Síguenos en redes sociales:

Reciclaje de envases de cartón (Tetra Pak)

Reciclaje de envases de cartón (Tetra Pak)EP

A Tetra Pak, como líder mundial en la fabricación de envases tipo brik; a Mercadona, como principal distribuidor alimentario español; y a Ecoembes, como entidad responsable del sistema de reciclaje de envases en España.

Este fin de semana, durante la celebración de Santa Águeda en Tudela, muchos niños y mayores han recorrido las calles de Tudela con farolillos construidos a partir de briks usados. El gesto pretendía darles una segunda vida, pero también ha servido para arrojar luz sobre una realidad menos festiva: la distancia entre lo que se promete sobre el reciclaje y lo que realmente ocurre.

Convertir un residuo en manualidad es un acto educativo. Tener que hacerlo para justificar la sostenibilidad de 200.000 millones de envases vertidos al año a nivel mundial de un solo uso es, en cambio, un síntoma de que el sistema falla en su origen. El problema no es el ciudadano. Es el diseño.

Tetra Pak ha liderado la expansión de un envase estructuralmente difícil de reciclar. Mercadona ha contribuido a normalizar el formato de un solo uso a gran escala. Ecoembes, financiada por quienes introducen estos envases en el mercado, tiene la obligación de garantizar una transparencia incuestionable sobre su destino real. La pregunta es inevitable: ¿puede considerarse sostenible un modelo basado en producir para desechar?

La sociedad tiene derecho a exigir datos verificables de reciclaje efectivo, una diferenciación clara entre reciclaje e incineración y una reducción real del envase de un solo uso mediante sistemas reutilizables.

Los farolillos iluminan la noche. Pero también revelan algo incómodo: cuando un envase necesita convertirse en símbolo para demostrar su utilidad, quizá el rediseño pendiente no sea el del farolillo, sino el del propio sistema.

La sostenibilidad que no se puede demostrar termina pareciendo solo un falso relato.