Algo ha cambiado en la comunicación de María Chivite en los últimas semanas. Su presencia en redes es más frecuente buscando una imagen más cercana y natural, atendiendo a cuestiones de dentro y fuera de Navarra con mensajes menos fríos o previsibles. Chivite ha reforzado su comunicación sabedora de que su imagen pública necesita avituallamiento y de que es perfectamente compatible compaginar institución y enfoque personal, incluso más desenfadado.
Así lo viene haciendo Pedro Sánchez presentando recomendaciones culturales el fin de semana, contando una escapada a la nieve o utilizando el sarcasmo con Elon Musk. La cuestión es tratar de reforzar el liderazgo o remendarlo desde el punto de vista comunicativo, aprovechando el potencial político de las redes. Una grabación sencilla pero directa puede captar la atención y conectar mejor. La cuestión es diversificar formatos.
Estrategia remarcada
En su cuenta de X, María Chivite, @mavichina, difunde la labor de Gobierno, pero también ha pasado a publicar mensajes relacionados con el escenario internacional, por ejemplo elogiando el discurso de Bad Bunny en los Grammy sobre el ICE y confrontando la política antimigratoria de Trump con la regularización anunciada en el Estado. Chivite ha elogiado a Bruce Springsteen por mojarse tras lo sucedido en Mineápolis.
También se ha mostrado solidaria con otros líderes socialistas. Por ejemplo enviando un mensaje de apoyo a Pilar Alegría tras unas palabras despectivas de Santiago Abascal, o apoyando a Pedro Sánchez tras ser insultado en Teruel.
Chivite está imprimiendo un tono más personalizado, como si ahora sí se despojase de ese punto de timidez que por momentos le ha acompañado en su presidencia, y estuviese más dispuesta a mostrarse y proyectarse, dando una imagen de mayor dinamismo y conectándose a terceros. Por ejemplo, retuiteando a periodistas como Enric Juliana, Jesús Maraña, Patrycia Centeno o a la exministra Arancha González.
Una apuesta en principio coherente para liderar un gobierno sincronizado remando activamente en la misma dirección. Eso sí, sin olvidar que su Ejecutivo es de coalición, con tres puntos de apoyo. Así que el propósito es extender esa línea en el Gobierno foral y llegar a nuevos públicos e intereses.
Todo comunica
Chivite comenzó el año posicionándose sobre el rapto de Maduro. “Vulnera el derecho internacional y la soberanía de Venezuela. Que Maduro sea un autócrata no legitima saltarse las normas internacionales que limitan el uso de la fuerza entre Estados”. “El interés por el petróleo y los recursos energéticos tiene un peso relevante en la decisión de intervenir”. También se hizo eco del acto vandálico sobre la tumba de las trece rosas, del accidente ferroviario en Adamuz, o de la detención del niño Liam Ramos, de cinco años, en Minnesota, o compartió el logro del científico Mariano Barbacid de eliminar el cáncer de páncreas más común en modelos animales.
La novedad Remírez
Mucho más prolífico que Chivite ha sido su nuevo vicepresidente Javier Remírez, que ha tenido rifirrafesen X con UPN frente a Cristina Ibarrola, Leticia San Martín o María Caballero.
Remírez también se hizo eco de una información de hemeroteca de DIARIO DE NOTICIAS que recordaba que el Gobierno de UPN-PP negoció con HB los Presupuestos, o de una denuncia de la analista Sarah Santaolalla contra Vito Quiles. Asimismo apoyó a Héctor de Miguel, hasta hace unas semanas conductor de Hora Veintipico en la Ser, y deseó suerte a la nueva directora de DIARIO DE NOTICIAS, Ana Ibarra.
En paralelo a Chivite, Remírez ha interconectado cuestiones globales con locales. Por ejemplo, compartió la respuesta de Sánchez a Musk respecto a la regularización de migrantes, o difundiendo el tema que ha compuesto Bruce Springsteen sobre la actuación del ICE en Mineápolis, además de presentar resúmenes de la actividad del Gobierno.
La estela de Sánchez
Sabido es que Pedro Sánchez se prodiga por las redes, campo fundamental en la nueva batalla comunicativa. Cuenta con dos millones de seguidores en X. Juega en otra liga, Chivite tiene 12.700 seguidores y Remírez 3.871 seguidores, aunque sean fuentes informativas para periodistas. En cifras cabe preguntarse por la efectividad electoral de este giro comunicativo, aunque cualitativamente es sabido que en política espacio que no ocupas lo puede copar el adversario. La cuestión es marcar impronta también como fuente informativa y figura institucional. En estos tiempos un vídeo sencillo pero directo puede captar la atención y conectar.
Algunas claves
Chivite va a poner en marcha una nueva cuenta en TikTok. Asimismo tiene cuenta en Instagram, con 8.405 seguidores. En Bluesky, en cambio, abrió perfil pero la cuenta está inactiva. En TikTok, ahonda su equipo, abordará también “asuntos cotidianos” como “la conciliación, los cuidados, el tiempo libre o la responsabilidad afectiva”. La presidenta pretende subir conversaciones breves con “referentes sociales y académicos”. La primera con la escritora y periodista Ángela Paloma, que pasó por Pamplona para presentar un libro sobre liderazgo político femenino. La segunda, este mismo fin de semana, con el catedrático de la UNAV Ramón Salaverría, experto en periodismo digital.
En definitiva, tonalidades más personales y diversas en la comunicación de Chivite, para reforzarse como líder ahora que cumple seis años y medio al frente de la presidencia.
LABOR DE EQUIPO
Directrices. Fuentes del Gobierno foral expresan la voluntad de Chivite de tejer una comunicación digital “más pedagógica, cercana y propositiva”, en línea con los recientes cambios en el Ejecutivo foral, desde la asunción de que “gobernar implica también comunicar”. La estrategia se desarrolla desde el gabinete de la presidenta, con su equipo de confianza donde destaca la labor en redes de Félix Martínez y de Alba Cárcel, ambos periodistas y politólogos, que dan también soporte a Javier Remírez. Según Presidencia, “la comunicación institucional debe adaptarse a los nuevos canales y códigos digitales” y ampliar así los modos comunicativos tradicionales. En definitiva, “tratar de hacer interesante lo que es importante” con “razón” y “emoción” manteniendo la relación con los medios.