Soluciones dignas de Pepe Gotera y Otilio
Desde hace años vivimos acostumbrados a hacer yinkanas constantes debido a cierres de calles, mantenimientos y vaya usted a saber qué otros motivos que muchas veces ni los mandos conocen; por lo que, al ver esta nueva situación, me asaltan la risa y la incertidumbre.
Soy usuario del carril bici que conecta la Rochapea con Ansoáin y la Txantrea, un extraño paso digno de Tolkien entre la rotonda de la PA-30 y la calle San Cristóbal, para después volver mágicamente a un cómodo tramo de carril bici que bordea la central de calor.
Desde hace semanas, este extraño páramo lleno de barro y piedras, con un árbol en medio, ha sido cerrado con vallas. Para sorpresa de todos, se ha colocado un cartel en el que se recomienda bajarse de la bici, cogerla al hombro, subir las escaleras del puente que se dirige al monte, bajarlas y poder continuar cómodamente el trayecto.
No sé qué pensarán ustedes, pero creo que si acudiera a cualquier escuela infantil, y con folios, pinturas y dibujos explicara la situación a los allí presentes, la mayoría llegaría a la conclusión lógica de que lo razonable sería hacer de esos escasos 20 metros un carril bici que conecte todo el entramado.
Espero y deseo que las personas que tengan capacidad de decisión sobre este tema hagan algo al respecto, porque en ninguna cabeza con capacidades resolutivas, ni siquiera a nivel de primaria, cabe esta ridiculez.