Se lo pregunto como se lo preguntaría Feijóo. O como Rajoy con aquello de “los españoles de bien”. O como podría preguntarle Enrique Maya, al que le gusta más la expresión “gente normal”. Y me digo quién será esa gente de bien que la derecha más ortodoxa patrimonializa como referente del pensamiento sosegado, centrado y sin estridencias. No sé si esa gente de bien que ya nombrara el reaccionario Menéndez Pelayo y que se activa como un mito artúrico en la cabeza de Feijóo o de Maya, será la que huele bien, come mejor, felizmente casado o casada, que te saluda con un qué tal en el ascensor, que viste en Cortefiel, anda recto, le brillan los zapatos, lee el ABC y se acuesta a las 10,30. Ya digo, no sé si esa será la gente normal, o esa otra que saquea a diario su propia vida para venderla al mejor postor, esa que duerme en la calle, o que cobra 900 € por limpiar culos ajenos, o que no come carne más que una vez cada quince días, que comparte vivienda con más gente normal a pesar de la anormalidad de sus vidas, o esa otra que lleva años sin hacerse una limpieza de boca porque con esos 100 euros vive una semana y media. No sé, me entran dudas. Así que prefiero pensar que todas, todas esas gentes son de bien, incluso normales y sin estridencias, sin fisuras, aunque la puta vida las trate y maltrate de manera tan diferenciada.
Pero creo que Feijóo y Maya no van por ahí. Y es que Feijóo, cuando habla de gente de bien, está pensando en Ángel Acebes, Luis Bárcenas, Rodrigo Rato, Jaume Matas, Carlos Fabra, Joaquín Ripoll, Sonia Castedo, El Bigotes, Francisco Camps, Álvaro Lapuerta, Francisco Granados o Francisco Correa. ¿Les suenan? Todos ellos están relacionados con el PP y han sido imputados o investigados por corrupción. Eso sí, con la gracia de la gente de bien a la que no hay que molestar según Feijóo.
Así que si usted es gente de bien, tome nota ante las elecciones.