Euskara borrado en Pamplona y la caja de Pandora

09.08.2020 | 00:40

Lo que parece un ignorante ataque contra nuestra lengua propia, al emborronar el texto en euskera dedicado a Francisco Espoz y Mina, en la plaza del Ayuntamiento, tiene también la virtualidad de estar destapando la caja de Pandora.Los Francisco Espoz y Mina, Xavier Mina, Leon Iriarte, Pablo Barricart o Francisco Moriones, son gente honrada y laboriosa, hijos del pueblo navarro trabajador en aquella sociedad eminentemente labradora, que durante muchos siglos con el esfuerzo directo de sus brazos, han mantenido sus respectivas casas de labranza y alimentado a las familias, obteniendo además algunos ingresos dinerarios con la venta en el mercado de la ciudad de los productos obtenidos de las huertas, ovejas, vacas, gallinas o cerdos.Se vieron obligados a defenderse con las armas en la mano, como en toda Europa, de los expolios de que eran víctimas, y que les causaban los señoríos eclesiásticos a los que debían entregar los diezmos y primicias, y los señoríos aristocráticos a los que tenían que pagar censos y pechas. Cargas eclesiásticas y aristocráticas impuestas por la violencia absolutista e imperialista, y sostenidas mediante los carlistas y el ejército colonial, derrotado en América, mandado por Maroto y Espartero.Francisco Espoz y Xavier Mina, al igual que la mayoría de los voluntarios de Navarra, tanto oficiales como tropa, eran euskaldunes. Como queda documentalmente reflejado en los bandos o edictos lanzados por los generales franceses contra ellos, que estaban redactadas en euskera y castellano.No hay negacionismo que cien años dure.