Poner límites en la vida es esencial, en todos los ámbitos. Parece fácil pero no lo es. No es como poner una puerta. Es una de las primeras cosas que salen en cualquier terapia, la necesidad de poner limites, de ser capaz de establecer esas líneas rojas, con los demás y con nosotras mismas, que no estás dispuesta a cruzar. Te dicen que es algo importante para cuidar tu salud emocional, para tener relaciones sanas y más felices, aunque a veces sea difícil. Lo primero es querer hacerlo, luego ya ponerse a ello. Limitar lo que no gusta o lo que no conviene en un momento concreto no implica rechazar frontalmente ni levantar muros infranqueables entre las personas. Eso sería otra cosa.
X bloqueará la generación de imágenes sexualizadas con Grok a todos los usuarios
Es más bien optar por ser clara o claro a la hora de decir qué estás dispuesta a aceptar y qué no. Es tratar de construir un espacio seguro a nuestro alrededor, ese lugar invisible y emocional donde sabemos que vamos a estar bien. Limitar es esencial. Pero cuando hablas de lo que no se ve, esa limitación es mas compleja, porque no hay puertas físicas, ni existen fronteras claras como tampoco las hay en otros ámbitos de la vida, como el digital. Esa renuncia no es incompatible con explorar y atreverse a lo nuevo. Nuevo es todo lo que tienen que ver con la Inteligencia Artificial y lo que ella conlleva. Es un camino desconocido para la gran mayoría de la población al que vamos entrando como exploradores curiosos. No me refiero tanto al uso profesional y regulado de la IA, sino a esos primeros contactos que suelen ser con afán de ocio y diversión, de aventurarse por saber de qué va la cosa. Pero la IA no es un terreno inocente, es un mundo en el que cuando te adentras tienes que saber que tiene sus reglas y que el abanico de posibilidades en cuanto a su uso es tan amplio que entra todo, lo bueno y lo malo. Hay que conocer esas reglas y poner límites también en esto, porque va a ser una parcela importante en la vida, si no lo es ya al menos para las nuevas generaciones.
Grok reacciona así tras la polémica de las fotografías sexualizadas con IA
Limitar para tener una relación más sana con la tecnología, para protegernos y sentir seguridad. Y hacerlo antes de que sea tarde. Por eso está bien que la red social X, propiedad del magnate Elon Musk, haya decidido, tras las denuncias de los usuarios y usuarias y el anuncio de medidas por parte de varios países y hasta de la UE, intervenir y bloquear la posibilidad de crear imágenes sexualizadas a través de Grok, la IA de esta aplicación. La generación de imágenes íntimas sin consentimiento y su difusión es un delito siempre, pero todavía lo es más cuando las afectadas son menores que se ven envueltas en situaciones muy dañinas, al intervenir la IA para dar aspecto de realidad a una mentira, generando una nueva forma de violencia contra las mujeres.