Agosto se acaba y con él una programación de verano tan justita que muchas de las novedades estivales no han llegado vivas hasta aquí. Toca repasar los programas que nos provocaron más sofocos.
‘La garita’ (después de esto ya nadie podrá decir “en peores garitas hemos hecho guardia”).
El repaso que hacían al archivo de TVE los humoristas J.J. Vaquero y Álex Clavero horrorizó tanto que provocó un socavón en las audiencias de La 1 y su urgente cancelación. Su sustituto (el veterano Viaje al centro de la tele) haciendo lo mismo, pero bien hecho, ha arrasado.
‘La pirámide’ (una estafa piramidal).
Siguiendo el ejemplo de Jeopardy, TVE se trajo otro concurso caduco de la tele yanqui con una mecánica lenta, aburrida y repetitiva con una prueba final tan absurda como carente de emoción. Al menos, nos sirvió para descubrir a Itziar Miranda en su (buen) papel de presentadora.
‘Todos por ti’(y por todos tus compañeros).
Carlos Sobera jugó al escondite en este programa tan de los noventa, donde alguien era engañado sobre el propósito de ir a la tele para montarle un concurso de culturilla general y mucho lagrimeo con su familia y amigos, donde lo que menos importaba eran la familia, los amigos y el tipo.
‘La noche del gran show’ (Dani Martínez Osborne Gemio o el todo en uno de Tele 5).
Mezcla del show de Bertín Osborne y el Sorpresa, sorpresa de Gemio trajo innecesariamente de vuelta las bromas de cámara oculta, el karaoke y las sorpresas en teatros, además de reivindicar el stalkeo de móviles ajenos con famosos que fingían fatal.
‘¿Algo que declarar?’ (del salami al trabuco).
TVE se montó un Mujeres y hombres y viceversa con aire aún más hortera y repleto de frases con segundas intenciones sexuales, que sufrió un gatillazo en audiencia ya en su segunda noche. No quedó claro si lo presentaba Amador Ribas (La que se avecina) o el actor que le da vida, pero sí que hay un tipo por ahí que presume de ser míster Trabuco solo porque así se llama un pueblo malagueño.
¿No quieres caldo?, tomas dos tazas (o cómo Tele 5 nos hizo comer las lentejas de hace un año).
La cadena de la rima fácil recuperó en prime time las entregas de El rival más débil y ¡Allá tú! que se quedaron sin emitir un año antes al ser retiradas por su baja audiencia. Y si sobran más, para el que año viene.
Concursos a coste cero (que lideran).
Antena 3 presumió de generosidad repartiendo pasta en concursos repetidos de Atrapa un millón o La ruleta de la suerte, que además fueron líderes de audiencia, y que mucha gente creía nuevos. ETB también amortizó la pasta entregada en Atrápame si puedes, Mihiluze, Lingo, Yo sé más que tú o Date el bote, el concurso de Sobera que acabó hace 15 años. ¿Para cuándo una ley que obligue a rotular en todo momento que es una repetición para proteger a la audiencia y, a los ganadores, que ya gastaron aquel dinero?