Modelo inclusivo participativo navarro de empresa

03.06.2021 | 00:57

En el mes de junio del 2018 se aprobaba por unanimidad en el Parlamento Foral una moción para el impulso del Modelo inclusivo participativo navarro de empresa. Desde entonces ha merecido una atención considerable por personas relevantes y foros internacionales, de los que contabilizamos nada menos que 22.

Es preciso indicar que la comunidad foral no sólo fue la primera en aprobar una propuesta como la que comentamos, sino que ha contado con un comportamiento coherente con la misma por parte de distintos agentes públicos y privados. Así, en el presupuesto del 2019 el Parlamento navarro aprobó una serie de medidas fiscales coherentes con el Modelo, facilitando a los trabajadores y directivos el acceso a la propiedad de las empresas en el contexto de una creciente preocupación por el relevo en empresas familiares, colectivo clave en el desarrollo navarro en las últimas décadas.

También introdujo una norma pionera en Europa estimulando la innovación, mediante un favorable tratamiento fiscal, a la generación de patentes por los profesionales de las empresas.

En lo que se refiere a las políticas públicas, el departamento de Desarrollo Económico y Empresarial del Gobierno de Navarra ha elaborado una nueva metodología para las empresas que quieran trabajar en el cambio de cultura empresarial para dar pasos hacia este modelo aprovechando la experiencia de una metodología de responsabilidad social empresarial, InnovaRSE, ya consolidada y recientemente actualizada para acomodarse a la agenda 2030.

Por otro lado, la CEN está trabajando en la mejora de la competitividad de las empresas a través de las personas con un modelo organizativo donde debe primar la transparencia, la participación y la comunicación, y donde la estrategia y los objetivos deben de ser compartidos por todos.

Ha trabajado con 30 empresas que agrupan a más de 3.000 trabajadores, y ha implementado más de 120 acciones de mejora, obteniendo resultados contrastados de cambio de modelo organizacional en estas compañías.

Pero, volviendo al inicio de este artículo, conviene recordar que la decisión del Parlamento navarro fue seguida por otra similar en el Parlamento Vasco tres meses después y por otras decisiones de menor trascendencia pública, pero de gran incidencia internacional. Así, en el 2019 mereció el respaldo del Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral, en el Vaticano, de la Comisión de las Conferencias Episcopales europeas, en Bruselas, y del think tank de UNIAPAC, asociación mundial de directivos y empresarios católicos que agrupa a 43 organizaciones con más de 40.000 afiliados y tiene su sede en París.

También de la Economía de Francisco, ya en el 2020, y de instituciones católicas españolas como la Fundación Pablo VI, que nos ha acompañado en la organización de un proceso de reflexión con las principales sensibilidades representativas de los agentes empresariales, políticos y sindicales del Estado.

En el ámbito civil, ha suscitado el interés del European Economic and Social Committee, en Bruselas, que organizó un seminario internacional con importantes figuras europeas para debatirlo, de la Confederación de Sindicatos europeos (ETUC) y de prestigiosas figuras de la democracia cristiana europea, como el exprimer ministro belga, Hermann Van Rompuy.

Es preciso, con todo, recoger también que no todas las características del Modelo impulsado por la moción navarra antes citada han contado con el mismo nivel de aceptación. En ese sentido, por diferentes razones, la sugerencia de estimular la participación en la propiedad no es aceptada por el ETUC ya que algunas de sus organizaciones miembros la rechazan. En efecto, bien por considerar que los trabajadores no deben "poner todos los huevos en la misma cesta" invirtiendo sus ahorros en la empresa en la que trabajan, bien por considerar que ello reduce su acción sindical, sindicatos relevantes europeos han forzado que ETUC retire esa orientación de su programa.

Pero tampoco es aceptada por bastantes empresarios, que sólo la admiten en circunstancia concretas (empresas familiares con problemas de sucesión, empresas viables con problemas de captación de inversores, start ups, empresas con alto contenido tecnológico que tienen que cuidar la fidelización de sus profesionales clave, ...).

Igualmente, la propuesta de que los trabajadores ocupen puestos en los órganos de administración o control de las empresas no es aceptada por la mayoría de los empresarios.

En cualquier caso, es preciso subrayar que de las 21 características del Modelo inclusivo participativo navarro de empresa, cuando menos 19 son compartidas por empresarios de muy diferentes entornos, tal como hemos podido constatar desde la Fundación Arizmendiarrieta, que nos estamos esforzando en difundir un Modelo de empresa que concilie la competitividad empresarial y el desarrollo humano de las personas que en ella trabajan.

El autor es presidente de la Fundación Arizmendiarrieta

noticias de noticiasdenavarra