Mesa de Redacción

La confrontación continua

10.02.2020 | 06:42

protestaba hace poco Esparza porque se le acusa política y mediáticamente de dirigir su discurso solo hacia el inútil camino de la bronca permanente. Alegaba que sólo defienden su ideología. Y posiblemente eso sea verdad, una de las pocas verdades -si no la única- de Esparza en los últimos años. La confrontación entre navarros es su ideología. Le guste más o menos o simplemente nada, es la verdad. Esa queja es de un derrotado. Basta ver la degeneración del debate parlamentario en el Cámara foral. No hay debate. Solo bronca, amenazas e insultos. Esparza envió a Iriarte a montar un numerito tan burdo como infumable. Un provocador permanente, ya sea en sede parlamentaria o en tribunas mediáticas. Muy viejo. Quizá efectivo, pero nada constructivo y todo destructivo. Del nivel de insultadores profesionales como Girauta, de Ciudadanos, o el ultra de Vox Ortega Smith. U otra socia de UPN, ahora presidenta de Madrid con el PP, Díaz Ayuso, que dice que Navarra es lo peor que hay en España. Es el terreno de juego ahora de la política. Pongo estos porque son los que están más de moda en los saraos mediáticos y porque la comparación entre ellos con un profesor de universidad o le deja muy mal a él o muy mal al sistema de acceso a esa responsabilidad educativa para las nuevas generaciones desde valores democráticos y humanistas. Una persona que disfrutó con alegría de un fiestón de nostalgia del genocidio franquista y resentida porque no llegó a ser presidente del Parlamento de Navarra cuando lo daba por hecho miente sobre una consejera como Ana Ollo que ha trabajado honestamente por avanzar en la convivencia y en la memoria histórica de todas las víctimas de esta tierra. Es miseria política. Si por desgracia la convivencia entre navarros y navarras dependiera de actitudes y mensajes como el suyo -supongo que acudiría a las manifestaciones convocadas contra el Gobierno de Barkos y escuchado lo que allí se dijo, aunque parece que no lo grabó-, regresaríamos a décadas, o siglos, atrás. No es el caso. Le faltan muchos escaños para llevar su discurso e ideología a la toma de decisiones.