Navarra vuelve a vivir un momento industrial que parecía olvidado. Y esta vez el problema no es la falta de inversiones, sino la falta de trabajadores. Las empresas del metal ya tienen dificultades para cubrir picos de producción y lo que viene en los próximos años multiplicará esa necesidad.

Hithium, previsiblemente en las antiguas instalaciones de BSH en Esquíroz, fabricará baterías para almacenar energía renovable. Hyundai Mobis ensamblará en Noáin celdas para coches eléctricos. Y Volkswagen Navarra prevé incorporar entre 500 y 1.000 empleados más si se cumplen los volúmenes de producción previstos para 2027.

La conclusión parece clara: Navarra necesitará miles de trabajadores técnicos en muy poco tiempo. Operarios especializados, perfiles de FP, mantenimiento, automatización o logística. Hoy, el mejor currículum vuelve a ser técnico.

Durante años se minusvaloró la industria y se empujó a muchos jóvenes lejos de la formación profesional. Ahora la realidad va en dirección contraria. Nunca desde los años setenta la industria navarra había tenido unas perspectivas de crecimiento tan fuertes. El reto ya no es atraer empresas, a corto y medio plazo es tener personas preparadas para trabajar en ellas