que se estima se complete en el primer cuatrimestre (marzo, abril) y ya se podrá licitar la obra. Es cierto que se ha prolongado esa fase, lo que ha generado cierto malestar sobre todo porque se acumulaban retrasos previos de mucho tiempo atrás. Estoy convencida de que hay que llevar a cabo esa reforma.
¿En 2027 se podrán ver las obras?
-La intención es licitar a partir de abril e iniciar las obras en 2027.
¿Ha facilitado el Ayuntamiento que se puedan cumplir los plazos?
-Hubo dificultades en las fases previas, hasta la cesión del suelo. El Ayuntamiento cedió el suelo en febrero de 2025 y 15 días después, el departamento de Salud licitó el proyecto.
Uno de los problemas crónicos es el del aparcamiento en el hospital...
-El Reina Sofía tiene 550 plazas. En las encuestas que hicimos a los profesionales vimos que la inmensa mayoría venía solo en su coche a trabajar. No había suficientes herramientas para que 1.000 profesionales vengan por otros medios al hospital; casi no había más remedio. Hicimos un estudio e iniciamos conversaciones con las dos administraciones que podían hacer algo con respecto a los autobuses, el Gobierno y del Ayuntamiento. Hubo muy buena recepción inicial de los dos para adoptar medidas y hubo mejoras. En lo municipal, ha mejorado frente a lo que había, pero sigue siendo insuficiente. Necesitaríamos algo parecido a lo que se da en los centros de secundaria. A día de hoy solo hay una línea con la que se pueda llegar a tiempo a trabajar. Por parte del Gobierno se aumentaron las conexiones con el hospital porque ahora casi todas las líneas de los pueblos paran en el hospital antes o después de ir a Tudela. La línea Tudela-Pamplona-Zaragoza adaptó su horario e incluyó parada en el hospital. Ahora los profesionales pueden venir en autobús, si quieren. Eso ha permitido tener estudiantes universitarios haciendo prácticas. Hemos hecho campaña para fomentar el uso compartido de vehículos y hay plazas reservadas. Ha aumentado el número de profesionales que comparten vehículo. El año pasado hicimos también encuesta entre los usuarios que nos dijeron que la problemática se concentra en las horas centrales, hasta las 13.30, y también que no cuesta demasiado tiempo aparcar, entre 5 y 10 minutos, lo que significa que el nivel de rotación es muy alto.
La mayoría de las noticias negativas del área de salud de Tudela se deben a la falta de profesionales en un momento dado…
-Sin quitar importancia, a veces, se hace noticia de lo que son incidencias de la gestión diaria de una de las empresas más grandes de la Ribera (1.400 profesionales). La mayoría son a que ha faltado un profesional en una guardia o en un momento dado. Tenemos plantillas muy pequeñas en algunas especialidades. Si hay 3 ó 4, uno está de baja y se da en un período vacacional, el impacto es mucho mayor que si pasa en medicina interna, donde hay 17 profesionales y también se dan esas incidencias.
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