Estando en fechas presanfermineras y observando año a año la nueva dinámica de ofrecer participación a los/as pamploneses/as desde el ámbito municipal, quiero aportar mi opinión por si puede ser una opción a valorar, pero sin ningún tipo de interés de acabar con las tradicionales opiniones en la elección de los carteles de San Fermín. Por ejemplo, creo que la elección de los lanzamientos anuales del Chupinazo deberían centrarse más en premiar o significar a personas, entidades o movimientos que tengan que ver con los propios Sanfermines y evitar una cascada de opiniones y valoraciones de todo tipo, políticas, éticas, sociales y demás, que como siempre pueden enturbiar un acto que da inicio a una fiesta única donde la calle y la gente son el centro de las mismas y de ahí su carácter singular.
La propuesta ayudaría a tener durante una serie de años ya planificada los turnos del chupinazo, como por ejemplo, creando una organización en el tiempo con las 17 peñas de San Fermín o también con personas y/o entidades que acrediten más de 10 años de presencia en las fiestas participando de manera altruista principalmente, por aportar en las fiestas cualquier espectáculo, apoyo a eventos o simplemente momenticos tan valorados en la calle por todas y todos, como la Comparsa de Gigantes y Cabezudos, Alarde de Txistu, etcétera. Con ello no quiero dejar fuera a entidades o personas que, aunque tengan una remuneración, también aportan una característica específica a las fiestas como, por ejemplo, pastores del encierro, personal de limpieza de las calles durante las fiestas, La Pamplonesa, etcétera, dado que la prestación de esos servicios también pueden ir acompañados de cariño y buen hacer a valorar por esta ciudad.
En definitiva, es crear un cambio en cuanto a diseñar a futuro algo tan especial como es dar inicio a nuestras fiestas y alejarlos del presentismo y de presiones sociales momentáneas, además de servir de reconocimiento a entidades y personas muy queridas seguramente por un buen número de pamploneses/as y visitantes.
Para finalizar, solamente lo comparto en este espacio como posible actuación para continuar disfrutando de las mejores fiestas del mundo, porque con independencia de todo, estas fiestas son de la gente y aunque es necesaria la participación en la organización del Ayuntamiento, son y serán siempre unas fiestas sin igual. ¡Riau Riau!