Chivite e Ibarrola comparten apelativo: bocachancla. La presidenta de UPN se explayó en el Día del Partido, antes vinculado al Día de Navarra y ahora móvil en el calendario. La secretaria general del PSN y presidenta foral contestó a través de su actual ventrílocua, la portavoz parlamentaria Ainhoa Unzu. La empatía entre Ibarrola y Chivite es inexistente, aunque podrían darse estados de mutua necesidad que cambiaran la situación. En política, el futuro ignora el pasado.

Pedro Sánchez, avalista de los actuales pactos en Navarra, es paradigma de impensables cambios de opinión: Podemos, EH Bildu, Junts. De no poder dormir, a conciliar el sueño durante una legislatura: de un tirón o a cabezadas, pero inmune al insomnio. UPN y PSN han llegado a gobernar en coalición; los socialistas facilitaron alcaldías regionalistas en municipios navarros tras las últimas elecciones; UPN padeció la escisión de CDN, con gobierno de coalición y vuelta al redil posteriores; UPN solicitó la incomparecencia de Ciudadanos en Navarra y en otra convocatoria electoral firmó candidatura conjunta y eclipsó sus propias siglas; el PSN abortó la posibilidad de gobiernos alternativos con una izquierda abertzale que ahora le sostiene en Navarra y a la que sostiene en Pamplona. Mensaje de Ibarrola a Chivite: “Navarra no te lo va a perdonar. Castiga a los corruptos y lo volverá a hacer. UPN nunca te hará presidenta”.

Los socialistas replican al envite: María Chivite “no va a hacer ni presidenta ni presidente a nadie de UPN”. Desestimado un nuevo agostazo. En el acto de partido, Ibarrola se lio un cigarrillo de picadura euforizante: “Vamos a gobernar y lo vamos a hacer durante mucho, mucho, mucho tiempo”. Aunque ya tendría que tener asumido que ganar no equivale a gobernar y que ya es pasado lo del acceso al Gobierno como lista más votada. La política es mercado: el negocio del poder. Una recomendación cinematográfica para ambas: Nunca digas nunca jamás. Prudencia.